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ESTIBALIZ HERNÁEZ I Viceconsejera de Innovación

“Proponemos un consorcio público privado bajo una única marca de país”

La viceconsejera cree que las ventajas de la colaboración público privada son evidentes y la envidia de la UE

La viceconsejera de Innovación Estibaliz Hernáez.
La viceconsejera de Innovación Estibaliz Hernáez.

El Gobierno vasco está dispuesto a ejercer de palanca, de impulsor de la estrategia de innovación que debe liderar el tejido empresarial. La viceconsejera de Tecnología, Innovación y Competitividad, Estíbaliz Hernáez parte de que la base de la I+D+i en Euskadi es sólida, pero sabe que debe someterse a continuas revisiones para adecuarse a un escenario cambiante, y sobre todo reorganizarse en un consorcio público-privado con una marca única de país.

Pregunta. ¿Cuál es el diagnóstico de la innovación en Euskadi tras la crisis?

Respuesta. Actualmente somos la única comunidad autónoma catalogada como de alta innovación según el índice europeo. Evidentemente, hay ámbitos de mejora y en ello trabajamos.

Una ventanilla única para que las pymes lo tengan fácil

La viceconsejera confirma que están ejecutando todo un plan para que las pymes no se sientan desamparadas ni desorientadas a la hora de buscar desarrollos y conocimiento para sus productos u organizaciones.

P. ¿Cómo van a facilitar ese primer contacto? ¿Funcionará como una ventanilla única para las pymes?

R. Queremos ponérselo fácil a las empresas para que, cuando tengan una necesidad, obtengan una solución integral con un valor añadido mayor que el actual. También les ayudaremos en campos como la atracción del talento, la protección de la propiedad intelectual o el acceso a una biblioteca virtual común. En definitiva, queremos que el todo sea más que la suma de las partes.

P. ¿Cuándo estará operativa?

R. Tenemos un borrador de estatuto y de convenio. Hemos trabajado conjuntamente las aportaciones y trataremos de consensuar el documento final para recoger al máximo las sugerencias, aunque somos conscientes de que no va a satisfacer a todos, porque hay posturas encontradas entre Tecnalia y centros más pequeños. Después de la tramitación administrativa esperamos aprobarlo a final de año. Contamos, además, con una red de agentes para hacer esa capilaridad, de arriba abajo, a través de los centros de Formación Profesional. En paralelo, estamos encuestando a 2.000 pymes con el fin de intercambiar impresiones y orientarles porque muchas ni siquiera saben que, en su día a día, están inmersos en procesos de innovación.

P. ¿Los ámbitos de mejora pasan por un aumento de la financiación?

R. No todo es dinero. Por eso estamos trabajando en ganar en eficiencia entre todos los agentes de la red. Pero por otra parte, además, el compromiso del lehendakari Urkullu es incrementar cada año un 5% la inversión pública en I+D+i. Un esfuerzo que debe estar acompasado con las empresas y el resto de instituciones porque los indicadores miden ese trabajo conjunto. La virtualidad en Euskadi es que el dinero público genera nuevos recursos privados y eso hace que el crecimiento y los resultados sean mayores y mejores.

P. Tiene sobre la mesa un plan para reordenar la red de centros tecnológicos y de investigación bajo un único paraguas. ¿Es así como quiere ganar eficiencia? ¿Cuáles son los objetivos?

R. Consideramos que había que dar el siguiente paso. La foto conjunta no tiene nada que envidiar. Hay buenos resultados en número de publicaciones o patentes y existe masa crítica. Ahora proponemos formar un consorcio público-privado que ordene la oferta científico-tecnológica bajo una única marca de país en la que cada uno preserve su autonomía.

P. ¿Eso supone el fin de las marcas de cada centro?

R. No vamos a borrar la marca a nadie, se trata de ponerles un apellido respetando su identidad. Se desmarca de las estructuras que existen en Europa, allí son públicas, y nos consta que nos están mirando. El órgano estará presidido por el Gobierno vasco y las tres diputaciones y las empresas tendrán representación en la asamblea.

P. ¿La parte privada está respondiendo de forma satisfactoria a la hora de arrimar el hombro con inversiones en innovación?

R. Parece que se empiezan a animar, pero tendremos que seguir empujando para que inviertan más. En todo caso, prefiero no quedarme solo en las cifras de la innovación. La calidad de la I+D actual es mayor a la de hace seis o siete años. Es importante mirar cómo y qué se hace.

P. ¿Cuáles son las fortalezas del sistema de la colaboración público-privada?

R. Con un peso de la industria de casi el 25% en el PIB, la innovación debe ser una herramienta fundamental para las empresas. Ellas tienen el reto y son el foco central. La administración pública está detrás para impulsar un sistema de naturaleza privada, algo poco usual en Europa, donde los centros son públicos. Contamos con un sistema científico tecnológico muy potente, con unidades de I+D en las compañías y agentes de intermediación para facilitar esa transferencia.

P. ¿Las pymes tienen las mismas posibilidades para acceder a esos desarrollos punteros?

R. Las herramientas son para todas, grandes, medianas y pequeñas, pero somos conscientes de que la I+D no está llegando como desearíamos a las pymes. Por eso, de la mano de la presidencia del Gobierno, es decir, de la lehendakaritza y de Innobasque, estamos abriendo otras vías enfocadas a procesos y productos, a la innovación tecnológica como paso intermedio, para que no sea un salto brusco a la I+D.

P. ¿Tienen parámetros para medir el retorno del dinero público que va al sector privado?

R. Es complicado saberlo porque depende de lo que éstas quieran contar. Con el objetivo de controlarlo, la anterior legislatura aprobamos un decreto para tratar de fijar los criterios en la cadena de valor, con indicadores de excelencia, especialización o cercanía al mercado. Hay métodos para evaluar el impacto de los proyectos en el mercado, pero los resultados tardan años en verse.

P. ¿La innovación abierta puede resultar efectiva, se está trabajando en esa vía?

R. El grupo de pilotaje de fabricación avanzada, dentro del Plan de Ciencia Tecnología e Innovación, es un buen ejemplo de colaboración público-privada. En función de la línea de trabajo se incorporan unos agentes u otros. Las sinergias permiten que los proyectos que sean más potentes.

P. ¿Cómo es la relación de los centros tecnológicos locales con el exterior?

R. Tenemos una red que está absolutamente insertada en Europa. Participan en redes europeas de relevancia para intercambiar conocimientos. De hecho, es significativa la participación en la iniciativa Horizon 2020, donde hemos llegado al máximo de proyectos que podemos absorber como región, con retornos muy importantes.

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