Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los puntos negros de la SGAE

La entidad de gestión de derechos de autor ha estado involucrada en asuntos muy polémicos como la defensa del canon digital o la adquisición del palacio de Boadilla

La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ha estado en el punto de la diana de buena parte de la sociedad española por estar involucrada en asuntos muy polémicos como la defensa del canon digital o la adquisición del palacio de Boadilla. Estos son algunos de sus puntos negros:

- La controvertida historia del canon. El canon digital nació como una tasa con la que se quiere compensar a los autores, editores y distribuidores por el derecho a la copia privada, que reconoce el derecho de los ciudadanos a reproducir una obra protegida por la propiedad intelectual para uso personal y privado. En septiembre de 2003 se aprobó el primer canon digital, que se aplica a los CDs y DVDs vírgenes, gracias a un acuerdo entre la patronal Asimelec y las entidades de gestión de derechos de autor. Una historia de sentencias judiciales han surgido desde entonces.

- El caso Pawadan. La Audiencia de Barcelona absolvió el pasado marzo a la tienda de informática Padawan de pagar el llamado canon digital (la tasa que grava a priori cualquier aparato o soporte susceptible de reproducir o copiar un archivo o documento sujeto a derecho de autor) que le exigía la SGAE por la venta de soportes de almacenamiento. La sentencia era esperada en los términos que se ha producido después de que los magistrados elevaran una consulta al Tribunal Europeo y este dictaminara que la normativa española, y de otros países, sobre el canon digital no discrimina entre los particulares y las empresas o Administraciones públicas y que sólo los primeros deberían estar sujetos a su pago.

- Ley Sinde. La ley Sinde es una medida que tiene como objetivo la regulación de las descargas en Internet. La entidad ha participado en la mayor parte de las demandas contra páginas de enlaces hacia descargas de contenido -rechazadas de forma sistemática por los jueces- e incluso contra usuarios particulares. Recientemente, Bautista dijo que creía que la ley Sinde funcionará "razonablemente bien, pero más por el efecto disuasorio que por el punitivo", y estaba convencido de que después del verano ya podrán cerrarse las primeras páginas web de descargas no autorizadas.

- El conflicto por el palacio de Boadilla. El Ayuntamiento de Boadilla rescindió a finales de mayo de 2010 el contrato que firmó con la SGAE en 2006 para que el palacio del Infante don Luis, diseñado por Ventura Rodríguez en el siglo XVIII, acogiera la sede de la Fundación Autor. La SGAE se comprometió a invertir 30 millones de euros en la rehabilitación del edificio y su proyecto incluía las áreas administrativas y un auditorio subterráneo bajo el jardín histórico con 9.000 metros cuadrados.

- Pierde un juicio contra un particular. Un juez negó en mayo de 2007 que la SGAE pudiese cobrar por toda la música que se ponía en un bar. La sentencia eximía a un bar del pago de derechos de autor al poner discos que están "fuera de los circuitos comerciales".