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La mitad de las fuentes de Osona no son potables por los niveles de nitratos

Un grupo ecologista achaca el incremento al cierre de las plantas de tratamiento de purines y al crecimiento de la cabaña porcina

Limpieza de un vertido en Les Masies de Voltregà (Osona). Ampliar foto
Limpieza de un vertido en Les Masies de Voltregà (Osona).

La contaminación de las fuentes de agua de la comarca de Osona crece sin que se atisbe una solución al problema. Esta es la conclusión del informe que la organización ecologista Grup de Defensa del Ter (GDT) elabora cada año sobre el estado de los manantiales de la zona. El trabajo, que analiza 153 fuentes, revela que el porcentaje de ellas que supera los 50 miligramos de nitratos por litro de agua —nivel a partir del cual un pozo deja de ser potable, según la Organización Mundial de la Salud— ha crecido en un solo año del 43 al 50% del total.

Los activistas achacan el incremento al cierre de las plantas de tratamiento de purines y al crecimiento de las cabezas de porcino. La única solución, afirman, pasa por reducir la cabaña porcina.

El informe, que analiza una muestra de tres o más fuentes para cada municipio de la comarca, muestra también un aumento del 21% en la concentración media, de 64 a 77,7 miligramos por litro. La densidad de nitratos en 17 de las fuentes es, además, cuatro veces superior a la considerada aceptable por la Organización Mundial de la Salud, 200 miligramos por litro. En algunos casos, como el de Font Salada, en el municipio de Gurb, supera los 300.

Los ecologistas destacan el impacto que ha tenido el cierre de las plantas de tratamiento de purines, que en febrero del año pasado dejaron de funcionar por el recorte de las primas a la generación de energías renovables. Las dos instalaciones de la comarca atendían a 200 explotaciones y procesaban 200.000 metros cúbicos al año, un tercio del total de Cataluña, según GDT.

La entidad ecologista también ve en el crecimiento de las cabezas de porcino otra causa del aumento de la acumulación de nitratos. La cabaña en la comarca alcanza los 900.000 ejemplares anuales, según GDT. Hace seis años, el número era sensiblemente inferior: 794.724 garrinos, según el Instituto de Estadística de Cataluña.

Los ecologistas abogan por la reducción del número de cerdos en las explotaciones

Los autores del informe lamentan la apertura de grandes explotaciones agropecuárias. Los ecologistas citan el caso de la granja de cerdos Serrarols, del grupo Terragrisa, perteneciente a la empresa cárnica Tarradellas. Según los activistas, esta “macrogranja” situada en el municipio de Sant Martí d'Albars alojará 2.500 cerdos repartidos en siete naves industriales, en su mayor parte hembras. La explotación producirá 45.000 cerdos al año. Ante la presión de grupos ecologistas para que países del norte de Europa como Dinamarca y Holanda cumplieran con las limitaciones de la UE al vertido de purines, el número de cabezas de ganado ha aumentado con rapidez en el sur de Europa desde los años 90.

Eudald Rifà, portavoz del grupo, reclama el cierre de la explotación Serrarols, al tiempo que sostiene que la única solución posible al aumento de la contaminación por nitratos en los pozos pasa por “la reducción de la cabaña porcina”, generadora de purines. “El Departamento de Agricultura no lo ha querido hacer nunca, porque supone enfrentarse al lobby ganadero”, remacha Rifà, quien cree que la Generalitat favorece a las grandes empresas del sector en detrimento de la “pequeña payesía”. La organización ecologista matiza, sin embargo, que el aumento de las lluvias en 2015 también puede haber facilitado la acumulación de los nitratos en los acuíferos, al aumentar las filtraciones en aguas subterráneas.

Rueda de prensa del Grup de Defensa del Ter.
Rueda de prensa del Grup de Defensa del Ter.

Como alternativa al cierre de las plantas de procesamiento de purines, Agricultura financia la sustitución de piensos para que los ganaderos afectados por el cierre de las plantas puedan reducir la concentración de nitratos en los purines entre un 30% y un 35%. También ha dado ayudas a los ganaderos para que instalen maquinaria para separar los residuos sólidos de los líquidos.

La cabaña de porcino ha crecido en 100.000 cabezas en Osona desde 2009

Se trata de una política de la que discrepa la asociación ecologista en el informe. Los autores del documento citan el caso de la “macrogranja” de l'Alovet, en el municipio de Sant Bartolomeu del Grau: “El uso de un nuevo pienso que reduce un 12% la producción de nitrógeno en las deyecciones de cerdos se ha convertido en un motivo para hacer crecer la cabaña porcina en un 12%”. La entidad, además, acusa a Agricultura de no controlar los planes de gestión de excrementos ganaderos, destinados a controlar la producción de purines de las explotaciones.

Rifà, portavoz del grupo, es categórico: “Todo avance tecnológico permite a las granjas aumentar la producción de nitratos. Las explotaciones acaban pidiendo ampliar su producción [a Agricultura]”.