Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La planta que envasó el agua en mal estado cierra definitivamente

Andorra retira 121.000 botellas procedentes del manantial en el que se detectó el norovirus que provocó el brote de gastroenteritis

agua envasada
Garrafas y surtidor de agua Eden.

La empresa Aigües del Pirineu, envasadora del agua procedente de la fuente de Arinsal (Andorra) en la que se encontró el norovirus que provocó el brote de gastroenteritis en Barcelona, ha cerrado definitivamente. Atrás quedan semanas de investigaciones y análisis microbiológicos para detectar el origen de la intoxicación que afectó a más de 4.100 personas en Barcelona y Tarragona al beber el agua embotellada en mal estado. La verificación de las pruebas no ha dejado lugar a dudas: el manantial estaba contaminado por un norovirus, un microorganismo que se transmite por vía fecal humana y provoca la mitad de las gastroenteritis agudas comunes.

La planta estaba cerrada cautelarmente desde finales de abril. “La salud de las personas está por encima de cualquier otra consideración”, lamentó la empresa en un comunicado. El cierre definitivo de la planta deja en la calle a diez trabajadores y “supone la ruina económica y financiera” de la empresa, advirtió. Con todo, la compañía quiso dejar claro que siempre ha cumplido con la normativa vigente y la planta superaba todos los controles sanitarios. “En todo momento, el personal y la empresa han estado a disposición de las autoridades para facilitar la información requerida, tanto para la inspección de la fuente como de nuestras instalaciones para poder obtener muestras del manantial y analizar las líneas de envasado y producto acabado”, aclaró la empresa.

Por su parte, el Gobierno de Andorra, que ha abierto un expediente sancionador a la compañía, confirmó ayer que Aigües del Pirineu ya ha retirado 121.000 botellas de agua procedentes del manantial contaminado. Los productos sospechosos estaban distribuidos entre el territorio andorrano y el español (especialmente en Cataluña, aunque también en otras comunidades autónomas).

Durante la última semana, el Ministerio de Salud andorrano recibió los resultados de la analítica de verificación de las muestras recogidas en la planta el 21 de abril y las conclusiones certificaron de nuevo “una presencia leve” del norovirus en el acuífero. Los primeros estudios realizados a la fuente habían detectado 20 unidades virales por cada cinco litro del genotipo 1 de norovirus y 110 partículas por cada cinco litros del genotipo 2 del mismo microorganismo.

Investigación en curso


La investigación ahora sigue abierta para averiguar cómo llegó el virus a contaminar un manantial que, según el Gobierno andorrano, está situado a 150 metros de profundidad y “controlado y aislado” por densos muros de hormigón. Aunque el Ministerio de Salud siempre rechazó la posibilidad de que se hubiese producido una filtración de aguas residuales, el Ayuntamiento de Massana (donde se encuentra el manantial) ha realizado pruebas de filmación por imagen para confirmar la estanqueidad de las redes residuales del núcleo de Arinsal. Según el Gobierno de Andorra, “no se ha detectado ninguna incidencia que pueda hacer sospechar que se hayan producido posibles vertidos que hayan podido filtrar”.