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El juez que revisa el caso Microsoft afirma que en el tribunal hay "ayatolás del libre mercado"

El presidente del Tribunal de Primera Instancia de la UE critica en un artículo la posibilidad de que este órgano pueda "volver a juzgar" decisiones de la Comisión

El juez de la Unión Europea que lidera el tribunal que debe resolver el recurso de Microsoft contra las sanciones de Bruselas, afirma en un artículo publicado este mes que algunos miembros de su equipo son "ayatolás del libre mercado" que han ido demasiado lejos al utilizar un "poder arbitrario" para echar abajo las decisiones de la Comisión. Estas afirmaciones, publicadas en una revista jurídica, no están ligadas directamente al caso del gigante informático, pero en ellas se cuestiona la capacidad otorgada al órgano jurisdiccional para anular las decisiones del Ejecutivo europeo.

Hubert Legal es un destacado miembro del Tribunal de Primera Instancia de la UE, al que ha sido remitida la apelación de la compañía informática Microsoft contra el dictamen de Bruselas que el año pasado le impuso varias sanciones por conductas monopolistas. Este juez, que lidera el grupo de cinco expertos que debe decidir sobre el recurso, firma este mes el editorial de la revista francesa especializada en temas de Competencia Concurrences.

El artículo habla del funcionamiento interno del tribunal y no menciona en ningún momento el caso Microsoft. Afirma Legal que los poderes recientemente confirmados al Tribunal de Primera Instancia para que pueda anular las decisiones del Ejecutivo europeo han llevado al órgano judicial a "una preocupante indefinición". "Nada es más preocupante que el establecimiento de un poder arbitrario para sustituir una decisión por otra que no es necesariamente más adecuada (…), casi siempre adoptada por gente que saben menos del caso, en lugar de la deliberación de personas con un profundo conocimiento de la situación.

Lo que Legal pone en cuestión es la posibilidad de que un órgano judicial entre a revisar determinados aspectos de las decisiones de la Comisión Europea acerca de temas de mercado que en realidad, en su opinión, no deben analizar porque no está dentro de sus competencias. El control que debe llevar a cabo el Tribunal de Primera Instancia es según este juez "un control de la legalidad que excluye en principio toda revisión sobre la oportunidad de las medidas adoptadas".

El grupo de cinco jueces liderado por Legal empezará a analizar el caso de Microsoft a finales de este año, después de denegar la solicitud de la compañía informática para que se suspendiera la aplicación de las sanciones europeas en tanto no se resuelve el recurso. La decisión definitiva se espera para mediados de 2006.

¿Contra el presidente Vesterdorf?

El artículo no cita ningún nombre cuando menciona a los que llama "ayatolás del libre mercado", aunque Legal sí afirma que estas personas son normalmente colaboradores de la corte, "cada vez más jóvenes" y "sin experiencia jurisdiccional, administrativa o diplomática (…) que no entienden el interés público como una noción abstracta". Pese a esta alusión, hay quien como la agencia REUTERS señala que el juez estaría apuntando más alto, ni más ni menos que al presidente del Tribunal de Primera Instancia de la UE, Bo Vesterdorf, al que se atribuyen la responsabilidad por los cambios en este órgano.

Vesterdorf es bastante conocido porque bajo su mandato el Tribunal de Primera Instancia un órgano judicial derribó una decisión de la Comisión Europea en materia de competencia. Fue en 2002, cuando anuló la decisión del Ejecutivo europeo de impedir la fusión del fabricante de embalajes Tetra Laval con Sidel, productor de botellas. En el editorial, como se ha dicho anteriormente, no se cita a ninguna persona, pero si este caso, el único presente en la reflexión de Legal. Este caso, además, es el que provocó la creación de un nuevo procedimiento que establece que los recursos a las decisiones de la Comisión deben ser revisados por el Tribunal de Primera Instancia.

Según Legal, el cambio ha convertido el tribunal en el poder central respecto a las decisiones antimonopolio de la UE, lo que ha imbuido a los jueces que lo integran en de un espíritu de "censores" que en ocasiones vuelven a juzgar los casos en lugar de revisarlos. "Lo sé porque soy uno de ellos", asegura.