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Enfrentamiento entre el Senado y el Gobierno por una comparecencia fantasma de Sánchez

El PSOE y otros partidos abandonan el hemiciclo durante la intervención de Cosidó en el pleno convocado para que el presidente, que está en Davos, explicase su cita con Torra

El hemiciclo vacío durante la sesión plenaria de este jueves. En vídeo, el PSOE abandona el Senado cuando Cosidó toma la palabra.

Enfrentamiento institucional al más alto nivel entre el Senado y el Gobierno de España. El PP, con mayoría absoluta en el Senado, había reclamado reglamentariamente la comparecencia este jueves del presidente, Pedro Sánchez, para que explicase ante el pleno de la Cámara alta su reunión del 21 de diciembre en Barcelona con el presidente catalán, Quim Torra, y sus presuntos acuerdos. Sánchez está de viaje oficial en Davos y el Gobierno ya avanzó que no se presentaría. El PP siguió adelante con su iniciativa incluso aunque los representantes del Ejecutivo no comparecieron a la cita previa para organizar el pleno. El PSOE y otros partidos se marcharon del hemiciclo en cuanto tomó la palabra el portavoz del PP, Ignacio Cosidó. El debate ha sido surrealista, al girar sobre una comparecencia que no se estaba produciendo.

"Constatada la ausencia del Gobierno...", así ha comenzado la sesión el presidente del Senado, el popular Pío García Escudero. Y luego ha enumerado los artículos reglamentarios que deberían haber obligado al presidente Pedro Sánchez a comparecer. Pero Sánchez continuaba este jueves en Davos, como sabía hacía tiempo el PP y como lamentaron todos los demás grupos, que han subrayado que no tenía sentido organizar un pleno, traer de toda España a los 264 senadores y gastarse ese dinero público para nada o casi nada. Pero el debate se ha producido, centrado por un lado sobre el ausente y por otro sobre el portavoz popular que lo provocó, el polémico Ignacio Cosidó.

El artículo 70 del reglamento del Senado establece que se pueden demandar reuniones extraordinarias a petición del Gobierno, de la Diputación Permanente o de la mayoría absoluta de los senadores. En el artículo 73.2 de la Constitución se exige que la cita disponga de un orden del día y que se registre al menos diez días antes, como se hizo el 15 de enero. Y se considera que el presidente de la cámara, en este caso el popular Pío García Escudero, está obligado a fijar esas sesiones si se cumplen esas condiciones. El Gobierno niega que exista esa obligación.

El PP tiene una mayoría absoluta sobrada en la Cámara alta (cuenta con 147 de los 264 senadores) y reclamó en tiempo y forma que Sánchez acudiera para aclarar qué asuntos abordó en su entrevista con Torra. El Gobierno nunca quiso que el presidente fuera a ese pleno y así lo ratificó el viernes pasado su portavoz, la ministra Isabel Celaá. El Ejecutivo esgrimió "con perplejidad" la utilización partidista por el PP del Senado, argumentó que el presidente no está obligado a acudir a esas sesiones, recordó el viaje a Davos y también que Sánchez ya estuvo en esa institución a petición propia el 18 de diciembre (algo que no sucedía con un presidente desde hacía 10 años). Y cinco veces más en los siete meses que lleva en La Moncloa.

El PSOE entiende, además, que el PP ha usando de forma arbitraria y torticera su mayoría absoluta en la Cámara alta y su portavoz, Ander Gil, justificó incluso el desplante del secretario de Estado y de la directora general de Relaciones con las Cortes de la reunión oficial en la mañana de este jueves de la Junta de Portavoces del Senado.

Ander Gil declaró visiblemente molesto antes del pleno: "Los socialistas estamos defendiendo hoy la dignidad del Senado. No podemos consentir que se le manipule y desprecie de esta manera convocando a los senadores y senadoras desde toda España para hacer de figurantes en el gran circo del señor Cosidó. Por ello, si durante el pleno el señor Cosidó toma la palabra, los socialistas nos iremos del hemiciclo en señal de protesta. Es un gesto excepcional para un hecho excepcional". Más tarde Gil retó al PP a presentar "si tienen arrestos" una moción de censura contra Sánchez. Y en su discurso etiquetó la función de este jueves en el Senado como "paripé", "pleno inútil" y reconvirtió su intervención en una batería de incómodas preguntas directas a Cosidó sobre su papel en el pasado como director de la Policía Nacional en las cloacas del Estado o sobre sus relaciones con el polémico excomisario José Manuel Villarejo.

La mayoría de los portavoces de los demás partidos se sumaron a las críticas del PSOE por la extraña sesión que se celebraba, en la que el compareciente único no estaba. La senadora de ERC, Mirella Cortés, registró incluso una moción para preguntar por el gasto que había supuesto la idea. Muchos senadores han preguntado cuál era exactamente el motivo de su viaje a Madrid. La portavoz de Ciudadanos, Lorena Roldán, fue de las más cáusticas: "Chapuza de comparecencia sin compareciente, lo nunca visto". Carles Mulet, de Compromís, habló de "lamentable espectáculo". Jon Iñarritu, de Bildu, optó por "troleo parlamentario que pasará a los anales de la historia". Josep Lluis Cleríes, del PDeCAT, relacionó el debate con otro "capricho de Cosidó" y del PP que "tienen secuestrado el Senado" como "otro cortijo o cloaca" propia. Los diversos senadores canarios recurrieron a glosar el "esperpento". Ramón Espinar, de Podemos, prefirió destacar "la extorsión del reglamento para montar el numerito".

El portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, por su parte, ratificó la petición de comparecencia del presidente y añadió que si finalmente no se presentaba, como así fue, volverán a registrar otra petición de comparecencia ordinaria y si esa tampoco se plasmaba entonces estudiarían la reprobación del presidente. Cosidó cuestionó la actitud del presidente y del PSOE por saltarse los controles democráticos de la Cámara cuando no tienen mayoría.

Desde el PP, el vicepresidente primero de la Mesa, Pedro Sanz, lamentó la ausencia de los altos cargos que representan al Gobierno en la Junta de Portavoces por primera vez en los 40 años de esta etapa democrática y acusó al Ejecutivo de "falta de respeto" a la institución por no haberse comunicado siquiera esa decisión. Fuentes gubernamentales desmintieron que la de ayer fuese la primera falta de esos altos cargos a ese tipo de reuniones.

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