Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La operadora detecta signos de fisión nuclear en Fukushima

TEPCO asegura que todo está controlado y no espera que este contratiempo tenga un gran impacto en sus progresos para cerrar la crisis nuclear

La operadora de la maltrecha central de Fukushima, Tokyo Electric Power (TEPCO), ha detectado posibles signos de fisión nuclear, lo que aumentaría el riesgo de emisiones radioactivas. Según los responsables de TEPCO, la aparente fisión nuclear detectada en el reactor 2 está controlada y podría estar relacionada con un accidente crítico, informa la agencia local Kyodo.

Según Junichi Matsumoto, portavoz de la operadora, el gas xenón detectado ayer en el reactor podría indicar una "parcial o temporal" fisión nuclear, que no habría provocado la energía suficiente para aumentar ni la temperatura ni la presión del reactor. Para controlar la situación, TEPCO ha comenzado hoy a inyectar agua con ácido bórico en vasija de contención de la unidad 2 de Fukushima para controlar una posible reacción después detectar en su interior xenón 133 y 135, que habitualmente se generan por la fisión nuclear del uranio 235.

El portavoz también apuntó que TEPCO, que pedirá a la Agencia nipona de Seguridad Nuclear nuevos análisis, no espera que este contratiempo tenga un gran impacto en sus progresos para cerrar la crisis nuclear en Fukushima, abierta desde el terremoto y tsunami que arrasó el pasado marzo el noreste del país.

TEPCO mantiene en la central un sistema de descontaminación del agua radiactiva que posteriormente utiliza para enfriar los reactores, cuya situación general definió como "estable". A mediados de octubre la operadora anunció que espera llevar a parada fría los reactores de la planta este mismo año, en lugar de la fecha de enero de 2012 prevista inicialmente, e indicó que los niveles de radiactividad que emite la deteriorada central se han reducido de forma considerable en los últimos meses. También confirmó que la temperatura de los tres reactores se encuentran por debajo de los 100 grados centígrados, lo que, de producirse de manera estable, supone llevarlos a parada fría.