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De vuelta a casa en un tractor destartalado

Fran Araujo presenta en San Sebastián ‘El rayo’, el viaje de Hassan Benoudra que, tras 13 años en España, decide regresar a Marruecos

Fotograma de la película 'El rayo'.
Fotograma de la película 'El rayo'.

Hassan Benoudra es tan tranquilo, afronta las adversidades con tanta calma que genera a su alrededor una paz relajante. Tan tranquilo que ayer perdió el avión que lo trasladaba a San Sebastián, donde se ha presentado la película que él protagoniza. El rayo, dirigida por Fran Araujo y Ernesto de Nova y que opta al premio Nuevos Directores –para los dos realizadores, ambos de 33 años, es su primer largometraje-, recorre un viaje largo, lento y complicado, el que lleva a este trabajador marroquí de vuelta a su país, después de 13 años en España buscándose la vida en el campo. Pero este viaje lo emprende a bordo de un tractor destartalado, que el propio Hassan pinta de rojo, única propiedad que ha conseguido después de tantos años de esfuerzo y sacrificios. Unos 1.800 kilómetros desde Cózar, en Ciudad Real, hasta Algeciras y de allí al pueblo de Marruecos, donde le esperaba mujer y cuatro hijos.

De Nova conoció a Hasan Benoudra vendimiando en el campo de su abuelo y fue entonces cuando supo que se había comprado un tractor, de segunda mano, marca Fergusson, muy valorado en Marruecos, para llevárselo a su país y allí utilizarlo para trabajar aquellas tierras. Enseguida, los realizadores vieron que ahí podía haber una buena historia y, sin tener las cosas muy claras, viajaron a hablar con Benoudra y proponerle ese mismo viaje y con ese tractor pero esta vez bajo el foco de unas cámaras. Antes de empezar a rodar, los dos realizadores, cautivados por la personalidad y el carácter de Benoudra, hicieron primero ese mismo viaje en coche, por carreteras secundarias y caminos de arena, para trabajar bien el guión desde la personalidad del protagonista, alejados de la fantasía. “Todo está hecho desde lo real”, asegura Araujo. Tenían claro desde un principio los realizadores que como todo viaje, el guion estuviera abierto al azar y a las situaciones que se fueran encontrando por el camino. “Algunas de las mejores cosas que suceden en la película fueron las que nos sucedieron de una manera totalmente azarosa y hay otras que íbamos buscando y las tuvimos que desestimar”, aclara Araujo.

El rayo es una mezcla de documental y ficción, centrado en la mágica atracción que desprende Hassan Benoudra. “Nunca entramos en la reflexión o debate sobre documental o ficción. Formalmente, nuestra intención era la de hacer un largometraje de ficción, pero siempre sujetos a la realidad”. Problemas mecánicos, falta de gasolina, encuentros con las autoridades que una y otra vez le recuerdan que con ese tractor no se puede circular por las carreteras, noches a la intemperie, pero también momentos de relax con trabajadores que se va encontrando, risas. Pese a que el objetivo de El rayo no era tanto contar una situación de crisis, lo que está claro es que sus directores se toparon con un reflejo de la vida real, como es que Hassan vuelve a su país porque en España ya no hay trabajo. Todo esto forma parte de la realidad del momento, a la que Araujo y De Nova estaban abiertos desde el principio al azar. “Lo que menos te esperas luego es lo más te gusta”.