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Congelación financiera total en Sanidad, Política Social e Igualdad

El presupuesto del ministerio que dirige Ana Mato apenas sube un 0,16%

Atendiendo a qué dedica el dinero, el ministerio que dirige Ana Mato debía llamarse de Política Social, Igualdad y Sanidad. Porque es la primera de estas dedicaciones la que se lleva el grueso de su presupuesto. De los 1.912,68 millones de euros previstos para 2014 (una congelación en la práctica, aunque siendo muy estrictos se trata de una subida del 0,16%), 1.527, el 79,8%, corresponden a las dos primeras partidas, según el desglose que ha ofrecido esta tarde el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, José Manuel Moreno. Una preponderancia que se puso de manifiesto incluso en la rueda de prensa, cuando Moreno, de más cargo, habló antes que la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas.

Sin casi variaciones, una vez descontado el efecto distorsionador que tuvo el año pasado una partida de 1.034 millones dedicada a pagar deudas con la Seguridad Social por las cotizaciones de los cuidadores (si se sumara, el presupuesto habría bajado un 37%), las partidas en todos los campos se mantienen estables. Moreno lo anunció como un ejemplo del compromiso del Gobierno, pero también puede interpretarse como que la partida no puede bajar más.

El grueso de este dinero son las transferencias que el ministerio debe hacer para pagar las prestaciones por dependencia, 1.175 millones (4,8 millones más que el año pasado, según lo presupuestado). Esta congelación de facto es posible porque la ley correspondiente también lo ha sido, y el sistema ha dejado de incorporar a nuevos dependientes. También los 22,2 millones destinados a la política contra la violencia de género se mantienen, con la única novedad de que el sobrecoste de 300.000 euros en sistemas de protección telemétricos (brazaletes) se va a destinar a una encuesta sobre acoso, sobre todo en Internet.

La Secretaría General de Sanidad se queda con 366 millones, una cantidad que en verdad es muy inferior, ya que 222 millones son para la atención sanitaria en Ceuta y Melilla, los únicos territorios gestionados directamente por el ministerio a través del Ingesa. Esto deja 144 millones para políticas sanitarias, entre las que destacan los trasplantes, la agencia del medicamento, el instituto nacional de consumo y las políticas de prevención del VIH, que todas congelan sus partidas.

A la atención de extranjeros en estancia temporal se dedican 22 millones del Fondo de Cohesión, pero esta cantidad se prevé insuficiente: este año ha habido que dedicar 67,9 millones a este concepto.