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Fraga pierde los honores en Ferrol

El pleno municipal aprueba con una ajustada mayoría retirar al político el título de Hijo Adoptivo en respuesta a un manifiesto firmado por 35 presos del franquismo y 50 historiadores

Franco saluda a Fraga durante un acto, en una imagen sin fechar.
Franco saluda a Fraga durante un acto, en una imagen sin fechar.

Ferrol se convirtió ayer en el primer municipio gallego que retira a Manuel Fraga Iribarne el título de Hijo Adoptivo. Con una ajustada mayoría, los 13 votos que en conjunto suman Ferrol en Común (cinco), PSOE (tres), BNG (dos) y las tres concejalas no adscritas se impusieron a los 11 en contra de los ediles del PP y la abstención de la única representante de Ciudadanos en el Ayuntamiento. El pleno dio de esta manera salida a la moción que había presentado el grupo municipal del Bloque Nacionalista Galego, que se apoyaba a su vez en un manifiesto firmado en diciembre por 35 presos políticos de la dictadura de Franco y respaldado de momento por unos 50 historiadores.

Mucho antes de transformarse en el más longevo presidente de la Xunta de Galicia en la democracia, en los años 60 Manuel Fraga Iribarne hizo acopio de distinciones municipales por su papel destacado en la dictadura. Ferrol lo acaba de despojar del título que le otorgó el 3 de marzo de 1965, pero tal y como recuerdan los presos gallegos del franquismo el que fue Ministro de Información y Turismo antes del fundar Alianza Popular todavía sigue figurando como Hijo Adoptivo de toda la provincia de A Coruña (27 de noviembre de 1965). Y de los Ayuntamientos de Santiago (1965); A Coruña (1968); Verín (Ourense, 1968); Cervo (Lugo, 1964); Pontedeume y Cedeira (A Coruña,1967) o Tui (Pontevedra, 1968). Desde 1949 es además Hijo Predilecto de su localidad natal, Vilalba (Lugo). A pesar de estar gobernadas por otras Mareas de las que conquistaron las alcaldías de las ciudades de la provincia en las pasadas elecciones municipales, ni el Gobierno local de A Coruña ni el de Santiago han retirado el título concedido a Fraga por sus méritos en la dictadura.

"Estamos ante una auténtica anomalía dentro de las democracias europeas que hay que superar. En 1946 la Asamblea de Naciones Unidas catalogaba el franquismo como una dictadura criminal al mismo nivel que la Alemania nazi o el fascismo en Italia. ¿Algún ministro de los gobiernos de Hitler o Mussolini conserva hoy la distinción de Hijo Adoptivo en algún Ayuntamiento de Alemania o Italia?", se preguntaban los representantes en el pleno ferrolano del Colectivo de Presos y Presas Políticos en la Dictadura. Nicanor Acosta y Manuel Monje leyeron en nombre de todos los firmantes el manifiesto en el que se recuerda que Fraga se afilió a la Falange en 1937, "tuvo una trayectoria de más de 35 años de militancia franquista y fascista" y "nunca manifestó ni pidió perdón por los crímenes".

El portavoz del grupo municipal del BNG, Iván Rivas, encargado de defender la moción, subrayó que en la petición de retirada de esta distinción solo se juzga este pasado, el tiempo y las circunstancias en las que fue distinguido como Hijo Predilecto; no se entra a valora la etapa de la Transición y la democracia. La portavoz del PP en el consistorio ferrolano, Martina Aneiros, defendió sin embargo en su turno que Fraga "fue uno de los denominados padres de la democracia" y que, además, fue elegido "hasta en cuatro ocasiones, de manera consecutiva, con mayoría absoluta, como presidente de la Xunta".

"Camarada Fraga"

En el documento firmado en diciembre con motivo del 50º aniversario del nombramiento de Fraga como Hijo Adoptivo de A Coruña, el colectivo de presos del franquismo recogía diversos testimonios y publicaciones de la época para apuntalar el pasado franquista del fallecido expresidente de la Xunta. El BOE del 9 de febrero de 1961 incluía, por ejemplo, el siguiente texto: “Cesa el camarada Manuel Fraga Iribarne en el cargo de Delegado Nacional de Asociaciones de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, agradeciéndole los servicios prestados”.

El manifiesto de los represaliados recuerda que Fraga fue militante y delegado de curso del SEU (Sindicato Español Universitario de Falange Española). Y que “ocupó desde 1951 numerosos cargos políticos en la dictadura” como el de "consejero nacional del Movimiento (o partido único)". Cuando en 1961 se constituye por decreto del Mando Nacional del Movimiento la “Estructura y miembros del IX Consejo Nacional de Falange”, Fraga Iribarne figura como presidente del Instituto de Estudios Políticos. Y es así como "llega a procurador de las Cortes franquistas", un cargo que ocupó durante varias legislaturas, además de integrarse como miembro del Consejo de Estado.

Los firmantes del manifiesto se hacen eco de la opinión de José Bergamín, escritor, poeta y dramaturgo que "después del golpe fascista de 1936" presidió en el exilio la Alianza de Intelectuales Antifascistas: “en mi vida he visto mucha gente con fama de fascista o que quería profesar el fascismo, pero solo he conocido dos de verdad. Uno fue José Calvo Sotelo, el otro es Manuel Fraga”, recuerdan los presos políticos su cita. Para José Manuel Caballero Bonald, escritor y Premio Cervantes 2012, “Fraga se convirtió en uno de los máximos secuaces de la camarilla de Franco". Según recoge el manifiesto, Caballero Bonald defendía que las "actuaciones represivas" del que luego fue octogenario presidente de la Xunta "propiciaron durante años la falta de libertades y la persecución de disidentes. Fue en puridad un cómplice de algunos de los asesinatos llevados a cabo en la última década del franquismo”.

"Dentro de la biografía secuestrada" de Fraga "está su simpatía y admiración por las ideas del fascismo y la negación del Holocausto judío", asegura el documento que ha prosperado con la moción del BNG en Ferrol. "En abril de 1971 firmaba con otros destacados fascistas un manifiesto del Comité Español para la Liberación de Rudolf Hess" (número dos de Adolf Hitler) que solicitaba su libertad porque estaba en la cárcel alemana de Spandau.

Por último, el colectivo de presos del franquismo ahonda en los orígenes de Alianza Popular. "Con otros ministros de la dictadura conocidos como los Siete Magnificos, Fraga promueve AP, el partido que se convertiría en PP en 1989", rememoran. La portada de Diario 16 del 7 de marzo de 1977 "recogía así las raíces franquistas" de esta formación: "Neofranquistas entusiasmados celebran su primer congreso. Los siete líderes de Alianza Popular anunciaron su federación y el paso hacia un partido único. Gritos de Franco, Franco de 3.000 fervorosos congresistas".

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