Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El chino Qu Dongyu es elegido director general de la FAO

La francesa Catherine Geslain-Lanéelle, respaldada por España, queda en segundo lugar, por tanto apartada de la dirección de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura

Qu Donyu, recién elegido nuevo director general de la FAO, en Roma.
Qu Donyu, recién elegido nuevo director general de la FAO, en Roma. FAO

El chino Qu Dongyu ha sido elegido este domingo director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Es el primer procedente del país asiático que ocupa la dirección de una las grandes agencias de la ONU y supone una propuesta que redimensiona la incidencia occidental en la institución, que se extenderá durante cuatro años. Qu Dongyu ha obtenido 108 votos de 191 países en la primera vuelta celebrada durante la 41ª Conferencia de la FAO, en Roma. "Voy a trabajar por el bien de los agricultores (...) Doy las gracias a mi patria después de estos 40 años de reforma exitosa y política abierta", ha declarado el recién elegido tras agradecer, con las palmas unidas en señal de reverencia, su confianza también a otros países y comprometerse a ser "fuente de inspiración".

En segundo lugar, con 71 votos, ha quedado la francesa Catherine Geslain-Lanéelle, la que habría sido la primera mujer en liderar la agencia. Previsiblemente (el voto es secreto) ha contado con el apoyo de los países de la Unión Europea y con el respaldo abierto de España. La última posición la ha ocupado el georgiano Davit Kirvalidze, que aseguraba tener a Estados Unidos de su lado. El recién elegido, hasta el momento viceministro de Agricultura y Asuntos Rurales de China, liderará una agencia que tiene como premisa fundamental “lograr la seguridad alimentaria y garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y de buena calidad para llevar una vida activa y sana” y está estrechamente relacionada con los proyectos de desarrollo en el mundo rural. El nuevo director general se enfrentará a la cifra en aumento de 821 millones de personas hambrientas, que, en breve, se prevé que será superada por otros centenares de millones con obesidad por el aumento mundial en el consumo de productos ultraprocesados, grasas, azúcares y sal. En una década, China ha reducido en 81,5 millones el número de personas subalimentadas, según la FAO.

En esta línea, Qu Dongyu sitúa como prioridad la erradicación hambre. El riesgo del cambio climático en las inminentes reformas para el desarrollo agrícola, la innovación y digitalización para incorporarlas al sector, la ampliación de la cooperación sur-sur y entre regiones, la transparencia en la organización y el fomento de las inversiones son otras de sus propuestas, para las que ha prometido aumentar los recursos de la organización en un 10 % anual sobre los 2.286 millones de euros que cuenta para el periodo 2018-2019. “Los seres humanos no podemos sobrevivir sin vitaminas, ¡ni puede una organización hacerlo sin vitamina M, M de money [dinero]!”, exclamó este sábado durante su discurso de presentación como candidato en Roma, expresión que fue seguida entre aplausos y murmullos. “Voy a reforzar la coordinación con el sector privado”, añadió, y mencionó como ejemplos al consorcio chino de comercio electrónico Alibaba y a la compañía Bayer, que compró a Monsanto, líder en venta de semillas transgénicas.

La nueva Ruta de la Seda

"Nací en una aldea china en la década de 1960 y los recuerdos del hambre en la infancia son imborrables", se lee en la primera página del programa de quien después fuera vicegobernador de la región autónoma de Ningxia (noreste de China) y vicedirector e investigador de la Academia china de Ciencias Agrícolas. Ahora toma posiciones y sitúa a Pekín en un lugar clave para vincularse a la gestión de las tierras, las reformas agrícolas y el campesinado, y en una posición estratégica para reforzar su presencia internacional económica frente a Estados Unidos y abanderar proyectos como el de la nueva Ruta de la Seda. Esta iniciativa, incluida en la Constitución del Partido Comunista de China, pretende recorrer el planeta a través de ferrocarriles, oleductos, gasoductos, puertos marítmos y nuevos corredores económicos que requerirán inversiones en otros países

El compromiso con el medioambiente de China, con cerca de 1.400 millones de habitantes y que desde mediados de la década pasada es la principal potencia emisora de gases invernadero del mundo, con el 28% del total del dióxido de carbono en la atmósfera, será clave para la necesaria transformación agrícola. La institución defiende que no requiere de más producción, sino de una gestión más óptima para evitar que se deseche un tercio de los alimentos del mundo. El brasileño José Graziano da Silva, deja diseñados para el futuro tras siete años y medio de gestión diferentes retos. Algunos de ellos son la transformación de los sistemas productivos frente al cambio climático, la atracción de los jóvenes al sector y al mundo rural o las mejoras vitales de los pequeños agricultores. Además de la incorporación de las nuevas tecnologías, la promoción de la decreciente biodiversidad y del consumo de productos frescos, locales y sin procesar.

El nombramiento de Qu Dongyu se une al de Li Yong, también de procedencia china y dirigente de la ONU para el Desarrollo Industrial (Onudi). La ONU cuenta también en Roma con la sede principal del Programa Mundial de Alimentos (PMA), cuyo primer donante es Estados Unidos con 1.300 millones de euros, y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, dirigido por el togolés Gilbert F. Houngbo. Como sugiriera Umberto Eco, el modelo occidental de consumo revela la insostenibilidad y la desigualdad para hacerlo expansivo, queda por ver la gestión de la institución desde una visión oriental en las tierras, las aguas y los bosques para los próximos cuatro años. "Recuerdo cuando mi abuela me llevaba a recoger hongos al bosque", dijo Qu Dongyu este sábado en su presentación. Se requerirán los árboles en el futuro para continuar haciéndolo. Árboles a los que el escrito italiano aludió cuando dijo que si todos los chinos quisieran utilizar papel higiénico, el mundo se quedaría sin bosques.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información