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Problema alimentario

Ribó urge al Parlament a tomar medidas contra la malnutrición

El Síndic de Greuges exige a Mas que “deje de negar la evidencia”

CiU acusa al Síndic de “alarmismo” y niega que exista malnutrición infantil

La oposición reclama la comparecencia de Boi Ruiz y Neus Munté

Rafael Ribó, ayer en el Parlament. Ampliar foto
Rafael Ribó, ayer en el Parlament. EFE

El drama de la malnutrición infantil relacionada con la pobreza en Cataluña ha llevado al Parlament al Síndic de Greuges, Rafael Ribó, para exigir a los grupos parlamentarios que tomen con urgencia medidas para paliar un fenómeno que afecta a unos 50.000 niños en Cataluña, según el informe elaborado por el propio Ribó basado en datos del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat). Estos menores sufren carencias alimentarias como la ausencia de carne o pescado de forma periódica en su dieta. Además, el informe recoge los 751 casos de niños atendidos por los servicios médicos catalanes a junio de 2013 con síntomas de desnutrición, que la Sindicatura relaciona con la pobreza extrema. La malnutrición supone que un menor sigue una dieta desequilibrada y carente en algunos nutrientes, mientras la desnutrición es algo más grave e indica que el niño está pasando hambre.

Meritxell Borrás, diputada de CiU, ha acusado al Síndic de favorecer “el alarmismo y la demagogia” con una “interpretación errónea” de los datos

El informe ha sido criticado con fuerza por CiU, que acusa al Síndic de alarmismo. También la Sociedad Catalana de Pediatría ha intervenido en el debate al negar que haya hambre en Cataluña. Ha atribuido los casos de desnutrición a efectos colaterales de algunas enfermedades crónicas. Pese a estas críticas, Ribó ha aprovechado la comparecencia en el Parlament para dar un golpe en la mesa y reafirmarse en las conclusiones de su investigación, además de denunciar la falta de medidas para afrontarla. Según Ribó, la investigación evidencia un “déficit de las políticas públicas que habría que corregir” y ha calificado de “diabólico” querer negar la malnutrición. “No se puede hablar de hambre en Cataluña. Hablamos de malnutrición por defecto por razones económicas”, ha apostillado.

La comparecencia de Rafael Ribó ante la Diputación Permanente del Parlament para exponer las conclusiones de su informe ha acabado convirtiéndose en un cruce de acusaciones entre el titular de la Sindicatura de Greuges y la diputada de CiU, Meritxell Borràs, sobre la existencia o no del problema. Borràs, que se ha erigido como portavoz del Gobierno catalán ante la ausencia de los consejeros de Salud, Enseñanza y Bienestar Social —Boi Ruiz, Irene Rigau y Neus Munté, respectivamente, cuya comparecencia había solicitado sin éxito la oposición— ha acusado a Ribó de favorecer “el alarmismo y la demagogia” con una “interpretación errónea” de los datos del Idescat. “No se puede confundir una situación de riesgo real de malnutrición con una realidad”, ha argumentado Borrás.

El Síndic ha recordado que la investigación está basada en datos del Instituto de Estadística de Cataluña, del epartamento de Salud y las “entidades sociales que están en la trinchera”

El Síndic ha pedido al Ejecutivo que “deje de negar las evidencias” para empezar a trabajar en la mejora de políticas públicas que hagan frente al problema, como la unificación de criterios con los que los consejos comarcales otorgan las becas comedor o la revisión de la Renta Mínima de Insercción (PIRMI). Ha recordado, además, que la investigación está basada en datos oficiales del Instituto de Estadística de Cataluña, del propio Departamento de Salud y las “entidades sociales que están en la trinchera”.

Borràs ha criticado que el informe mezcla los conceptos de desnutrición y malnutrición. Ha apoyado su tesis de que no existe malnutrición en Cataluña con lo afirmado por la Sociedad Catalana de Pediatría. Además, ha reprendido duramente a Ribó por achacar el fenómeno a los recortes presupuestarios aplicados por el Ejecutivo catalán y ha puntualizado que “el Gobierno catalán ya está trabajando” en muchas de las medidas propuestas por el Síndic en su informe.

Eva Granados (PSC) opina que los datos de Ribó “son solo la punta del iceberg”

Borràs se ha quedado sola en sus ataques al informe. Los demás grupos parlamentarios han apoyado las conclusiones del Síndic y han exigido la comparecencia ante la Diputación Permanente del Parlament de los consejeros de Salud, Educación y Bienestar Social, para dar cuenta de las acciones que se han de llevar a cabo para paliar el problema de la malnutrición infantil en Cataluña.

El diputado de ERC, Pere Bosch, ha reconocido la necesidad de poner en marcha una estrategia a largo plazo para erradicar la pobreza. Por su parte, la portavoz del PSC, Eva Granados, ha remarcado “el riesgo de fractura social debido al aumento de la pobreza” y ha lamentado “la tergiversación de algunos de los datos” por parte de la Generalitat. Granados considera que sólo están “ante la punta del iceberg”.

El diputado del PP, Fernando Sánchez, ha calificado de “contundente y crudo” el informe y ha culpado al Ejecutivo catalán de “escabullirse de sus responsabilidades políticas” con “el tema de la autodeterminación”. Ha criticado que se destinen subvenciones con dinero público a entidades independentistas en lugar de a pagar las becas comedor.

También la portavoz de ICV-EUiA, Laura Massana, ha alertado de las consecuencias del copago de las ayudas para el comedor escolar. La diputada de Ciutadans, Carmen de Rivera, ha lamentado la falta de acción del Gobierno y ha culpado a la Generalitat de estar más pendiente de la cadena humana con motivo del 11 de septiembre que de los problemas sociales derivados de la crisis.