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Castellón exhuma a los cinco primeros represaliados del franquismo de los 976 enterrados en la ciudad

Es el municipio valenciano donde más enterrados hay después de Paterna

castellon
Trabajos de exhumación, este viernes en Castellón.

El 20 de noviembre de 2018 quedará marcado en el calendario para cinco familias. Las que llevan casi ocho décadas buscando a sus seres queridos fusilados en Castellón, víctimas de la represión franquista. Son Rafael Prades, Enrique Devis y Vicent Colom, ejecutados los tres el 21 de agosto de 1939. José Monfort, fallecido el 30 de mayo de 1941. Y Eduardo Ferreres, fusilado el 24 de enero de 1940 en el cauce del Río Seco. A escasos 100 metros del cementerio civil de Castellón donde desde esta semana se les busca.

El 20 de noviembre —aniversario de la muerte de Francisco Franco y de José Antonio Primo de Rivera— arrancó en el camposanto castellonense la exhumación de las primeras cinco fosas de represaliados de la dictadura. Las cinco primeras de las casi 1.000 víctimas que yacen en la capital. Exactamente 976, según datos del Grup per la Recerca de la Memòria Històrica (GRMH) de Castellón. Una cifra que convierte a la capital de la Plana en la segunda ciudad valenciana en este triste ranking, por detrás de Paterna (Valencia), con 2.238 víctimas, según el historiador Vicent Gabarda.

La fecha de inicio de las exhumaciones ha sido “una casualidad”, indica a EL PAÍS Miguel Mezquida, arqueólogo director de la Asociación Científica ArqueoAntro, que ha asumido la búsqueda de las cinco víctimas con los 15.000 euros consignados por el ayuntamiento de Castellón. Los familiares de los represaliados a quienes se busca ahora, como Carmen Arnal, nieta de Rafael Prades, y que velan en turnos casi ininterrumpidos todo el proceso, han empezado a poner fin a décadas de olvido. “Ya iba siendo hora de que se pudiera hacer la primera exhumación en Castellón capital. Se habían acometido intervenciones en otros puntos de la provincia, como El Toro, Bejís, Segorbe… pero no aquí”.

La exhumación tenía por objeto en un principio la localización, demandada por sus familias, de tres víctimas: Rafael Prades, José Monfort y Eduardo Ferreres. Pero alcanza su ecuador con sorpresas. De los tres represaliados a los que se buscaba, se ha pasado a siete. Dos de ellos todavía anónimos.

El primer día se saldó con la aparición de dos cuerpos que no se esperaba encontrar, posiblemente de represaliados, ejecutados en los años 43 y 44 y a cuyas familiares se busca ahora. “Al abordar la intervención vimos que había cajas de reducción, las que se utilizan en los traslados con la remodelación del cementerio civil. Se pensaba que estaban en el osario, pero aparecieron aquí. Venían del cementerio civil bajo. Estos dos cuerpos son los primeros que exhumamos. En su cráneo había un tiro de gracia”, explica Mezquida.

El miércoles el trabajo de campo se situó en la fila 1 de la sepultura 8, donde el GRMH de Castelló ubica a Rafael Prades. Aquí fue localizada una caja que podría corresponder a sus restos. Este sábado se ha finalizado su exhumación. Pero la búsqueda de Prades ha arrojado en los días previos la localización de otras dos posibles víctimas: Enrique Devis y Vicent Colom, que han sido exhumadas también. Los tres fueron fusilados el mismo día: el 21 de agosto de 1939. Las familias de estos últimos se han unido al proceso de búsqueda impulsado por el GRMH.

El equipo de ArqueoAntro seguirá avanzando la semana que viene en el sondeo de la zona donde estaría Eduardo Ferreres, y en la búsqueda de la fosa del quinto represaliado, José Monfort, en la fila 4, sepultura 27.

