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jUSTICIA

La juez que investiga crímenes del franquismo desmiente obstrucciones

La familia de un fusilado en 1937 agradece el trabajo de María Servini

La presidenta del Parlamento, Bakartzo Tejería, este lunes junto a la jueza María Servini.
La presidenta del Parlamento, Bakartzo Tejería, este lunes junto a la jueza María Servini.

Doroteo Calzada Ispizua, natural de Busturia, fue fusilado en Derio el 8 de agosto de 1937. Fue detenido a finales de junio de ese año junto a otras personas. Doroteo, concejal del PNV entonces, y el resto fueron trasladados a la cárcel de Larrinaga (Bilbao) y sometidos a un juicio sumarísimo resuelto con la pena de muerte para nueve de los detenidos. El día de autos, Doroteo fue ajusticiado en el cementerio de Derio: “Aún se pueden observar las marcas de las balas en la pared del cementerio”, recuerda con tristeza su hija Elisa Calzada Ugalde.

Elisa tiene hoy una cita procesal con la juez argentina María Servini, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal número 1 de Buenos Aires que se encarga de la investigación de la querella presentada por crímenes de genocidio y de lesa humanidad cometidos por la dictadura franquista. La hija de Doroteo Calzada será interrogada en Gernika por la magistrada para tratar de esclarecer lo sucedido hace 77 años, cuando ella tenía ocho años. “Solo queremos que se aclare lo que ocurrió y reparar el daño sufrido durante tantos años por la familia”, manifestó Elisa ayer a este diario.

Estamos contentos. Quiere perseguir los delitos”, dice la familia Calzada

Servini también tomará declaración a su hermano Julen Calzada Ugalde, seis años más joven que ella. Fue procesado en el juicio de Burgos junto a otros 15 sacerdotes por encerrarse en la casa del obispo y permanecer durante tres días en huelga de hambre, lo que le costó permanecer 10 años en la prisión de Zamora. “Estamos contentos porque, por fin, alguien quiere perseguir los delitos que se cometieron en el franquismo. Aquí nadie lo ha intentado”, asegura Julen.

La tercera causa que la juez argentina tiene entre manos es la referida al miliciano anarquista de Bilbao Félix Padin, a quien este lunes visitó en el Hospital Miranda de Ebro. No pudo tomarle declaración, según explicó Servini a la salida del centro sanitario, porque el exhorto que envió para realizar el interrogatorio no había llegado a los juzgados. Sí tuvo la ocasión de charlar con él y comprobar que “está muy lúcido”.

Servini desmintió que exista falta de colaboración de las autoridades españolas y que está haciendo “todo lo posible” por esclarecer “una causa muy fuerte”. “Estoy cumpliendo con lo que tengo que hacer”, afirmó a los periodistas en Miranda de Ebro. El Gobierno vasco ya anunció que está dispuesta a ayudarle.

El PSE acusa a Tejeria de negarles una cita con la magistrada argentina

La magistrada, que llegó al País Vasco el pasado domingo y retornará mañana a su país, aprovechó su estancia para mantener un encuentro “puramente institucional” con la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejería. El portavoz de Derechos Humanos del grupo socialista, Mikel Unzalu, se quejó públicamente de que Tejería impidiera a los partidos de la Cámara tener un encuentro con Servini para conocer los avances en sus investigaciones. Desde la Presidencia de la Cámara explicaron que la juez solo deseaba reunirse con Tejería y no quería hacer declaraciones. Sin embargo, el parlamentario de EH Bildu Julen Arzuaga sí pudo estar con la juez y expresó su satisfacción por “haber tenido la oportunidad de volver a estar” con ella: “Un honor”, escribió Arzuaga en su cuenta de Twitter.

En el marco de los encuentros institucionales, Servini se reunirá hoy por la mañana con el alcalde de Gernika, José María Gorroño, quien le ofrecerá su “total colaboración” a la juez para “llegar a la verdad”, porque “es el único camino para la reconciliación y la paz”. Gorroño recuerda que el bombardeo de Gernika fue uno de los “episodios más duros de la guerra civil” española.