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La CUP se abstendrá y hará presidente a Quim Torra

Los anticapitalistas advierten de que no facilitarán la gobernabilidad y plantean sus reclamaciones

El consejo político de la CUP, durante su reunión en Cervera (Lleida). FOTO: EFE / VÍDEO: ATLAS

La CUP ha decidido este domingo abstenerse en la segunda sesión del debate de investidura de Quim Torra como presidente de la Generalitat que se celebrará este lunes. De esa manera, Torra se convertirá en el sustituto de Carles Puigdemont en segunda vuelta, en la que solo hacen falta más votos a favor que en contra.

El president será investido con el apoyo de los 66 diputados de Junts per Catalunya y Esquerra Republicana, el voto en contra de 65 diputados de Ciudadanos, PSC, Catalunya en Comú-Podem y PP. Los cuatro parlamentarios anticapitalistas se abstendrán, como ya hicieron en la sesión de este sábado, cuando hacía falta la mayoría absoluta (68 de los 135 escaños).

Tres asambleas territoriales de la CUP —Barcelona, Baix Llobregat (Barcelona) y Camp de Tarragona— habían forzado la reunión del Consell Polític y del Grup d'Acció Parlamentària (GAP) para debatir si sus cuatro diputados debían abstenerse, votar a favor o en contra. Esta segunda opción habría acabado con las expectativas de Torra de convertirse en presidente a la vista de la aritmética parlamentaria.

El acuerdo de abstenerse se ha producido por una "amplia mayoría" del consejo político, aunque la formación no ha precisado los porcentajes. De esta manera, queda descartada la repetición de las elecciones catalanas, porque antes del 22 de mayo se habrá investido a un presidente.

Los anticapitalistas han explicado que su apoyo a la investidura no irá seguido de un apoyo parlamentario para facilitar el Gobierno. "No facilitaremos la gobernabilidad", ha advertido la portavoz de la CUP, Maria Sirvent. "El discurso de Torra fueron solo palabras y lo que queremos es que se traduzcan en hechos", ha asegurado.

En este sentido, la CUP ha planteado la necesidad de que se cree una Asamblea de Cargos Electos, una suerte de Parlamento alternativo, así como la necesidad de recuperar las leyes sociales que suspendió o anuló el Tribunal Constitucional, iniciar un proceso constituyente que ha de derivar en la elaboración de una Constitución y la creación de una banca pública. "Las autonomías son unas instituciones vacías de contenido en las que no se pueden desarrollar estas políticas que reclamamos", ha dicho Sirvent.

A la cuarta, la vencida

La investidura de Quim Torra que se producirá este lunes será el cuarto y definitivo intento para elegir un presidente de la Generalitat, cuando están a punto de cumplirse cinco meses desde las elecciones del 21 de diciembre.

El presidente del Parlament, Roger Torrent, suspendió la sesión del 30 de enero en la que estaba previsto investir a Carles Puigdemont de manera telemática después de que el Tribunal Constitucional advirtiera de que solo se podría celebrar el debate de manera presencial y con permiso del magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena-

El segundo intento fue investir a Jordi Sànchez, pero Llarena no le dio permiso para que saliera de la cárcel y pudiera acudir a la sesión del 12 de marzo. El tercer candidato fue el exconsejero Jordi Turull, pero no pudo ser investido en segunda votación al ser encarcelado el 23 de marzo por decisión del mismo juez Llarena.

Durante la primera sesión del debate de investidura Torra se mostró partidario de aplicar algunas de estas medidas, pero la CUP sigue recelando y ha anunciado que controlará estrechamente la acción del nuevo Govern para ver si va en esa línea prometida.

En un comunicado posterior a la decisión, la CUP justifica la abstención ante "la represión y la vulneración de derechos políticos y civiles por parte del Estado español", pero advierte que no garantiza la gobernabilidad y que harán "una oposición activa" durante esta legislatura.

La abstención de la CUP es la postura más coherente con el planteamiento y los anuncios que había venido realizando esta formación, pero su funcionamiento estatutario les ha llevado a convocar al consejo político a la vista de la petición de tres asambleas territoriales.

Carles Riera, la cara más visible de la CUP en el Parlament, ha venido insistiendo en las últimas semanas, que ellos solo votarían a favor de Carles Puigdemont y que se abstendrían con cualquier otro candidato de Junts per Catalunya.

La CUP justifica su anuncio de no dar apoyo parlamentario al futuro Govern en consideran que el programa que han pactado Junts per Catalunya y Esquerra "no avanza en la construcción de medidas republicanas, ni sociales, que respondan a los derechos y necesidades de la clase trabajadora y del resto de clases populares". Del mismo modo entienden que ambas formaciones independentistas han dado "un giro autonomista" .

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