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“Antaño la biología daba mucha gente para el espectáculo”

El doctorando ha ganado el concurso de monólogos científicos de España

Ricardo Moure: “Esto de adelgazar va en estilos de vida”.
Ricardo Moure: “Esto de adelgazar va en estilos de vida”.

Ricardo Moure Ortega es biólogo de profesión y dramaturgo por afición. Después de terminar un máster en Biotecnología se metió de lleno en el doctorado sobre los trastornos del metabolismo de la grasa en las personas que están en tratamiento por VIH. Y en sus horas de ocio, y en soledad, escribe monólogos para los que no saben nada de ciencia.

Su monólogo La venganza de los adipocitos le mereció este año el primer puesto en el concurso de divulgación de la ciencia internacional Famelab España. “Cada cosa que digo se refiere a algo muy complejo”, enfatiza Moure (Valladolid, 1987), que centró su discurso en las causas de la diabetes: “Obesos y obesas, gente de huesos anchos, debemos tratar mejor a nuestra grasa. En nuestras cartucheras hay seres que sufren”, bromeó. Aclara que, aunque la nutrición no es su campo de estudio, sí que se relaciona con su doctorado, su musa de inspiración para la escritura del guion.

“Los pacientes de VIH, a pesar de que suelen presentar dificultades para almacenar grasa, tienen un metabolismo muy parecido al de un obeso”, explica este biólogo que siente estar aún en una “fase larvaria” de formación, mientras cursa un doctorado dirigido por Francesc Villarroya y Marta Giralt en un laboratorio donde estudia la genética de proteínas mitocondriales y patologías asociadas en la Universidad de Barcelona.

Frente a los diversos productos que circulan en el mercado para acabar con esos kilos de más, Moure dice tajante que “el negocio se ha centrado en encontrar la solución fácil y para ya. Hay muchos productos para adelgazar, pero no son para personas obesas sino para ti que no lo estás pero que lo que tienes es un michelín. Es para cuando llega mayo y dices: ‘Es que en junio quiero ir a la playa”. Y dice: “La verdad, creo que esto de adelgazar va en cambios de vida”.

En la sala madrileña Galileo Galilei, donde se celebró la final española de Famelab, competición que nació en 2005 en el marco del Cheltenham Science Festival (Reino Unido), científicos e ingenieros de ciencias naturales y de la salud intercambiaron conocimientos sobre la historia de la vida de las gaviotas o el último teorema de Fermat. En sus distintas ediciones internacionales, más de 5.000 investigadores han interpretado monólogos que plasman lo que supone trabajar en la ciencia.

¿La afición por el teatro es también cosa de científicos? “El decano de mi facultad en Salamanca decía que todos los biólogos éramos personas activas. Ahora no sé cómo está la estadística, pero, antaño, la biología era la carrera que más gente daba para el mundo del espectáculo. Un profesor de teatro me dijo un día también que él no sabía qué pasaba con los biólogos, pero que muchos de sus alumnos lo eran”, comenta Moure. Él se ríe mientras compara el ambiente amistoso de su laboratorio con la serie de comedia estadounidense The Big Bang Theory. “Nos lo pasamos muy bien no solo dentro del laboratorio, porque en el mismo departamento hay buen rollo. Tenemos nuestras bromas. Hacemos muchas tonterías y solo pienso en la gente que entre en el departamento y nos oiga las barbaridades que decimos”. La maleta que le acompañaba en la cafetería del Hotel Argüelles posiblemente será la misma que vaya con él a la final de Famelab en Reino Unido.