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Los apuros de la decana de los arquitectos de Madrid

Los problemas se le acumulan a Belén Hermida: al caso Monasterio se suma una revuelta de colegiados por darle un cargo de poder a una persona cercana

Belén Hermida en una imagen de mayo, durante su campaña para las elecciones al Decanato del Colegio Oficial de Arquitectos (COAM).
Belén Hermida en una imagen de mayo, durante su campaña para las elecciones al Decanato del Colegio Oficial de Arquitectos (COAM).

La decana de los arquitectos madrileños, Belén Hermida, ganó las elecciones en mayo con la promesa de "recuperar la ilusión". Pero en este breve período el estado de ánimo en su colegio, un influyente actor en los asuntos políticos de Madrid, es más bien propio de una revuelta.

Hermida, decana del Colegio de los Arquitectos, el COAM, ha sido criticada por parte del gremio por su tibia respuesta en el caso Monasterio, el supuesto intrusismo de la líder de Vox que está siendo investigado por una comisión independiente en el colegio. Pero aunque ha recibido menos atención mediática, el asunto que ha unido contra ella a seis de los ocho grupos de representantes en el COAM ha sido la contratación de una arquitecta cercana para un puesto de poder.

Al poco de llegar al gobierno del COAM, Hermida creó un cargo nuevo, "directora de la oficina del decano" y se lo dio a Elena Sarabia, que había ocupado un poderoso puesto en el decanato anterior. Hermida no ha explicado cuáles son las atribuciones de Sarabia ni su salario. Además de la falta de transparencia, los críticos reprochan que el nombramiento es un fraude de ley. Los Estatutos del COAM prohíben seguir en el gobierno a los miembros de la junta anterior y Sarabia había sido la secretaria en ese órgano entre 2015 y 2019. Ese puesto está inmediatamente por debajo del decano y supone la gestión diaria de los asuntos en el colegio.

"Es una burla absoluta al espíritu de los Estatutos", dice sobre la contratación de Sarabia el portavoz de Nuevo COAM Fernando Landecho.

Otros colegios profesionales de Madrid tienen decanos que ocupan el cargo durante largo tiempo, pero el COAM se dotó de normas muy estrictas contra la repetición de mandatos para evitar que sus representantes se perpetúen en el poder. Esas reglas son una herencia del oscuro período de mandato de Luis del Rey, entre 1988 y 1998, que fue acusado de compras de votos y otras irregularidades. Acabó siendo destituido por el Consejo Superior de Colegios -órgano que agrupa a todos los colegios-  y durante un tiempo hubo dos decanos en el COAM porque del Rey se negaba a abandonar el cargo.

Ahora, seis de los ocho grupos en la Junta de Representantes, el "parlamento" del colegio, han pedido a Hermida que convoque con urgencia una asamblea extraordinaria para que responda sobre la contratación de Sarabia. En un comunicado fechado el martes los grupos -Renovación COAM, Nuevo COAM, ADN COAM, ProCOAM, 4AC y Punto de Encuentro- instaron a la Junta de Gobierno para que en no más de treinta días desde la fecha de ese acuerdo, proceda a anular y rescindir el contrato de Sarabia. Los grupos firmantes representan al 60% de los votos en las últimas elecciones y son diversos en su ideología. Solo han quedado fuera los dos grupos que apoyan al gobierno de la decana, Reset_COAM y Activo Arquitectos.

"Ha conseguido lo que nadie antes, que es la unión de todos los grupos de la oposición", dice Enrique Manzano, portavoz de Renovación COAM. Según Manzano la decana habría apagado el fuego sentándose con ellos para darles explicaciones en octubre, cuando demandaron una reunión tras conocer la noticia.

Ni Hermida ni Sarabia respondieron a una solicitud de este periódico para dar su versión.

Lenguaje arcaico

Esta crisis de fabricación propia ha coincidido con otra que la afectado lateralmente: las pruebas que indican que la líder de Vox Monasterio ejerció de arquitecta durante años sin tener el título. Su mutismo inicial causó un gran malestar. Muchos creen que debía haberse pronunciado en defensa del ejercicio correcto de la profesión, pero ella ha alegado todo este tiempo que debía mantenerse al margen, a pesar de múltiples pruebas documentales y de testigos contra Monasterio. La investigación corresponde a dos órganos independientes elegidos por sorteo: la Comisión de Deontología, que desestimó en noviembre una denuncia del arquitecto y concejal de Más Madrid José Manuel Calvo, y la Comisión de Recursos, que en segunda instancia aceptó el jueves estudiar el caso.

En privado ella se ha quejado de que "estaban tratando de utilizarla con fines políticos", según dos personas que han hablado con ella en privado. Sin embargo, arquitectos de Madrid han dicho que Hermida no entendió el alcance del caso. Decían que no se trataba de un asunto político, sino de la defensa de la reputación del gremio.

El 30 de noviembre muchos vieron como un revés para Hermida que el presidente del consejo de colegios de arquitectos, Lluís Comerón, hiciera una declaración rotunda sobre Monasterio. Un día antes, la Comisión de Deontología había archivado la denuncia contra Monasterio porque según los Estatutos no podían investigar a personas no colegiadas. La líder de Vox parecía escabullirse indemne para asombro de todos. Anunció en el Hipódromo de la Zarzuela, con Hermida presente durante la asamblea anual, una revisión del código deontológico para evitar que casos así puedan "ocurrir una segunda vez".

Otro asunto que no ha ayudado a Hermida ha sido su empeño en seguir usando el masculino para referirse a sus cargos: decano, arquitecto o presidente (en el caso del patronato de la Fundación Arquitectura COAM). Ha llegado a corregir en público a quienes se han referido a ella en femenino, dicen varias personas que la han tratado. "Eso ha creado distancia con la gente más joven que creen que la gente mayor sigue viendo el término arquitecta como si fuera inferior", dice un antiguo cargo del COAM que pide anonimato.

El grupo ADN se ha burlado de ella por esa resistencia, vista como un arcaísmo. En un tuit comentando una foto de una reunión a finales de diciembre con dos cargos masculinos de la Universidad Politécnica, ADN COAM decía: "Decano, vicerrector y director. Tres señores".

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