Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hacienda prepara un rescate para saldar la deuda con las farmacias valencianas

Ana Mato pide a los boticarios que suspendan el cierre indefinido anunciado para el lunes

El Gobierno está elaborando "una solución global de pagos"

La Generalitat debe 480 millones por las recetas de febrero, marzo, abril y mayo

Carteles de protesta por la deuda de la Generalitat en una farmacia valenciana
Carteles de protesta por la deuda de la Generalitat en una farmacia valenciana

Ante la imposibilidad de la Generalitat de saldar la deuda de 480 millones que mantiene con las farmacias por la extrema debilidad de sus finanzas, el rescate de las boticas tendrá que llegar del Gobierno.

La ministra de Sanidad, Ana Mato, ha trasladado a la presidenta del Colegio de Farmacia de Valencia que el Ministerio de Hacienda está “elaborando una solución global de pagos” para las deudas que arrastra el Ejecutivo valenciano y que, pese a repetidas promesas, ha sido incapaz de liquidar durante el último medio año.

De acuerdo con la información trasladada por la institución colegial, Mato ha explicado que esta solución “exige la definición de procedimientos administrativos que no pueden ser inmediatos, pero existe el compromiso de tenerlos definidos en un plazo de dos semanas”. Por ello, y “para que el estudio se realice sin presiones”, el ministerio ha solicitado “la interrupción del cierre de las oficinas de farmacia” anunciado por los colegiados de la Comunidad Valenciana.

Esta medida de presión de los boticarios se planteó el martes como respuesta a la incapacidad de la Administración valenciana de normalizar los pagos. Este año, la Generalitat sólo ha liquidado las recetas correspondientes al mes de enero. A razón de unos 120 millones de euros mensuales, el retraso acumulado de febrero, marzo, abril y mayo se acerca a los 500 millones de euros, y representa una media de 200.000 euros por botica.

Por todo ello, los farmacéuticos habían decidido plantear un cierre patronal indefinido a partir del próximo lunes. Era el cuarto paro que anunciaban desde el mes de diciembre y, si lo mantienen a pesar de la petición del Gobierno, será el tercero que llevan adelante desde entonces. Aunque nunca se había planteado de forma indefinida como en esta ocasión.

En respuesta a la solicitud del ministerio de que se suspendan las movilizaciones, las juntas de gobierno de los tres colegios de farmacia de la Comunidad Valenciana anunciaron este jueves la convocatoria de asambleas extraordinarias para que los colegiados decidan el viernes si se aplaza el cierre indifinido.

Los farmacéuticos —en las asambleas— e incluso sus representantes —en las ruedas de prensa— mostraban cada vez menos confianza en que la solución a sus problemas llegara de la Generalitat. Y ello, a pesar de las palabras de los miembros de la Administración valenciana. Este jueves,  consejero de Hacienda y Administración Pública, José Manuel Vela, volvió a pedir excusas a los boticarios por la deuda que mantiene con ellos, e insistió que el ejecutivo valenciano seguía trabajando para pagar “cuanto antes” ya que “cuatro meses [de retraso] son muchos”.

 

 

Más información