Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cataluña bate su récord de trasplantes con más de 900 operaciones en 2014

Crecen las donaciones pese al aumento de familias que se niegan a firmar el consentimiento para extraer los órganos de fallecido

Médicos realizan un trasplante
Médicos realizan un trasplante

Cataluña ha batido su récord histórico en lo que a trasplantes de órganos se refiere con 908 intervenciones en 2014, un 7,2% más que el año anterior. Los ocho hospitales de la comunidad autorizados por la Organización Catalana de Trasplantes (OCATT) para realizar este tipo de operaciones llevaron a cabo el año pasado 604 trasplantes de riñón, 162 de hígado, 56 de corazón, 67 de pulmón y 19 de páncreas. A la cabeza de los centros sanitarios con programas de trasplantes se encuentra, tanto en donaciones como en operaciones realizadas, el hospital Clínic de Barcelona, que es, a su vez, líder a nivel estatal en trasplantes hechos con donantes vivos.

Pero las buenas cifras no han eclipsado las listas de espera que también registra la OCATT. Unas 1.356 personas estaban, a 31 de diciembre de 2014, aguardando para recibir un trasplante de órgano. Pese a que las intervenciones de riñón se han incrementado un 12,6% con respecto a 2013, todavía sigue siendo este órgano el que acumula mayor demanda con 1.094 pacientes a la espera. Otras 29 personas aguardan por un trasplante cardíaco, 160 por un hígado, 51 por un pulmón, 20 por un páncreas y solo dos enfermos esperan por una intervención de intestino. “El hecho de que estén creciendo los donantes renales vivos permitirá satisfacer a este colectivo con más lista de espera”, apuntó ayer el director de la OCATT, Jaume Tort, quien alentó también a “seguir por este camino” sin bajar la guardia.

Ser donante será más fácil

J. MOUZO

Pese al aumento de donaciones, el Departamento de Salud insistió ayer en la necesidad de concienciar a la población. “Hay que continuar con la concienciación desde el punto de vista social y convencer de que los beneficios de la donación son muy grandes y el perjuicio es nulo”, aseguró Boi Ruiz.
Para ello, tanto la OCATT como Salud pretenden facilitar la declaración personal de ser donante, hasta ahora explícita a través del carnet del donante.

El director de la OCATT, Jaume Tort, avanzó que, en unos meses, los catalanes también podrán dejar constancia de su voluntad en su historia clínica. Aunque la decisión última la toman los familiares de los fallecidos, el consentimiento en el historial médico del paciente, “sustituirá al actual carnet del donante”.

De hecho, en paralelo al aumento de intervenciones, también las donaciones se han incrementado este año pasado en la comunidad. Cataluña registró 218 donaciones en 2014, un 5,3% más que el año anterior. “Son cifras de primer nivel. El 25% de las donaciones del conjunto de España son de Cataluñam, pero no se puede perder de vista la reclamación permanente de la necesidad de disponibilidad de órganos”, puntualizó ayer el consejero de Salud, Boi Ruiz.

El incremento de donantes se produce, además, a pesar de registrarse también un aumento de las negativas familiares a firmar el consentimiento de extracción de órganos del fallecido. Alrededor del 20% de las familias se niegan a consentir que se donen los órganos de su pariente. 

Aunque la reducción de accidentes de tráfico y en la construcción, así como la efectividad del Código Ictus (el protocolo de Salud para actuar de inmediato ante esta dolencia), han supuesto una disminución de las donaciones de órganos procedentes de cadáveres por muerte encefálica, los donantes vivos y los donantes fallecidos en asistolia —por paro cardíaco irreversible— se han incrementado, lo que ha ayudado a compensar la caída de donantes por muerte cerebral. 

En concreto, las donaciones de pacientes fallecidos en asistolia han duplicado su presencia en los registros de la OCATT, pasando de 18 a 38 donantes. “Antes eran todos por muerte en asistolia de fase II, es decir, personas a las que se les practicó de forma infructuosa la reanimación. Pero ahora aumentan los de fase III, en asistolia controlada, que son pacientes ingresados a los que se le retira el tratamiento porque ya no es efectivo y no se puede hacer nada por su vida”, apuntó la doctora Maria Bodí, jefa del servicio de medicina intensiva del hospital Joan XXIII de Tarragona.

Los facultativos también abogaron ayer por “acercarse a colectivos que están muy lejos de los trasplantes”, como son los jóvenes. Para ello, el Departamento de Salud y la OCATT preparan campañas en las redes sociales para dar información, testimonios y actividades que fomenten la concienciación social alrededor de la donación de órganos.