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Victoria legal de las redes de intercambio en su pugna con Hollywood y las discográficas

Un tribunal de San Francisco dice que no son responsables de la violación de los derechos de autor

Los programas de intercambio de archivos no son responsables de las violaciones de los derechos de autor que puedan cometer sus usuarios, según una sentencia del Tribunal de Apelaciones de San Francisco. Confirma así un fallo anterior basado en el principio de neutralidad de la tecnología, establecido cuando la industria del cine intentó criminalizar un aparato de Sony, el vídeo Beta.

Grokster, Streamcast Networks y Sharman Networks, tres empresas que fabrican programas informáticos para compartir archivos a través de internet han salido victoriosos de un enfrentamiento en los tribunales con muchos de los grandes estudios de cine y compañías discográficas.

El fallo del noveno Tribunal de Apelaciones de San Francisco confirma una sentencia anterior en favor de las compañías P2P, en un pleito en el que destacados representantes de la industria del entretenimiento pedían responsabilidades por el pirateo de sus productos a través de las redes de intercambio de archivos.

El tribunal afirma que una sentencia a favor de las discográficas y las productoras hubiera supuesto una transformación de fondo en las normas de 'copyright', una tarea que el órganos jurisdiccional prefiere dejar para el Congreso de EE UU. Los tres jueces que firman el fallo de San Francisco consideran además probado que cuando una nueva tecnología aparece los mercados cuentan con herramientas para auto regularse.

El tribunal afirma que las redes P2P, afirma la sentencia, como los vídeos, no deberían ser declaradas ilegales porque tienen importantes usos legales, según el precedente establecido en la década de los ochenta cuando los estudios de Hollywood arremetieron contra los dispositivos de grabación de vídeo.

El veredicto de San Francisco supone un nuevo golpe a la lucha de la industria del entretenimiento contra las redes de intercambio. Los demandantes no han dicho si recurrirán el fallo, pero afirman que continuarán persiguiendo la aprobación de nueva legislación que proteja sus intereses y presentando demandas en los tribunales.

"La decisión de hoy no debe ser vista como un visto bueno para compañías o particulares que intentan levantar negocios aprovechándose de los propietarios de los derechos de autor", ha afirmado Jack Valenti, presidente de la asociación que reúne a las productoras cinematográficas. El director de la RIAA, asociación de la industria discográfica estadounidense, asegura que el fallo "no absuelve a estos negocios" de la obligación de evitar las actitudes delictivas en sus redes.