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Así te ayuda la tecnología para fotografiar las Perseidas esta noche

Consejos para sacar provecho de los equipos fotográficos y obtener las mejores imágenes

Este año es especialmente bueno para observar las Perseidas, la lluvia de meteoros que cada agosto produce el cometa Swift-Tuttle. En esta ocasión la Luna se encuentra en fase menguante, por lo que el cielo estará bastante oscuro. Según el Instituto de Astrofísica de Canarias el mejor momento para observarlas es entre la noche de hoy y la madrugada de mañana.

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Pero para lograr verlas hay que huir de la luz. Este mapa de la contaminación luminosa del mundo, elaborado por el Earth Observation Group, permite descubrir las áreas oscuras más cercanas para observar la caída de meteoros. También es importante conocer de antemano la información meteorológica. Si el cielo está nublado completa o parcialmente será difícil, o imposible, ver la lluvia o fotografiarla. 

También es clave saber hacia dónde mirar. La lluvia proviene de la constelación de Perseo. Existen numerosas aplicaciones para localizar ese punto en el firmamento. Una de las que nos permitirá hacerlo más fácilmente y con más exactitud es Mapa Estelar, disponible para iOS o Android. De forma gratuita, nos permite localizar la constelación. Si se quiere afinar más y encontrar el epicentro de la lluvia, la aplicación permite comprar un paquete adicional para localizar ese punto exacto. Una función que cuesta 2,99 euros en la versión para iPhone y 2,59 en la de Android.

Otra opción es utilizar la aplicación PhotoPills, que solo está disponible de momento para iPhone y cuesta casi 10 euros. Realizada en España, es una de las herramientas más versátiles para practicar la astrofotografía. Aunque tiene bastantes opciones y requiere de cierto aprendizaje, también ofrece numerosos recursos de formación.

Según explica Rafael Pons, uno de sus creadores, de vez en cuando incluso realizan videoconferencias con los usuarios para ayudar a exprimir sus posibilidades. En su blog acaban de publicar una guía sobre cómo localizar y fotografiar las perseidas con la ayuda de PhotoPills.

Una vez localizado el punto desde el que se produce la lluvia si el horizonte está despejado, ya se puede disfrutar del espectáculo. Los que desean aventurarse a fotografiar la lluvia deben tener en cuenta que aunque esto no es excesivamente complicado, hay que tener un mínimo de conocimientos de fotografía y contar con cierto equipo. Por ejemplo, es casi imposible captar las Perseidas con la cámara de un móvil.

Aunque estemos intentando fotografiar algo tan lejano como una estrella lejana no hay que enfocar hacia el infinito

La cámara debe ser una réflex o una cámara sin espejo de objetivos intercambiable, aunque incluso podría usarse una compacta profesional. Sea cual sea el modelo utilizado, lo importante es que permita usar controles manuales, realizar fotos con varios segundos de exposición, que permita ajustar una sensibilidad de al menos 1600 ISO o más sin que la imagen se resienta por el ruido, posibilidad de disparar en modo RAW y que su objetivo sea de tipo angular para abarcar una gran área del cielo. También es necesario usar un trípode. No tiene porque ser muy voluminoso, pero tampoco tan ligero como para que si sopla algo de viento se desestabilice.

Una vez que la cámara está montada sobre él, es el momento de enfocar. Aunque estemos intentando fotografiar algo tan lejano como una estrella lejana no hay que enfocar hacia el infinito. Lo ideal es aplicar la regla de la hiperfocal (si se usa la aplicación PhotoPills, nos ayudará a ponerla en práctica). En cualquier caso, como estamos a oscuras, hay que ayudar al sistema de autoenfoque de la cámara. Una buena forma consiste en que alguien sostenga una linterna a la distancia a la que se desea enfocar. La luz permitirá enfocar a la cámara. Después se bloquea el mecanismo de autoenfoque ajustando el modo manual de enfoque.

Es el momento de encuadrar: lo ideal es hacer fotos de prueba con una sensibilidad ISO muy elevada. Según las imágenes que se obtengan, hay que mover la cámara en el trípode hasta que tengamos una composición interesante. El objetivo ideal es que aparezca una gran porción del cielo, pero también parte del paisaje o algún elemento que ayude a contextualizar la imagen, como por ejemplo un árbol.

Después. toca comenzar a tomar las fotos con tiempos de exposición que, por lo general, no deben superar los 10 o 15 segundos. De esa forma se evita que las estrellas aparezcan como estelas luminosas debido al movimiento de la Tierra. El diafragma del objetivo debe ajustarse al menor valor posible para facilitar la entrada de la luz.

La sensibilidad ISO que debemos elegir dependerá del modelo de cámara utilizada. Lo mejor es hacer pruebas con varios valores y diferentes tiempos. Una vez hechas se deben revisar en la pantalla ampliando una zona para ver con detalle el ruido. En general, pocas cámaras proporcionan buenos resultados con tiempos largos de exposición a más de 3.200 o 6.400 ISO. Una de ellas es la Sony A7S, una cámara especialmente bien preparada para hacer fotos nocturnas.

Aunque con modelos de hace algunos años, casi siempre será mejor no sobrepasar los 800 o 1.600 ISO. También es importante establecer un modo de disparo con el que obtengamos imágenes JPEG y RAW. Muchas fotografías de estrellas ganan bastante cuando procesamos las fotos en bruto con Photoshop o cualquier otro programa que permita editar archivos RAW.

Ahora ya está todo listo para ir disparando sucesivamente tomas e intentar cazar el rastro de las Perseidas en el cielo, una tarea que requiere de paciencia. Si la cámara dispone de un modo de disparo por intervalos de tiempo es buena idea usarlo para que la cámara haga dos o tres fotos por minuto. Si no se dispone de ese modo, se puede disparar manualmente usando el retardo del disparador. De esa forma se evita transmitir vibraciones a la cámara al pulsar el botón de disparo. También puede usarse un disparador remoto.

Después de un par de horas haciendo fotos, con periodos de descanso en los que se apagará la cámara para que no se caliente demasiado, habremos capturado el rastro de varias perseidas. Si la suerte no nos ha acompañado, al menos quedará la satisfacción de haber logrado buenas fotos de un cielo plagado de estrellas.

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