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Un juez federal pone en cuestión el sistema de trasplantes de EE UU

La ley impide que los menores de 12 años estén en la lista de espera de adultos. El magistrado rechaza la limitación en dos casos

Un juez federal de Filadelfia permite que Sarah Murnaghan (en el centro) forme parte de lista de trasplantes de adultos.
Un juez federal de Filadelfia permite que Sarah Murnaghan (en el centro) forme parte de lista de trasplantes de adultos. AP

El caso de los dos menores de 10 y 11 años con fibrosis quística que necesitan unos pulmones nuevos para sobrevivir ha abierto el debate en Estados Unidos sobre la edad en la que un niño puede estar incluido en la lista de espera de trasplantes de adultos. La ley federal, aprobada en 2005, requiere que estos órganos sean ofrecidos en primer lugar a los pacientes mayores de 12 años y después a los niños más pequeños, sin tener en cuenta la gravedad de cada caso. Este sistema remplazó al método "quién primero llega, primero lo recibe" y, según los expertos, ha reducido los fallecimientos en un 40%.

Esta semana, un juez federal de Pensilvania ha sentenciado una orden de restricción temporal a esta ley, permitiendo que ambos enfermos, Sarah Murnaghan, de 10 años y Javier Acosta, de 11, sean incluidos en la lista de adultos, lo que duplica sus opciones de supervivencia. Ambas decisiones las ha tomado el juez del Distrito, Michael Baylson, y ha provocado que las autoridades sanitarias de EE UU se cuestionen el sistema de trasplantes actual. Los casos han provocado una reunión de urgencia de la Comisión Responsable de los Trasplantes de Emergencia (OPTN), según fuentes oficiales. "En respuesta a lo sucedido el pasado miércoles, cuando se solicitó una revisión de la ley, he programado una reunión para el próximo lunes del Comité Ejecutivo, para ver si se modifica la restricción por edad", dijo John Roberts, presidente de la OPTN.

Ayer jueves, el pequeño Acosta, originario del Bronx, fue incluido en la lista de trasplantes de adultos de Filadelfia, convirtiéndose en el segundo menor en conseguirlo, detrás Murnaghan -la niña que lo consiguió el pasado miércoles-. Los abogados defensores han asegurado que se podrían dar más casos en los próximos días, según informa Bloomberg. La demanda interpuesta por su madre, Milagros Martínez, asegura que "la restricción por debajo de los 12 años" es discriminatoria y va contra el bienestar de los niños. Además, "de no producirse el trasplante, Acosta podría morir en agosto, en su doceavo cumpleaños", explica esta mujer en el texto.

Javier Acosta lleva desde 2010 en la lista de espera de menores de 12 años y su hermano, Jovan, murió cuando tenía 11de la misma enfermedad. "La lista de pulmones donados por los adultos es 50 veces más grande que la de estos órganos donados por los niños", agrega. "Los médicos de Javier han decidido que el trasplante de pulmones de un adulto es apropiado en su caso". Acosta vive en Nueva York, pero está siendo tratado en el Hospital Infantil de Filadelfia, según la denuncia.

La fibrosis quística es una enfermedad genética que afecta sobre todo a los pulmones y al sistema digestivo y hace que los niños que la padecen sean más vulnerables a sufrir infecciones repetidas en estos órganos.

Sarah Murnaghan, originaria de Pensilvania, se convirtió el pasado miércoles en la primera menor de 12 años en formar parte de la lista de trasplantes de adultos de Filadelfia, tras la decisión sin precedentes ejecutada por Baylson. "La niña necesita urgentemente un trasplante para seguir viviendo y será transferida de inmediato a la lista de adultos", sentenció el juez. Murnaghan tiene una esperanza de vida de semanas si no se somete a esta intervención. La niña lleva 18 meses en la lista de espera e ingresada también en el Hospital Infantil de Filadelfia los tres últimos.

"Estamos muy contentos por Sarah. Ahora tiene un 75% de posibilidades de recibir sus nuevos pulmones en las dos próximas semanas. Es una pequeña victoria. Y queremos que sea una victoria para todos los niños enfermos que necesiten este tipo de intervención", dijo su madre, Janet, a la cadena CNN. Los padres de la niña comenzaron el pasado lunes una petición de firmas con el fin de que la Secretaria de Salud de EE UU, Kathleen Sebelius, "cambiara la norma y permitiera a los menores de 12 años formar parte en dicha lista". La campaña ha conseguido, de momento, más de 350.000 firmas.

El pasado martes varios legisladores solicitaron a Sebelius una audiencia en la Cámara de Representantes para revisar el caso de Murnaghan. Sebelius dijo que "no se puede imaginar nada más doloroso" que lo que vive la familia de esta niña, pero se negó a suspender las reglas establecidas, citando normas médicas y de equidad con otros pacientes. Las reglas "están allí porque, lo peor de todo en mi opinión, es que sea un individuo quien escoja y elija quién vive y quién muere", dijo la Secretaria.

De acuerdo con la United Network for Organ Sharing, en lo que va de año cinco niños han podido acceder al trasplante de pulmón y 72 continúan en la lista. Según la OPTN, en EE UU 75.688 personas están esperando activamente para recibir un trasplante y se han realizado 6.891 trasplantes en lo que va de año. Los órganos han sido donados por 3.412 personas, muy por debajo de lo que se necesita.