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El juez que requisó ordenadores y móviles a dos periodistas ordena devolvérselos

Miguel Florit, magistrado en Palma, mandó retirar el material a los informadores que investigaban el 'caso Cursach'

El juez Miguel Florit en Palma de Mallorca.
El juez Miguel Florit en Palma de Mallorca.b. ramón

El juez instructor del caso Cursach, Miguel Florit, ha ordenado la devolución del material incautado a los periodistas de Europa Press y Diario de Mallorca Blanca Pou y Francisco Mestre.

No obstante, los periodistas han solicitado que se les cite para la devolución de los objetos (dos teléfonos móviles y dos ordenadores de empresa) y se les notifique en debida forma la resolución para su devolución.

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En el escrito, presentado ante el Juzgado de Instrucción número 12 de Palma, también se pide que se les informe por escrito sobre "el lugar o lugares" donde han estado los dispositivos, "las personas que han tenido acceso a los mismos" y sobre la "realización o no" de cualquier "apertura, examen, inspección, registro, copia o manipulación" de los mismos.

Asimismo, piden que en el caso de que se hayan extraído, copiado o examinados datos, se les informe por escrito acerca de qué datos han sido y en qué lugar se han almacenado.

Europa Press y Diario de Mallorca, junto a los dos periodistas afectados, han presentado una querella en el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) contra Florit, que fue quien ordenó la incautación de teléfonos móviles de estos profesionales en el marco de una investigación relacionada con el caso Cursach, con el objeto de determinar el origen de una información periodística.

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La querella considera que el auto de Florit constituye "un ataque letal a una de las normas esenciales para el desarrollo de la vida en democracia" y que se ha producido una conculcación del secreto profesional del periodista "disparatada e insólita".

La decisión de Florit provocó las quejas de la Asociación de Medios de Información (AMI), que representa a más de ochenta medios de comunicación españoles, entre los que se encuentran la agencia Europa Press y Diario de Mallorca, que mostró su "más absoluto rechazo" a los registros y la incautación. También la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) también denostó "tajantemente" las confiscaciones.

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