Artículo bajo registro

La democracia, en el taller

Las reformas son responsabilidad de todos aquellos a los que une una misma convicción democrática

Opinión

Cosas no dichas

Si este traumático desenlace de la independencia de Cataluña no se produjo, guste más o guste menos, fue por una razón muy sencilla: no era suficiente la retórica para irse, hacía falta algo más

Tribuna

La paz civil y la transacción necesaria

El colapso del impulso separatista catalán situará de nuevo sobre la mesa y con mayor diafanidad las grandes cuestiones no resueltas: las cuestiones referidas al Estado federal y las transferencias fiscales

Tribuna

República sin fraternidad

Muchos no pudimos ni podemos subirnos a un artefacto que divide en lugar de unir civilmente, que imposibilita por ello el debate sobre reformas sin duda necesarias en Cataluña y en España

Opinión

La historiografía catalana y el matiz ausente

La única ventaja para un historiador en los márgenes es que agudiza la sensibilidad hacia aquellos problemas que las interpretaciones hegemónicas explicaron mal

Tribuna

Imperios en la bruma

Las construcciones imperiales no son buenas o malas; esta calificación corresponde a las personas que toman las decisiones en ellos. Un amplio grupo de investigadores pide que se revise su papel en la historia

Opinión

Estrategia e inmoralidad

No se trata de tener los pies en el suelo; se trata de encarar las realidades y los desafíos de cara, con criterio de verdad

Tribuna

El futuro se conquista cada día

Debemos recuperar la imaginación política que nuestros mayores demostraron en 1978 para dar respuesta a un evidente malestar en Cataluña, sustentado por casi la mitad de su población. Ahora hay más posibilidades que entonces

Opinión

Catalanismo, nacionalismo, y Jaume Balmes

El nacionalismo está condenado a repetir torpes épicas pasadas y a confundir problemas con agravios

Tribuna

De Glasgow a Barcelona

La riada humana que Europa contiene es heredera de mil estrategias que las ideas no sofocarán

Tribuna

Referéndum y cultura de la izquierda

Desautorizar la vía que sigue la actual presidencia de la Generalitat no significa que no tengamos nada que decir. Hay cinco puntos que plasman el pensar de un gran sector político en España

Tribuna

Crisis constitucional e imaginación

La idea de una soberanía atada de pies y manos a una concepción de la nación es innecesaria y peligrosa. Hay que mirar fuera y aprender de Canadá, un país que hoy es más fuerte y plural en sus fundamentos

Tribuna

Del modelo ‘nación’ al plebiscito diario

Nada impide considerar a Cataluña como un regionalismo fuerte con un potente vector nacional(ista) en su interior. Este fue el resultado nada sorprendente de una larga y modulada participación catalana en la construcción de la nación española

Tribuna

Norfeu: espacio sagrado

Por patriotismo geológico, la gran ampliación de elBulli de 3.000 metros cuadrados no puede aceptarse

Tribuna

La formación de las culturas nacionales

El historiador debe preguntarse por la cohesión social que pide cada comunidad

Tribuna

Siete llaves para el sepulcro de Felipe V

En 1714 no lucharon España y Cataluña, sino los Borbones contra los Habsburgo

LA CUARTA PÁGINA

La gran tarea del nacionalismo

El propósito central de los nacionalismos es, antes que nada, conformar una sociedad como un todo, disolver las expresiones de la propia diferencia y atrapar las tensiones internas para proyectarlas hacia el otro

Tribuna

Afrontar el futuro con recetas del pasado

No puede hablarse ya de “independencia” ni de “soberanía nacional” en términos absolutos

LA CUARTA PÁGINA

El legado de 1812 revisado

Siempre se ha dicho que con la aprobación de Constitución gaditana hace 200 años, los españoles dejaron de ser súbditos para convertirse en ciudadanos. Pero desaparecida ‘La Pepa’, queda poco de tan rotunda frase

Tribuna:

La casa de muñecas

Tribuna:

Cultura de una noche de verano

Cultura de una noche de verano. Con la mejor de las intenciones, Dolors Comas d'Argemir, catedrática de antropología de la Universidad de Tarragona y diputada de ICV-EA, demanda a los organizadores del Fórum un cambio de rumbo (EL PAÍS, 21-4-04). Al parecer, las circunstancias políticas así lo aconsejan. En la situación anterior las directrices de la reunión se fijaron a través del acuerdo político entre las tres administraciones implicadas, gobernadas por partidos políticos distintos, como todo el mundo sabe. En pura lógica, entonces, al cambio de paisaje político le debería corresponder un cambio equivalente en el diseño intelectual de las actividades que se desarrollarán, hasta llegar al del mismo concepto de cultura que se desprende de las confusas informaciones que el común de los ciudadanos recibe. En opinión de Comas d'Argemir, la línea pactada por las anteriores administraciones condujo a una idea de cultura que excluye a la política como uno de sus componentes fundamentales, con lo que la "festivalización" étnica en la presentación de las culturas del mundo se convierte en inevitable. De este modo, la contribución de un esfuerzo tan grandioso a la causa de la paz en el mundo y a la superación de las desigualdades será, sin duda, muy escasa, por no decir irrelevante. En consecuencia, la Declaración de Barcelona que se aprobará como resultado de las discusiones de este próximo verano resultará descafeinada y perfectamente inútil. Así será, con toda probabilidad, si no se corrige pronto el rumbo y se rectifica el diseño intelectual de las actividades programadas. La misma idea de cultura con la que el actual Fórum trabaja deberá ser corregida para equilibrar el binomio entre aquellos elementos escogidos para presentar las culturas del mundo y la política planetaria que las influye y rige.

Tribuna:

Cambios en el paisaje

Columna

'La bona gent de Catalunya'

Tribuna:

El embrollo innecesario

Tribuna:

Capacidad de intimidación

Tribuna:

La opacidad del pasadoJOSEP M. FRADERA

Tribuna:

El cine de Hollywood y la política domésticaJOSEP M. FRADERA