crítica | perdona si te llamo amor
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Berlusconismo sentimental

Historia de amor entre un publicista maduro y una adolescente en estado de efervescencia amorosa

Distinguía Ramón Gómez de la Serna en su Ensayo sobre lo cursi entre “lo cursi deleznable y sensiblero y lo cursi perpetuizable y sensible o sensitivo”. En Perdona si te llamo amor, nueva adaptación de la novela de Federico Moccia que ya fue llevada al cine por el propio escritor en 2008 (iniciando el fenómeno cinematográfico de las versiones de sus novelas), el debutante de larga trayectoria televisiva Joaquín Llamas sólo se acerca a la segunda categoría en un momento de la película: en esa secuencia en la que el vaho sobre la ventanilla de un coche hace emerger de nuevo el corazón trazado sobre su superficie, propiciando la recapacitación sentimental del protagonista.

PERDONA SI TE LLAMO AMOR

Dirección: Joaquín Llamas.

Intérpretes: Daniele Liotti, Paloma Bloyd, Jan Cornet, Adrià Collado, Pep Munné.

Género: romance. España, 2014.

Duración: 120 minutos.

Es inútil pararse a pensar en lo que podrían haber hecho con ese recurso Douglas Sirk, los hermanos Kuchar, Todd Haynes o el propio Pedro Almodóvar porque, entre otras muchas cosas, no estamos aquí en el territorio del melodrama fou que cuestiona morales consensuadas y utiliza el amor como instrumento de transgresión. Esto es otro negociado: el de la ficción rosa, en su vertiente de berlusconismo sentimental, servida con lo que bien se podría considerar el grado cero de la escritura publicitaria.

La historia de amor entre un publicista maduro y una adolescente en estado de efervescencia amorosa sirve, pues, para dibujar una mentira sentimental en una Barcelona de anuncio televisivo, sin crispaciones sociales al fondo, ni conflictos morales.

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