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El presidente extremeño descarta que Portillo deje el Festival de Mérida por la polémica de la foto

Monago emplaza a la directora para que explique las "razones económicas" esgrimidas por las que no sigue.- El Ayuntamiento emeritense niega haber presionado para que se retirara la imagen de la exposición 'Camerinos'

El presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, del PP, ha descartado hoy que la directora del festival de teatro clásico de Mérida, Blanco Portillo, deje su puesto cuando acaba esta edición por la polémica suscitada con la retirada de una foto de la exposición Camerinos en la que se ve al actor Asier Etxandia con una imagen de El Cristo, de Velázquez en el vello púbico. Además, ante las declaraciones del pasado día 29 en las que Portillo aseguraba que la mayoría de los motivos por los que se iba "tienen que ver con asuntos de índole económico y de gestión y transparencia de la organización administrativa", Monago ha emplazado a la actriz y directora a que se las explique mañana miércoles en una reunión.

El equipo de gobierno municipal no está preocupado por "cuestiones internas" del certamen en las que "nada tiene que decir".

"La retirada de la fotografía de la exposición ha sido solo uno de los motivos que ha empujado a este equipo a tomar la decisión de no continuar al frente del festival", declararon a este periódico Portillo y Chusa Martín, responsables del festival. Para ellas, la base de su decisión estaba en cuestiones económicas.

Monago, en una visita a Plasencia, ha negado que haya tenido ningún contacto previo con Portillo "ni para este asunto ni para ningún otro" y ha añadido que la presente edición del festival se ha hecho con un presupuesto "fijado por el Gobierno anterior socialista, al igual que pasa con su dirección". "Esa no es la fotografía real de lo que está pasando en el Festival de Mérida y espero que se aclare todo pronto", ha añadido.

Antes, el Ayuntamiento de Mérida ha mostrado su apoyo "incondicional" y "sin fisuras" al festival y ha rechazado que presionara a Portillo para que retirara la fotografía. Fernando Molina, portavoz municipal, ha declarado que solo comunicó a la dirección del evento las quejas ciudadanas que estaba recibiendo por esa foto. Esas reclamaciones llegaron en unos 200 correos electrónicos, todos con el mismo texto, en el que se preguntaban si los organizadores habrían mostrado la instantánea en caso de que el retratado fuera un homosexual, una mujer o un musulmán. También se aseguraba que la imagen "atentaba contra los cristianos".

Portillo: "Hubo presiones"

Las declaraciones de Molina contrastan con lo expresado por la directora del festival, que aseguró que recibió presiones de la Junta y del Ayuntamiento, ambos en manos del PP. Molina, en una rueda de prensa, ha pedido a quienes les "tildan de fanáticos y posturas radicales" a ser "comedidos" en sus declaraciones porque el consistorio ha estado "desde el minuto uno" apoyando al certamen, algo que seguirá haciendo "dirija quien lo dirija". El portavoz municipal ha subrayado que hubo "cero presión" a las responsables del festival.

El equipo de gobierno municipal no está preocupado por "cuestiones internas" del certamen en las que el Ayuntamiento emeritense "nada tiene que decir". De esta forma ha eludido Molina las razones económicas esgrimidas por Portillo. Además, Molina ha suscrito "una por una las palabras de la Junta de Extremadura y de la consejera de Cultura", Trinidad Nogales, que afirmó sobre las críticas a la exposición que "la libertad personal es cosa al menos de dos", el artista y quienes ven su obra. A pesar del revuelo por la foto, la propuesta ha gozado de la más alta valoración por el 95% de los encuestados por parte de la muestra.

El autor de las imágenes de la exposición, Sergio Parra, declaro hace días que "jamás fue intención ofender a nadie, la foto es tipo documental de lo sucedía en ese espacio y no hubo ninguna premeditación ni alevosía en querer escandalizar".

Camerinos es una exposición formada por medio centenar de retratos de grandes artistas, todos ellos en blanco y negro y en gran formato, cuyo objetivo es sacar a las calles la esencia del teatro desde la intimidad del camerino, minutos antes del inicio de la representación.