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El sector de la homeopatía recurre las exigencias sobre su eficacia clínica

La Fundación Terapias Naturales impugna judicialmente la normativa de Sanidad que exige ensayos que avalen las indicaciones

homeopatia
Gránulos de homeopatía.

La lucha emprendida por el Ministerio de Sanidad contra las pseudoterapias, aquellas prácticas sin evidencia científica que se presentan como alternativas para curar o mitigar enfermedades, ya ha entrado en el terreno comercial. La Fundación Terapias Naturales, impulsada por empresas y asociaciones del sector de la autodenominada medicina natural, ha anunciado la presentación de un recurso contencioso-administrativo contra el Real Decreto 717/2019, de 5 de diciembre, que “obliga a demostrar la eficacia de la homeopatía mediante ensayos clínicos”, en palabras de la propia entidad.

La nueva normativa “privaría de singularidad al medicamento homeopático y le exigiría garantías y cautelas que no le corresponden, con el consiguiente encarecimiento de la producción del medicamento, la retirada de autorizaciones vigentes y el desabastecimiento del mercado español”, según el comunicado publicado por la fundación en su página web el pasado día 17. “Además, de cara a la opinión pública, significaría un duro golpe para el sector, y se mermaría de forma ilícita la confianza de los consumidores”, sigue el texto.

La entidad ha declinado atender a las peticiones de información que le ha hecho llegar este diario. El Ministerio de Sanidad, por su parte, asegura que aún no ha recibido la comunicación formal de la demanda.

La Fundación Terapias Naturales se presentó ante la opinión pública hace un año “para defender la evidencia científica de sus tratamientos”, según una nota de prensa datada en noviembre de 2018 en la que aseguraba “aglutinar a más del 90% de los profesionales” de este tipo de terapias. Aunque en sus actos asegura ser “una nueva fundación”, en el registro de fundaciones del Ministerio de Justicia consta con el NIF de otra, llamada Salud y Naturaleza y creada en 2005 por la empresa Soria Natural. Esta compañía, que entre otros productos también comercializa suplementos dietéticos, es la mayor empresa española del sector, con una facturación de 31,9 millones de euros en 2018, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

En el patronato de la Fundación Terapias Naturales recogido su página web figuran altos cargos de Soria Natural y de otras empresas del sector, así como representantes de los gremios de herbolarios de Madrid y Cataluña. Un portavoz de Soria Natural quitó importancia a los vínculos de la compañía con la fundación: “Fue algo que ayudamos a que echara a andar, pero que ahora ya ha tomado vida propia”.

El real decreto aprobado por el Consejo de Ministros el pasado día 5 modificaba varios artículos de uno anterior. En relación con los medicamentos homeopáticos, establecía que aquellos que quieran tener una “indicación terapéutica serán evaluados con el mismo criterio que cualquier otro medicamento” y, por tanto, “deberán presentar los ensayos clínicos adecuados”.

Hasta la fecha, como en otros países de la Unión Europea, bastaba la presentación de “bibliografía clínica” en la que los autores podían apoyar las indicaciones por la experiencia u otras fuentes, sin necesidad de ensayos clínicos. La fundación considera que este cambio va contra “la armonización de normas comunitarias sobre medicamentos y productos homeopáticos”.

El ministerio tilda la práctica de “riesgo para la salud”

El Gobierno español trata de impulsar desde hace un año más restricciones sobre los medicamentos homeopáticos en la Unión Europea. Sanidad alertó en septiembre de 2018 a los Estados miembros de que “se han producido fallecimientos de pacientes oncológicos que optaron por productos homeopáticos” y calificó la actual normativa de “riesgo para la salud”.

Paralelamente, Sanidad ha endurecido en España las exigencias para aquellos productos homeopáticos que quieren salir al mercado con una “indicación terapéutica”. En el primer trámite, hace un año, el sector renunció masivamente a obtener esta etiqueta: solo 12 de las 2.008 peticiones siguieron el procedimiento para lograrlo, mientras el resto optó por el simplificado, que les permite seguir en el mercado pero con un aviso a los consumidores de que carecen de eficacia terapéutica.

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