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La novela de una lírica explosiva

El periodista y escritor Javier Menéndez Flores abre las puertas al interior de la banda de rock Extremoduro a través de una biografía autorizada

La banda prepara un disco que verá previsiblemente la luz en octubre

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Más de 25 años después de la entrada en escena de Extremoduro, la banda liderada por el carismático cantante Roberto Iniesta (Robe) puede presumir por fin de una extensa y detallada biografía. Extremoduro: De profundis. La historia autorizada (Grijalbo Mondadori), escrita por el periodista Javier Menéndez Flores, recoge las alegrías y disgustos del grupo de rock nacional más emblemático, aderezado con análisis líricos, entrevistas, fotografías y anécdotas alejadas del morbo.

La elección de esta biografía publicada a finales de mayo, responde a una apuesta de la prestigiosa editorial, que ha contado con la colaboración del grupo nacido en 1987 en Plasencia (Cáceres). "No necesitan permiso para sacar un libro sobre ellos pero lógicamente a la editorial le interesa que vaya con el autorizado estampado en la portada. Y ellos dijeron que ya que lo iban a hacer, 'mejor que sea con nuestra ayuda", apunta un formal Menéndez en un cara a cara en las oficinas de Random House. Esta afirmación no proviene de cualquiera, sale de un periodista de media melena y barba de cuatro días que dispone ya en su haber de varias biografías más entre las que destacan las de Joaquín Sabina o Miguel Bosé. "Es el gran grupo de rock español. Creo que son los únicos que podrían llenar un estadio. En la última gira, en 12 conciertos, vendieron 150.000 entradas en plena crisis y llenaron recintos en Chile, Uruguay y Argentina. Tocan muy bien y tienen unas letras estremecedoras, una mezcla de una sensibilidad muy honda de un poeta y una ferocidad inencontrables".

Fascinado por el misterio y complejidad de estos textos metafóricos con tantas interpretaciones como fans, Menéndez arranca con un minucioso análisis de las letras de la banda natural de Extremadura y asentada ahora, irónicamente, en el País Vasco. Así, repasa disco a disco los 10 trabajos de estudio más los recopilatorios y directos, entre las que se encuentran clásicos como So payaso, Jesucristo García y otros temas algo menos populares pero potentes como Decidí o Mi espíritu imperecedero. "Uno de sus grandes aciertos es que [Robe] dice lo que piensa. Son versos de un gran lirismo y luego un hachazo verbal que no es del agrado de todo el mundo. Sus canciones tienen una mezcla entre poesía y nitroglicerina, un cóctel molotov", comenta arropado por estanterías de madera en las que se acumulan cientos de títulos.

Para sorpresa de muchos, Extremoduro, una de las bandas más influyentes de nuevas generaciones y grupos más recientes como Marea, bebió de artistas como Hilario Camacho, Antonio Vega o Alarma!!! encabezados por Manolo Tena. Pero además de luces, la formación posee numerosas sombras de las que Menéndez ha huido -para alegría de Iniesta-, repletas de episodios en torno a la "mala vida" y al consumo de drogas. "Es una época que pasó, porque o lo hacían, o se quedaban en el camino. Él me da una explicación, las drogas no son malas ni buenas, sino que depende del uso que se haga y da un ejemplo: una mesa no es mala, si te golpeas con ella es porque lo has hecho tú, no porque te golpee a ti", argumenta sin convencer a su interlocutor y evitando pisar cualquier callo. Sin embargo, el breve apunte sobre lo que inspiró ríos de tinta en Robe, se convierte de pronto en una feroz crítica contra el periodismo. "Me sorprende que haya periodistas que se indignan con programas del mal llamado corazón, del vaginismo periodístico, y que luego te pregunten por qué no has hablado más del lado oscuro. ¿En qué quedamos? Dentro de 30 años lo que va a perdurar son sus canciones", arremete desde una postura sosegada.

La formación, poco cercana a una prensa que considera que nunca les mostró interés hasta su consagración con Agila y de la que presumen no necesitar, está dirigida por Roberto Iniesta, su creador e instigador, al que años después se uniría el talento y cerebro musical de Iñaki Uoho Antón. "No he conocido al personaje de leyenda, al que no hay semana que no digan que ha muerto. Yo he conocido a un tipo muy profesional y serio, no al hosco e intratable", comenta interesado en desmontar un mito de quien residiera en Extremadura, Granada, Madrid, Cataluña y Euskadi. "Es verdad que le cuesta algo abrirse, posiblemente es tímido, introspectivo e hipersensible. Eso le ha hecho vivir todo con demasiada intensidad, como Antonio Vega. Con buenas noticias eres más eufórico que nadie, pero cuando son malas, te quieres morir". 

Tras dos cambios de formación importantes y casi 30 años de experiencia, Extremoduro ha vendido más de un millón y medio de discos, según Warner, y cuenta con un torrente de seguidores y una abundante lista de amigos dentro de la escena musical, entre los que figuran los miembros de Platero y tú, quienes lideraba Fito Cabrales, Rosendo (ambos participaron en Grandes éxitos y fracasos, Episodio uno), Manolo Chinato o Albert Pla. El grupo prepara ya un nuevo disco que presumiblemente verá la luz en octubre y promete continuar en la misma línea, aunque dentro de una evolución natural, a la que no pretenden renunciar. "Son demasiado irreverentes para los medios generalistas. Después de Agila podrían haber hecho un disco más suave y vender un millón de discos, pero hicieron el más feroz y bestia de su discografía que es Canciones prohibidas. No se les puede achacar que se hayan aburguesado". Así que, agarrémonos los machos, por lo que pueda venir en otoño.

*Extremoduro: De profundis. La historia autorizada, de Javier Menéndez Flores. Editado por Grijalbo Mondadori. 272 páginas.

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