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Controversia argentina en París

La renuncia de Ricardo Piglia a acudir al Salón del Libro y las denuncias de injerencias políticas enturbian la gran cita editorial

Hollande y la ministra francesa de Cultura inauguran el Salón de 2013. Ampliar foto
Hollande y la ministra francesa de Cultura inauguran el Salón de 2013. AFP

La composición de la embajada argentina en el próximo Salón del Libro de París (del 21 al 24 de marzo) ha puesto en pie toda una controversia de ingrediente cultural y político. La ausencia en el Salón —que tendrá a Argentina como país invitado en el año en que se conmemora el centenario de Julio Cortázar— de escritores como Ricardo Piglia, Rodrigo Fresán, Martín Caparrós o Pola Oloixarac por lo que algunos de ellos consideran motivos de “injerencia política” del gobierno Kirchner chocó ayer con la airada reacción del director del Salón, Bertrand Morisset.

Morisset negó que el gobierno argentino hubiera efectuado presión alguna en la confección de listas y, en concreto, reaccionó con furia, en declaraciones a EL PAÍS, al desistimiento de Ricardo Piglia. Este anunció su renuncia a participar en la feria literaria aduciendo “cuestiones literarias”. Piglia formaba parte de la lista inicial de 30 autores consensuada por el ministerio de Cultura argentino con la Feria de París, que inaugurará el próximo jueves la presidenta Cristina Kirchner.

El escritor bonaerense Ricardo Piglia. ampliar foto
El escritor bonaerense Ricardo Piglia.

A través de una nota enviada al diario Clarín, el novelista explicó así su renuncia: “Ahora viajan los escritores, cuando son los libros los que tienen que viajar. La decisión de no asistir al Salón del Libro de París responde a cuestiones literarias y no tiene nada que ver con el debate argentino actual, que convierte a la cultura en parte del enfrentamiento político (por no decir electoral) sin tener en cuenta su particularidad”.

En conversación con este diario, Morisset explicaba ayer: “Piglia aceptó la invitación y exigió condiciones desmesuradas para venir a París”, y añadía: “La política de la silla vacía es una cobardía. Si el señor Piglia quiere criticar a los Kirchner, que venga a París y lo haga. Aquí no se censura a nadie. Había aceptado venir pero puso unas condiciones dignas de una estrella del rock. El señor Piglia es deshonesto, ha insultado al Salón del Libro, a sus editores de Gallimard y al público francés”.

Argentina es el país invitado en esta edición del Salón, que arranca el día 21

En su declaración, Piglia contaba que comunicó su decisión a la feria hace un mes: “Discutí mi participación con los organizadores a partir de septiembre, sin llegar a un acuerdo, y por eso, a mediados de febrero, informé sobre mi decisión de no viajar”.

Morisset explica que la selección de autores invitados por la feria se elabora con “criterios objetivos basados en la calidad, las traducciones al francés y la actualidad editorial de los autores”. El director matiza que una comisión mixta formada por dirigentes de los ministerios de Cultura de Argentina y Francia consensuó “una primera lista de 50 o 60 escritores”, y que esa lista se redujo luego a 30 autores, “todos ellos publicados y traducidos en Francia o bien con obra reciente”.

Morisset aclara que el Salón invita a esas 30 personas “pagando los gastos al 50% con el país invitado”. Y explica que, luego, el secretario de Estado de Cultura argentino eligió por su cuenta a 18 autores más con criterios, sostiene, “que nosotros desconocemos por completo”.

El director de la feria ataca con dureza a Piglia por su renuncia a acudir

La delegación argentina estará formada por unos 45 autores, ya que a la baja de Piglia se suman la de Alberto Manguel, por problemas de salud, la del filósofo y narrador José Pablo Feinmann, y la de Alain Pauls, que según Morisset espera el inminente nacimiento de un hijo. Otras ausencias destacables, sobre las que Morisset no quiso pronunciarse, son las de Edgardo Cozarinsky, Rodrigo Fresán o Marcelo Cohen. En este sentido, un portavoz de Éditions du Seuil, la editora en Francia de la obra de Fresán, declaraba recientemente al semanario francés Le Nouvel Observateur: “Es alucinante que no hayan invitado a Rodrigo Fresán”. El escritor Martín Caparrós también dejó ver recientemente su malestar, al asegurar que su nombre había sido tachado de la lista “por razones políticas”, siempre según la revista francesa.

La selección está formada por una nómina de escritores diversa: buena parte de ellos tiene obra traducida al francés y otros son jóvenes que intentan abrirse camino. Entre ellos están: Alicia Dujovne Ortiz, Pablo de Santis, Martín Kohan, Tununa Mercado, Claudia Piñeiro, Quino, Mempo Giardinelli, Luisa Futoransky, Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, o Ricardo Forster, presidente del colectivo Carta Abierta, entre otros.

Algunos escritores expresaron su punto de vista en Clarín. Dujovne Ortiz dijo: “Es inexplicable que no haya sido invitado Edgardo Cozarinsky, uno de los escritores que más ha trabajado en Francia”. Y para la escritora Claudia Piñeiro, que sí estará en París, “si hubo gente censurada está muy bien que se denuncie y es lamentable que haya sucedido”.