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Tibio desembarco de 'La piel que habito' en Estados Unidos

El filme se estrena hoy en el New York Film Festival con la presencia de Almodóvar, Antonio Banderas y Elena Anaya

The New York Times, el diario más influyente de EE UU, afirma en su crítica de La piel que habito, última película de Pedro Almodóvar, que hoy se estrena en aquel país, que se trata de una cinta imposible de encasillar en un solo género, compleja de definir, pero fascinante. Se trata, según Manohla Dargis, una de las más respetadas críticas cinematográficas del rotativo, de "un misterio existencial, un thriller melodramático, un filme de horror médico o, simplemente una extravagancia polimórfica. En otras palabras, es una película de Almodóvar con todos los regalos que implica: técnica lapidaria, calculada perversidad y retorcida inteligencia". "[Antonio] Banderas y [Elena] Anaya [sus protagonistas] están excelentes", continúa Dargis, "incluso aunque ninguno de los dos está pensado como para seducir como algunos de los memorables personajes memorables de ejercicios anteriores del director".

La crítica del periódico neoyorquino se vino a sumar a la algo tibia recepción del filme, en la presentación ante la prensa. El amor casi incondicional que durante las últimas dos décadas ha arropado a Pedro Almodóvar en todos sus desembarcos en Estados Unidos no es fue tan unánime esta vez. El filme se estrenó el jueves en Nueva York dentro del New York Film Festival con la presencia de Almodóvar, Antonio Banderas y Elena Anaya. Llega hoy a las salas estadounidenses.

En el otro extremo del espectro crítico se situó David Denby, de la revista The New Yorker, define a Almodóvar como "el cineasta más valiente del cine europeo" pero califica su último filme como "la película menos entretenida de Almodóvar, una película seria sin ser inteligente. Tiene ecos de James Whale y Hitchcock, pero tiene ecos aún más fuertes de películas de serie B de hace cincuenta años".

La agencia Associated Press afirma que cuando la película por fin llega a su clímax, parece "una parodia de Almodóvar, con sus tonos melodramáticos de género, identidad, sexo y venganza". No obstante, también admite que el filme "está muy bien filmado y tiene un diseño de producción tan impecable como el que cabría esperarse del detallista maestro español".

El Village Voice clama: "Se podría decir que Almodóvar comete el clásico error del científico loco: tratando de hacer una reinvención postmoderna de los viejos temas del thriller, queda atrapado de tal manera en su propio experimento que mata los placeres básicos del género". La revista New York Magazine arranca su crítica con un juego conceptual afirmando: "Es demasiado obvio pero es verdad: La piel que habito de Pedro Almodóvar es todo superficie". Y entre otras cosas también cuestiona su dirección: "Aparentemente Almodóvar trabajó para eliminar las emociones de Banderas bajo la premisa de que la maldad puede medirse por la ausencia de empatía, la ausencia de conciencia. Por su ausencia. Y efectivamente, Banderas está ausente, igual que su director".