Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno confía en que el escrito de la Abogacía sirva como gesto a ERC

El órgano jurídico, sin necesidad de forzar su propia doctrina, corroborará al tribunal europeo

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, a su llegada el sábado al Comite Provincial del PSOE-A en Córdoba.

La investidura del socialista Pedro Sánchez pende ahora del pronunciamiento de la Abogacía del Estado, dependiente del Ministerio de Justicia, acerca de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la inmunidad de Oriol Junqueras. ERC ha exigido, para seguir las negociaciones, que la Abogacía se pronuncie sobre si Junqueras debe ser puesto en libertad provisional para tomar posesión de su escaño. La respuesta está en plena elaboración, aunque fuentes socialistas creen que la institución previsiblemente se inclinará, sin necesidad de forzar su doctrina previa, por apoyar la excarcelación temporal.

Todos pendientes de la Abogacía del Estado. El Gobierno en funciones, el PSOE, ERC y también el PP. Los republicanos están a la espera de un pronunciamiento de la Abogacía para levantar el parón que impusieron el jueves a las negociaciones con el PSOE sobre la investidura. En Madrid, además, se siguió este sábado el desarrollo del congreso del ERC con la máxima atención. La información que los socialistas recibieron durante la mañana les hacía pensar que la posibilidad de acuerdo avanzaba con paso firme, al margen de declaraciones públicas y de los textos aprobados. A nadie extrañó en el Ejecutivo que ERC no renuncie a celebrar un referéndum de independencia: ese es su programa, se limitaron a señalar fuentes gubernamentales.

La atención, por tanto, sigue centrada en qué dirá la Abogacía y si a ERC le bastará para reanudar las conversaciones. El Tribunal Europeo de la Unión Europea (TJUE) estableció el pasado jueves que Oriol Junqueras debió ser autorizado en junio por el Tribunal Supremo a salir de prisión para recoger su acta de eurodiputado. Pero en junio Junqueras estaba en prisión preventiva y ahora está condenado en firme a 13 años de cárcel por sedición y malversación. El Supremo está estudiando si para cumplir la sentencia del TJUE debe excarcelar a Junqueras ahora o, como el contexto es radicalmente distinto, ya no es necesario. Y para tomar su decisión ha pedido opinión a las partes, la Abogacía incluida.

Fuentes gubernamentales sostienen que la petición de ERC a la Abogacía no puede ir más allá de una declaración de principios jurídicos que coincidirá previsiblemente con la sentencia del tribunal europeo. Y creen que la institución dependiente del ministerio lo hará sin necesidad de forzar sus postulados, ya que el pasado junio, al contrario que la Fiscalía, la Abogacía se pronunció a favor de que Junqueras pudiera salir de la cárcel para realizar los trámites como electo. “Las sentencias se acatan y se cumplen, y no hay más, no hay otra”, dijo este sábado en Córdoba la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, recordando que la propia sentencia obliga al Supremo a interpretar qué se debe hacer ahora.

El Ejecutivo en funciones quiere “ayudar” en lo que le compete a interpretar la sentencia, según apuntó Calvo el jueves. Y solo puede hacerlo a través de la Abogacía del Estado, según las mismas fuentes. Esa expresión, la de “ayudar” desde el Gobierno a una interpretación que solo compete al Supremo, indignó al PP.

La mesa de negociación

En todo caso, al margen del caso Junqueras, lo que el PSOE ansía ahora es dar pasos lo más rápidos posible para celebrar la investidura de Pedro Sánchez. Y uno de los aspectos más delicados en las conversaciones con ERC es el contenido de la mesa de negociación y cuáles serían los asuntos a tratar. Antes de la investidura no empezarán los trabajos de esa mesa, pero sí se fijará una agenda de contenidos. El PSOE conoce cuáles son las aspiraciones de ERC —resumidas en el derecho de autodeterminación para Cataluña—, pero sostiene que los republicanos también saben que los socialistas no pueden ni compartirlas ni admitirlas. No podrán, eso sí, impedir que se expongan, señalan fuentes gubernamentales.

Si ERC soporta la presión de Junts per Catalunya y mira a medio y largo plazo, tiene muchas posibilidades de ocupar el espacio de influencia que tuvo CiU durante muchos años, subrayan estos interlocutores socialistas, en una visión que a ellos les convendría. No es fácil. El exdirigente de Iniciativa per Catalunya Joan Coscubiela describe que ERC tiene que pasar por un desfiladero en el que “desde los dos lados le arrojan piedras para que no avance”.

 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información