Las pruebas de ADN, que se realizarán en el Instituto Científico Interdisciplinar de la Universidad Complutense de Madrid, determinarán la identidad de los cuerpos. Hay esperanza. Por el exhaustivo trabajo de documentación e investigación previo que ha acometido el Grup per la Recerca, y que ensalzan desde la plantilla de personal técnico y voluntariado que trabaja en el cementerio castellonense.

Castellón había estado hasta la fecha fuera del circuito de ayudas públicas para acometer este tipo de intervenciones. Hasta que la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de la capital sacó una partida de 15.000 euros para acometerlas, a petición de las familias de las víctimas y del Grup per la Recerca de la Memòria Histórica. “Hay otras 12 familias que han pedido la exhumación de sus seres queridos” en el mismo camposanto, indica el historiador Juan Luis Porcar, del colectivo memorialista castellonense. “Sabemos que habrá un efecto llamada tras esta primera intervención”, añade.

ArqueoAntro lleva desde 2008 trabajando en este tipo de actuaciones en toda España. Ha acometido más de 40 para la recuperación de fosas, y ha colaborado en la búsqueda de Federico García Lorca y Miguel de Cervantes. Castellón es su siguiente parada de este 2018 tras las exhumaciones de Paterna, que han permitido recuperar desde marzo 277 cuerpos. De la actuación del camposanto castellonense resaltan como hecho singular que las primeras víctimas aparecieran en fosas individuales. “No es común en ejecutados por el franquismo”. Sí lo es el horror: víctimas que han aparecido boca abajo, lo que “evidencia la mala fe a la hora de enterrarlas”, relata Mezquida.

Lo desgarrador del telón de fondo, del contexto, sí es común también a las historias que salen a la luz en cada exhumación en la que ha participado la asociación. La entrevista con quienes acometen este trabajo de campo da una idea de ese horror. De la “indefensión jurídica total” de las víctimas, que tras los juicios militares, procesos sumarísimos, eran sacadas de las cárceles provinciales y ejecutadas en grupo. En el Río Seco en el caso de Castellón. En el campo militar de Paterna o en el acuartelamiento de Rabassa (Alicante). Hombres, de entre 20 y 25 años o de 40 a 45. Campesinos, obreros, jornaleros. Como Rafael Prades, Eduardo Ferreres, Vicent Colom, Enrique Devis o José Monfort.

El Ayuntamiento de Castellón “se ha comprometido a seguir con las exhumaciones el próximo año, y también desde la Generalitat Valenciana se intentará iniciar alguna campaña”, recuerda Porcar. Tanto desde el GRMH de Castelló como desde ArqueoAntro confían en esta voluntad. Y se aferran a las cifras que parecen marcar un cambio de tendencia. “La primera exhumación de represaliados en la Comunidad Valenciana se hizo en 2010. Hasta hace poco más de dos años solo se habían exhumado 50 cuerpos, mientras que a día de hoy son casi 500”, indica Mezquida.

“Las familias siempre han querido exhumar, pero no han tenido el apoyo suficiente. Es una cuestión de derechos humanos. Los derechos humanos, son derechos humanos, y la política debería ir por otro lado”, concluye.

La ministra Delgado: "Es decencia"

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha visitado este sábado los trabajos de exhumación de restos de las víctimas del franquismo en Castellón. Delgado ha acudido al cementerio civil antes de participar en el Foro de Debate Municipal del PSOE sobre seguridad celebrado en la capital de la Plana. Lo ha hecho acompañada de la alcaldesa, Amparo Marco, de concejales socialistas, familiares de las víctimas y representantes de entidades de recuperación de la memoria histórica.

La ministra ha afirmado que es necesario "concienciar" a la sociedad sobre la recuperación de la dignidad a las personas represaliadas por el franquismo, porque "no es la guerra de los abuelos", sino que es una tarea de "decencia, de solvencia democrática, de libertad, de pasado y de futuro" y de poderse "mirar al espejo como demócratas y como ciudadanos". Delgado ha recalcado: "No puede haber un solo muerto en una cuneta" y por ello "es necesario dar esa respuesta por dignidad como país".

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