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La justicia sienta en el banquillo el 18 de julio a activistas denunciados por los Franco

Nueve participantes en una protesta por la devolución de la Casa Cornide de A Coruña están acusados de coacciones

Protesta en la Casa Cornide por la que serán juzgados los activistas.
Protesta en la Casa Cornide por la que serán juzgados los activistas.

El 18 de julio, aniversario del golpe de Estado de Francisco Franco que provocó la Guerra Civil, es la fecha elegida por los tribunales para sentar en el banquillo a nueve activistas por entrar en la Casa Cornide de A Coruña, propiedad de la familia del dictador, y colgar una gran pancarta en favor de su devolución al patrimonio público. Tras la denuncia presentada por José Cristóbal Martínez-Bordiu, los participantes en aquella protesta celebrada el pasado septiembre, vinculados al Bloque Nacionalista Galego (BNG), han sido acusados de un delito leve de coacciones.

Esta causa es la segunda que se abre en Galicia contra activistas que luchan para que los Franco devuelvan al patrimonio público bienes que le fueron entregados al dictador como jefe del Estado durante la Guerra Civil y los 40 años de régimen dictatorial. 19 personas que entraron hace casi un año en el pazo de Meirás también se sentarán en el banquillo. Los afectados por la protesta en la Casa Cornide, entre los que se encuentra el responsable de Organización del BNG, sostienen que la acusación por la que tendrán que responder ante el juzgado de instrucción número 4 de A Coruña “carece de fundamento”. Su entrada en el inmueble fue un acto “pacífico”, sostienen, una “ocupación simbólica” que no ocasionó ningún daño, y tachan de "paradójico" que el juicio se celebre el 18 de julio.

"A estas alturas, en 2018, tienen que terminar los privilegios de la familia Franco", ha reclamado Carolina Fernández, una de las denunciadas, en declaraciones recogidas por Europa Press en una comparecencia de los denunciados este viernes frente a la Casa Cornide. "Es una lucha justa y necesaria que sólo terminará cuando todo el patrimonio expoliado se devuelva a mano públicas", proclama Fernández.

"Con el acto simbólico y pacífico en la Casa de Cornide no hicieron otra cosa que defender la dignidad del pueblo gallego, la dignidad de las víctimas de la dictadura que aún no recibieron Justicia, ni fueron compensadas, ni a su memoria restituida, y defender los valores más elementales de una democracia que se precie", ha expresado el BNG en un comunicado.