La contaminación por dióxido de nitrógeno y partículas aumentó en 2017

Pese a las amonestaciones de la Unión Europea, España no logra reducir estos niveles

La boina de polución de Madrid, durante uno de los episodios de alerta por la contaminación.
La boina de polución de Madrid, durante uno de los episodios de alerta por la contaminación.ULY MARTÍN
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New figures deal fresh blow to Spain’s fight against air pollution

El Ministerio de Transición Ecológica ha publicado este jueves los datos de la calidad del aire en España en el año 2017, que muestran unos patrones de comportamiento de la contaminación similares a los de años anteriores. El informe señala que se ha producido un repunte “ligero” de dióxido de nitrógeno (NO2) y de las partículas en suspensión (PM10), dos de los contaminantes más peligrosos para la salud. Un leve incremento de estas características puede deberse a fluctuaciones de las condiciones meteorológicas y no necesariamente implica un empeoramiento de las emisiones industriales o del parque automovilístico. Sí indica, en cambio, que España no está avanzando en la lucha contra la contaminación, por lo que ya ha sido amonestada por la Unión Europea.  

Las aglomeraciones urbanas con el valor límite anual de NO2 pasan de seis el año pasado a siete. Las superaciones, muy vinculadas al tráfico, se producen en las grandes ciudades como Barcelona (incluyendo su área metropolitana) y Vallès-Baix Llobregat; la ciudad de Madrid y en su comunidad: el corredor del Henares y la zona sur; en el País Vasco: el Bajo Nervión y en Andalucía, Granada y sus alrededores.

Las zonas en las que las partículas en suspensión PM10 han crecido por encima de los límites diarios recomendados también han aumentado, pasan de tres a cinco. Están afectadas, en Andalucía: Granada y su área metropolitana, Málaga y la Costa del Sol y la zona de Villanueva del Arzobispo (Jaén); en Cataluña, Plana de Vic (Barcelona) y Avilés. Esta última población es la única de España que supera el valor límite anual de este contaminante. En estas cifras se descuentan los aportes de intrusiones naturales y masas de aire africano y marinas, que incrementan los valores.

El ozono troposférico (O3) continúa con la tendencia ascendente de años anteriores. “Sus niveles son elevados en zonas suburbanas o rurales”, señala el texto. Esto se debe en gran medida a la alta insolación y a los niveles de emisión de los gases que intervienen en su formación (óxidos de nitrógeno), además de compuestos volátiles orgánicos. “La situación es muy similar a la de años anteriores”, aunque hay una zona más afectada por superaciones del valor objetivo.

Sobre la firma

Esther Sánchez

Forma parte del equipo de Clima y Medio Ambiente y con anterioridad del suplemento Tierra. Está especializada en biodiversidad con especial preocupación por los conflictos que afectan a la naturaleza y al desarrollo sostenible. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense y ha ejercido gran parte de su carrera profesional en EL PAÍS.

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