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Alerta sanitaria en Europa

El Gobierno afirma que no hay pruebas de que la contaminación de pepinos se haya producido en España

El Ejecutivo eleva una queja ante Alemania y la UE por la gestión del brote de 'E.coli'.- Alemania cancela de forma masiva los pedidos de hortalizas a Andalucía.- La consejera de Agricultura de la Junta, indignada con la "irresponsabilidad" del Gobierno alemán

La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, ha manifestado hoy que no hay pruebas de que el origen del brote letal de la bacteria intestinal Escherichia coli detectado en Alemania esté en una partida de pepinos españoles exportados a ese país, tal como asegura Alemania. "Acabo de hablar hace escasos minutos con la ministra de Agricultura alemana", ha reconocido Aguilar en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, y la conclusión es que "no se sabe dónde se ha podido producir la contaminación de estos productos". "Hasta ahora no consta, ni está mucho menos demostrado, que se haya producido en el origen. Hay que tener prudencia y esperar a los exámenes que se están realizando", ha aseverado.

El secretario de Estado de Medio Rural y Agua, Josep Puxeu, ha anunciado que España ha elevado una queja ante Alemania y la Unión Europea por la gestión del brote de E.coli. Puxeu ha lamentado que la primera denuncia haya saltado directamente a la prensa, en lugar de canalizarse a través de la red de alertas preceptivas, de la inmovilización del producto y de la localización de los focos. "Nos hemos quejado ya a Alemania y a la Unión Europea", ha indicado Puxeu, que ha recalcado que ante este tipo de situaciones "hay que ser muy rigurosos" y "absolutamente exquisitos".

La Comisión Europea ha reconocido que la contaminación de pepinos españoles pudo producirse fuera de España. "Pudo registrarse en el transporte o en la distribución a tiendas en la propia Alemania", ha señalado hoy en una rueda de prensa el portavoz de Sanidad y Consumo del Ejecutivo comunitario, Fréderic Vincent.

La psicosis alemana contra los pepinos está afectando a todas las frutas y hortalizas españolas. Empresas exportadoras de Málaga y Almería han confirmado que Alemania está cancelando todos sus pedidos pese a que aún no se ha determinado en qué momento de la cadena agroalimentaria se produjo la infección. "Tanto da que la contaminación se diera en origen o en destino, pero lo importante es que se ha producido un brote y hay que averiguar la causa", ha dicho el portavoz de la UE, que ha justificado de esta forma que la Comisión se reafirme en pedir "a las autoridades españolas que lo verifiquen".

Actitud "irresponsable" de Alemania

La consejera de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, Clara Aguilera, ha mostrado hoy la "indignación" del Gobierno andaluz por la "irresponsabilidad" que, a su juicio, ha cometido el Ejecutivo alemán al vincular, "sin que exista constatación", el brote de infección con los pepinos orgánicos procedentes de Almería y Málaga. La consejera ha tachado de "precipitada, injustificada e irresponsable" la actitud del Gobierno alemán, por la que se ha creado una alarma sanitaria de primer nivel en Europa que afecta directamente a la producción hortícola andaluza.

La empresa malagueña de productos ecológicos Frunet Bio, señalada como la causante de este brote letal de E.coli, defiende que sus pepinos no están contaminados por la bacteria, y que así lo acreditan tres análisis microbiológicos de su mercancía, uno de ellos suscrito por la delegación de Salud de la Junta de Andalucía. "No hay ningún organismo público, ni alemán ni español, que nos haya comunicado oficialmente que nuestros productos están contaminados", asegura Javier López, miembro del departamento comercial. A pesar de ello, en los dos últimos días les han cancelado todos los pedidos de Alemania, y también han recibido anulaciones de Suecia y Dinamarca.

Caída de una partida de pepinos en el mercado de Hamburgo

Una partida de 900 kilos de pepinos de la que sospecha Alemania salió de los almacenes de Frunet Bio el pasado 12 de mayo. Según la empresa, cuatro días después, el comprador les avisó de que los pepinos ecológicos se le habían caído al suelo en el mercado de Hamburgo y que intentarían salvar lo que pudieran "bajo su responsabilidad". "Lo tenemos todo acreditado por escrito. Cuando esto ocurre no se puede garantizar la buena custodia del producto alimentario", explica el portavoz de Frunet Bio.

Según la empresa, el mismo comprador, con el que llevan trabajando varios años, les avisó el día 25 de mayo de que se había pasado un inspector de Salud por el mercado y que había tomado muestras de sus productos. "Nos dio los datos del inspector y le escribimos para preguntarle por los resultados y nos dijo que todo estaba bien", detalla el representante de la empresa. "Esos resultados han cambiado en apenas 24 horas sin que nos hayan dado ningún tipo de explicación", incide.

La empresa, creada en 1996, está especializada en la exportación de tomates, pepinos y calabacines de cultivo ecológico y tiene entre sus principales países compradores a Alemania, Reino Unido, Francia y Escandinavia. Tiene una facturación media de 15 millones y da trabajo a 120 personas, según su página web.