ALESSANDRO BARICCO |El escritor que creó escuela

“La crisis es un chollo para crear”

Alessandro Baricco fundó la escuela Holden, referente en el mundo de la narrativa

Alessandro Baricco.
Alessandro Baricco.Andreu Dalmau

Pregunta.Ya que como profesor sostiene que a escribir se enseña, usted, ¿cómo aprendió?

 Respuesta. He leído mucho y he desarrollado varios oficios que tienen que ver con la escritura.

P. ¿Por ejemplo?

R. A los 18 empecé con el periodismo y en los 10 siguientes pasé por la crítica musical, la publicidad, los discursos para políticos, contraportadas de libros, voces para enciclopedias… Y otras cosas: instrucciones para el manejo de un teléfono.

Perfil

Autor prolífico y ecléctico, Alessandro Baricco (Turín, 1958), salta de lo contemporáneo al recóndito mundo de los clásicos y los cuentos orientales —como fue el caso de su éxito mundial Seda— con cintura de patinador artístico. Hace 20 años creó la Escuela Holden, en Turín. Hoy, remodelada y adaptada al siglo XXI, es una referencia en la enseñanza de las diferentes vertientes de la narrativa.

P. ¿Para coches también, usted que es apasionado del motor?

R. También, para el Fiat Duna, el peor auto del mundo.

P. ¿La escritura es arte u oficio?

R. Artesanía que en dos o tres casos se convierten en arte.

P. Y si han existido a lo largo de los siglos escuelas de música, danza, pintura, ¿por qué no se daban las de escritura?

R. Porque históricamente se ha creído en la literatura como algo romántico, ligado a la inspiración y al talento. Pero si lo consideramos un oficio artesano, se puede enseñar, explicar. En eso hemos avanzado.

P. ¿Cuándo saltan los rasgos del talento?

R. Hay muchos grados. El grande salta rápido. Se da en animales muy especiales. Pero en el caso de la mayoría hay que descubrir cómo guiar el talento específico con que cuenten. Unos llegan con la idea de escribir libros y acaban elaborando grandes programas de televisión. Al gran talento no se le puede ayudar mucho, quienes gozan del mismo entran en un mundo propio que es preciso diluir para que vuelva a entrar en sí y se desarrolle de una manera más suelta.

P. ¿Darle alegría?

R. Sí, porque si no la escritura se convierte en algo muy triste, introvertido. Esto te puede costar toda una vida aprenderlo y saber sacarle partido, pero en dos años, muchos se manejan.

P. El momento terrible de decirle a alguien que no sirve para lo que sueña, ¿cómo se vive?

R. No es malo eso. Al revés.

P. Usted es el colmo del optimismo.

R. No, porque se trata de un momento en el que a la gente le descubres sus capacidades alternativas. Esto es muy bueno.

P. Más que bueno, práctico. Y lo práctico no siempre es bonito.

R. Es una liberación, no es triste. De verdad.

P. Para escribir hace falta talento y a veces huevos.

R. ¡Mucho! En vez de dos, tres. Se necesitan varias cosas, como para el deporte. Todo el mundo puede jugar, pero no cualquiera llega: talento, necesitas, no está de más. Pero también determinación, desde luego. Si no, ¿cómo te metes tres años a trabajar en algo que nadie ve? Hay que ser tozudo. Tener mucha seguridad en uno mismo, una seguridad monstruosa, amarse mucho, derrochar narcicismo, también exhibicionismo, buen gusto e, insisto, haber leído un montón.

P. ¿Y la imaginación, la fantasía, a quién se la dejamos?

R. Fantasía tenemos todos, pero es una cualidad que no se utiliza a menudo.

P. ¿La crisis es un chollo para su oficio?

R. Cierto. Hay que aprovecharla. No hemos vivido tiempos de tanto conflicto desde que yo nací, al menos. Hay que sacarle partido.

P. Mire que Italia es un país rarísimo. Hasta han convencido a los bancos para que les den créditos ridículos a los alumnos de su escuela. Hay que haberles contado un gran cuento...

R. El modelo es muy habitual. Los llaman préstamos de honor. Los alumnos los pagan cuando empiezan a trabajar. Yo mismo y una editorial como Feltrinelli respondemos por ellos. Si no cumplen, se enteran.

P. ¿Italia la eterna, entre Grillo, Berlusconi y los tecnócratas, muta?

R. Estamos en un momento de gran cambio. Zygmunt Bauman ha afirmado que el poder es invisible, nadie sabe dónde está. Ha desaparecido y se ha transformado en una forma de tristeza. Existe pero en un punto invisible. Una de las escenas más significativas fue el encuentro de Pier Luigi Bersani \[el ganador de las elecciones que no consiguió formar gobierno\] con el Movimiento 5 estrellas, que se retransmitió en directo por streaming. Si miras el vídeo expresa esta tristeza de que te hablaba: 30 minutos donde no se mueve nada, retransmitidos con cámara fija. Parecía un documento del KGB.

P. ¿Qué novela reflejaría mejor el momento actual?

R. Definitivamente, La Odisea, como símbolo de un gran desamparo, también Guerra y paz, de Tolstoi.

Sobre la firma

Jesús Ruiz Mantilla

Entró en EL PAÍS en 1992. Ha pasado por la Edición Internacional, El Espectador, Cultura y El País Semanal. Publica periódicamente entrevistas, reportajes, perfiles y análisis en las dos últimas secciones y en otras como Babelia, Televisión, Gente y Madrid. En su carrera literaria ha publicado ocho novelas, aparte de ensayos, teatro y poesía.

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