Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Empresarios y Generalitat buscan un frente contra la “turismofobia”

Las patronales creen que el Ayuntamiento de Ada Colau insta el rechazo a la actividad

El consejero de Empresa, Santi Vila (i), junto al titular de Cultura, Lluís Puig
El consejero de Empresa, Santi Vila (i), junto al titular de Cultura, Lluís Puig

Cataluña ya tiene pactos nacionales para la industria, la infancia, la transición energética... Y ahora tendrá uno de turismo. El consejero de Empresa, Santi Vila, anunció ayer la voluntad de llegar a ese acuerdo entre todos los agentes tras una reunión con representantes de las patronales turísticas catalanas y a la que también asistió el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Los empresarios expresaron a los altos cargos del Govern su malestar ante la "turismofobia" que, aseguran, se promueve desde el Ayuntamiento de Barcelona. “No podemos caer en la tentación y demonizar el turismo”, pidió el consejero.

“Nos estaríamos equivocando mucho si cuaja la percepción de que no queremos el turismo. Es jugar temerariamente, como a veces lo hacen algunas Administraciones”, criticó Vila tras la reunión con 24 representantes del mundo de la hostelería. En el encuentro, que estaba programado desde que Jordi Baiget aún ostentaba el cargo de consejero, participaron Turisme de Barcelona, el Gremi de Restauració, las federaciones de hostelería de cada provincia, la Federación Catalana de Apartamentos Turísticos, Viajes El Corte Inglés y el Grup Julià, entre otros.

Parálisis en el convenio de hostelería

Las negociaciones entre la patronal y los sindicatos para firmar el convenio de hostelería de Cataluña, que afecta a 280.000 trabajadores, siguen encalladas. “La patronal ofrece un incremento salarial del 1,80% mientras que la rentabilidad del sector turístico aumenta anualmente en un 10%”, critican desde CC OO. Los sindicatos también quieren poner coto a las externalizaciones de trabajos como las camareras de piso. La patronal declina hablar sobre las negociaciones.

Vila no quiso entrar en el cuerpo a cuerpo con la alcaldesa Ada Colau, pero sí le recordó al Consistorio barcelonés su importancia en el Pacto Nacional de Turismo que quiere abordar por ser “punta de lanza de la oportunidad y del problema”. El pacto y un grupo de empresas del sector turístico son los instrumentos con los que la Generalitat espera hacer un contrapunto con la posición del Ayuntamiento, un camino distinto para vencer los problemas que genera el turismo y mejorar la calidad.

“No quiero señalar a nadie, pero quiero advertir de que hacer un discurso que abone en clave populista la turismofobia es un grave error. ¿Qué sería de Cataluña sin el turismo? Le debemos mucho desde el punto de vista social y de los valores cívicos y políticos”, defendió Vila.

Los empresarios se quejan ante la Generalitat después de que hace tres semanas expresaran su descontento por la actitud del Gobierno que preside Ada Colau frente al turismo. Lo hicieron en el pleno del Consejo de Turismo y Ciudad, el órgano consultivo creado por el Ayuntamiento precisamente para debatir el modelo turístico.

El consejero aceptó que el sector puede generar algunos problemas pero pidió a los Ayuntamientos que las gestionen. “¿Las ciudades se han dotado de correctos planes de movilidad? Cuando hacemos ordenanzas de civismo, ¿las hacemos cumplir o nos las tomamos frívolamente?”, se preguntó Vila.

La Generalitat defendió ante los asistentes a la reunión la tasa turística y recordó que el año pasado la recaudación subió un 9%. Vila justificó la necesidad de seguir destinando una parte para promoción, si bien no descartó aumentar lo que se destina a los Ayuntamientos para obras de mejora o servicios que mitiguen el impacto de esta actividad económica, desde mantener monumentos hasta contratar más inspectores para identificar pisos turísticos ilegales.