España retrocede en innovación

La innovación avanza, pero a menor ritmo que en el resto de Europa

España sigue sin subirse al tren de la innovación europea. Así se desprende de un informe presentado hoy por el Ejecutivo comunitario que la sitúa en el puesto 17 de los 28 Estados miembros, un peldaño por debajo del lugar que ocupaba un año antes. En términos absolutos España no ha dejado de mejorar desde 2006, pero la brecha frente a la media de la UE ha avanzado a un ritmo superior.

El estudio —Innovation Union Scoreboard— tiene en cuenta dos docenas de indicadores y encuadra a los Estados miembros en cuatro categorías en función de su desempeño innovador: líderes, seguidores, de innovación moderada y modestos. España se sitúa, al igual que en 2012, en el tercer grupo junto con Italia, República Checa, Portugal, Grecia, Hungría, Eslovaquia, Malta, Croacia, Lituania y Polonia. A la cabeza europea se asientan, una vez más, los países escandinavos (Suecia, Dinamarca y Finlandia) y Alemania.

El indicador que resume la situación de la innovación en España mejoró el pasado año un 1,4% frente a 2012, tasa insuficiente para recortar distancias con la media de los Veintiocho, que avanzó un 1,7%. El país europeo que registró un mayor progreso en términos interanuales fue Portugal (+3,9%), seguido por Estonia (+3,7%) —donde se han instalado un creciente número de startups tecnológicas— y su vecina Letonia (+3,5%). En el lado contrario, los avances más tímidos tuvieron lugar en dos de los países que se encontraban en mejor situación de partida: Suecia (+0,3%) y Reino Unido (0,5%).

El análisis de la Comisión Europea sitúa a todas las comunidades autónomas españolas al mismo nivel que la media nacional —innovación moderada—, excepto a Canarias y Baleares, que permanecen en la categoría de innovación modesta, y Navarra y País Vasco, que se mantienen en el grupo de seguidores. El descenso relativo más acusado tuvo lugar en Aragón, Cataluña y Madrid, que perdieron su posición de privilegio en el grupo de seguidores para pasar a formar parte del conjunto de regiones de innovación moderada. Por su parte, tres de las comunidades autónomas con menor renta per cápita —Andalucía, Castilla-La Mancha y Andalucía— siguieron el camino contrario y pasaron del grupo de modestos al de innovación moderada.

La UE localiza el talón de Aquiles de la innovación española en las exportaciones de servicios intensivos en conocimiento, el escaso impulso de las pymes y la escasez de ingresos por venta de patentes en el extranjero. Por contra, la Comisión subraya la creciente participación de España en las ventas comunitarias y la presencia de investigadores españoles en copublicaciones escritas en colaboración con científicos extranjeros.

El informe destaca que el bloque europeo está “cerrando la brecha” con Estados Unidos y Japón, países que han liderado tradicionalmente las clasificaciones mundiales de innovación, pero identifica dos riesgos potenciales para la mejoría de los indicadores europeos: la merma del gasto de I+D en las empresas privadas y la caída de las inversiones de capital riesgo. El Ejecutivo comunitario también advierte de la “lenta” disminución de la brecha entre los países líderes en innovación y aquellos que, como España, siguen rezagados frente al resto de socios comunitarios.

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