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Una inyección al mes protege a simios de su variante del VIH

San Francisco presenta una nueva familia de antiviral

Representación del VIH en el torrente sanguíneo.
Representación del VIH en el torrente sanguíneo.

La idea de protegerse del VIH antes de entrar en contacto con él podría ayudar a personas especialmente vulnerables (mujeres u hombres que se dedican a la prostitución, parejas de infectados). Pero hasta ahora, para hacerlo solo hay dos métodos eficaces: el sexo protegido o tomar un régimen de medicación similar al de los afectados. Mientras llegan los anillos vaginales antivirales o, más a largo plazo, la vacuna, la Conferencia sobre Retrovirus y Enfermedades Oportunistas de San Francisco (CROI) ha recibido los primeros ensayos de un prometedor método: una inyección mensual con un antiviral que ha conseguido proteger monos. Aunque los simios tienen una variante del virus que no coincide con la humana (VIS), lo que explica alguno de los fiascos que ha habido en investigación, es el primer paso para que llegue a humanos.

También en la conferencia se han presentado buenos resultados de los ensayos de una nueva familia de fármacos: los inhibidores de acoplamiento. Estos actúan impidiendo la unión del VIH a las células que va a colonizar, y completaría un arsenal que se dirige a distintas fases de su actividad. Con ello se daría una oportunidad más de tratamiento, sobre todo en personas que presentan resistencias a los actuales.

En el lado contrario, el de los pacientes que empiezan a medicarse, el CROI ofrece datos sobre la posibilidad de simplificar la terapia de primera línea. Con ello se facilita que cumplan con el tratamiento, se evitan los efectos secundarios de la medicación (que, aunque son cada vez menos, existen), y se abaratarían los cócteles.