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El PP vasco se aleja del Casado más centralista

Quiere resituarse en el centro derecha del panorama vasco y actualizar su discurso tras el fin de ETA

El PP vasco quiere volver a ser útil en Euskadi tras el fin de ETA. La convención que sus miembros celebrarán en Vitoria los días 13 y 14 próximos, reafirmará que su espacio político está en el centro, alejado del centralismo y de la extrema derecha. Los populares están decididos a “resituarse” para ofrecer soluciones a los vascos después de duros años como “muro de contención contra los terroristas”. Al PP de Pablo Casado le advierten de que no van a aceptar presiones.

El presidente del PP en el País Vasco, Alfonso Alonso, con jóvenes de las Nuevas Generaciones.
El presidente del PP en el País Vasco, Alfonso Alonso, con jóvenes de las Nuevas Generaciones. EFE

La convención del PP tiene como objetivo tapar varias vías de agua que les están haciendo perder votos y representación elección tras elección. El PP vasco quiere recuperar su papel de partido útil y de Gobierno en la sociedad vasca, un papel que se ha complicado más tras la llegada de Pablo Casado a la presidencia nacional y de su giro hacia posiciones más extremas.

Y además quiere hacerlo con un discurso actualizado tras la disolución de la banda terrorista, que supere de una vez el tópico de un PP que no va más allá de un discurso aguerrido contra ETA o a favor de las víctimas. Sin renunciar a ello, quieren empezar a ofrecer otras soluciones.

La dirección del PP vasco ha asumido que el protagonismo del discurso político ya no es la violencia, y que el partido tiene que “resituarse” desde ese papel de muro de contención contra la banda que han jugado durante muchos años, al de un partido con respuestas y propuestas en temas sociales, económicos y territoriales que demandan los ciudadanos. “Queremos quitarnos ese corsé de partido que solo habla de ETA o contra el nacionalismo para empezar a hablar de más cosas”, asegura un dirigente de la formación que ha participado en los debates de las ponencias política y económica.

Después de las últimas elecciones generales en las que por vez primera en democracia el partido se quedó sin representación en el Congreso y de unas municipales y forales en las que se dejaron más de la mitad del voto creen que ha llegado la hora de “reaccionar y actualizar el discurso”. En una comunidad, además, en la que ni VOX ni Ciudadanos tienen representación, la principal fuga de votos es —sobre todo— hacia el PNV.

La nueva brújula del PP vasco, que se materializará a partir del próximo sábado, —tras la clausura del presidente nacional, Pablo Casado— podría crear fricciones con el discurso imperante ahora en el partido, más encaminado a seducir a VOX o a una parte del electorado de Ciudadanos que a recuperar las esencias del centro. En ese sentido, los populares vascos plantean la convención, no como una manera de reivindicar ese espacio al PP nacional, sino como una manera de reafirmar su posición y transmitir a Madrid que los resultados del cónclave, más allá de las presiones, alumbrarán los próximos años de la organización en Euskadi.

La formación verbaliza que se han ganado a pulso, con mucho sufrimiento, el derecho de defender el centro derecha político y que el resultado de su debate será inapelable. Más allá de las incursiones en temas sociales y económicos, el PP vasco también se adentrará en temas territoriales. En ese contexto se declaran una formación que cree en una España y en una Euskadi descentralizadas, y que defiende el Concierto Económico vasco. Un perfil moderado, posiblemente derivado de que desde Alfonso Basagoiti, hasta María San Gil, Marisa Arrue, Javier Maroto, Borja Sémper, o el propio Alfonso Alonso, entre otros dirigentes, han participado en gobiernos junto al PNV o al PSE. “Hemos aprendido a convivir y a gobernar en una sociedad compleja como la vasca”, dicen.

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