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Canciones vascas para el mundo

La vascofrancesa Anne Etchegoyen ha vendido en Francia 60.000 copias de su disco en euskera y su versión de ‘Txoria txori’ tiene 300.000 visitas en YouTube

La cantante vascofrancesa Anne Etchegoyen.
La cantante vascofrancesa Anne Etchegoyen.

La voz de Mikel Laboa se apagó el 1 de diciembre de 2008. El cantante y compositor donostiarra, timbre principal de la música vasca desde finales de los años sesenta, inspiró a varias generaciones de músicos que observaron en este médico y compositor la capacidad de resumir en pequeñas frases el contenido de una época convulsa. Haika mutil o Baga, biga, higa (que compuso para ayudar a niños con autismo por el juego fonético de su letra), han sobrevivido al paso del tiempo, fijas en la memoria colectiva de todo un pueblo. Es por eso que la aproximación a un folclore tan arraigado se convierte irremediablemente en una maniobra arriesgada.

Anne Etchegoyen ha vendido en Francia 60.000 copias de su disco de versiones Les voix basques. Esta cantante vascofrancesa ha grabado junto al coro masculino Aizkoa una nueva versión de la canción Txoria txori de Laboa, a la que ha rebautizado como Hegoak, y que supera ya las 300.000 reproducciones en YouTube. Un registro sorprendente teniendo en cuenta que la población vascoparlante de Francia no llega al 0,2%. “No pensábamos que fuera a tener tanta aceptación. Llevábamos tres años dándole vueltas a la cabeza a la idea de grabar un disco así. Queríamos hacer algo correcto, accesible para todos los públicos y que estuviera bien producido”, comenta Etchegoyen, con una voz en la que el acento francés convive con un castellano correcto y un euskera emergente.

“Cuando era niña aprendí un poco, pero va a hacer un año que estoy perfeccionándolo con cursos. Intento escribir y escuchar canciones para familiarizarme con el lenguaje”, confiesa. De 34 años, con 17 salió de Donapaleu, un pequeño pueblo de no más de 1.700 habitantes situado en la Baja Navarra, para ingresar en un conservatorio de Baiona y aprender canto lírico. Terminado el bachillerato se licenció en Comercio: “Quería tener otro camino por si esto de la música no salía bien”.

Portada del disco de Anne Etchegoyen con el coro Aizkoa. ampliar foto
Portada del disco de Anne Etchegoyen con el coro Aizkoa.

En Les voix basques, un disco grabado entre Biarritz y París, hay versiones de canciones como Lau teilatu de Itoiz, o Boga boga, canción marinera por excelencia en el País Vasco. “El euskera es un lenguaje muy musical. Tiene una capacidad de transmitir el mensaje muy fuerte”, dice. “Siempre ha estado presente en mi casa. Mi madre lo habla, y aunque mi padre es francés, es una lengua muy familiar para mí”.

Desde la publicación del disco Etxea de Kepa Junkera en 2008, en el que el trikitilari (maestro de la trikitixa, un acordeón diatónico de botones) versionaba junto a Estrella Morente, Pau Donés o Andrés Calamaro, entre otros, canciones como Bautista Basterretxe, O Peio Peio o Maitia nun zira, otra suerte de canciones imborrables en la cultura vasca, el disco de Anne Etchegoyen ha supuesto la continuación de la apertura del euskera en el mercado musical internacional. “Nadie es profeta en su país, créame”, asegura. Quizá por eso su próximo viaje musical seguirá recorriendo el mar cantábrico hasta llegar a Galicia. “Estoy preparando un proyecto sobre el cancionero del camino de Santiago, así que pronto pasaré mucho tiempo por allí”, adelanta. Francés, castellano y euskera, tres idiomas para cantar. ¿Y por qué no sumar también el inglés? “No sonaría natural”, concluye.

Cantaba Laboa en Txoria txori que no cortaría las alas del pájaro porque sin ellas dejaría de serlo. Las de Anne Etchegoyen acaban de abrirse y la vista en el horizonte no parece mala.