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Quién blande el mazo sobre Dani Mateo

El juez Carretero, que ha imputado al cómico, investigó la autoría del vídeo de Ignacio González en Colombia

Adolfo Carretero, a su llegada a los juzgados de Plaza Castilla, en 2013
Adolfo Carretero, a su llegada a los juzgados de Plaza Castilla, en 2013 EFE

La espera del cómico Dani Mateo se prolongó durante más de media hora al final de uno de los pasillos de la cuarta planta de los madrileños juzgados de Plaza de Castilla. Allí, este lunes, el colaborador de El Intermedio aguardaba su turno para entrar en el Juzgado de Instrucción número 47 de la capital, donde le esperaba el magistrado Adolfo Carretero Sánchez.

Tras admitir a trámite una denuncia de un sindicato policial, el juez lo citó por sonarse con la bandera en un sketch del programa de La Sexta al apreciar un presunto delito de odio y otro de ultraje a los símbolos. Pero no obtuvo el testimonio que pretendía. Mateo se acogió a su derecho a no declarar.

Con cerca de tres décadas de experiencia, Adolfo Carretero acumula a sus espaldas un amplio bagaje de casos mediáticos. Fue el primer magistrado que abrió diligencias por el robó de bebés en los años ochenta —e imputó a la religiosa Sor María—. Retiró el régimen de visitas a un padre que participó con su hijo de 10 años en un encierro de San Fermín en 2007: "Resulta preciso con carácter urgente y cautelar, adoptar medidas para evitar que el padre siga poniendo en peligro la vida del menor". Archivó la causa abierta contra Ángel María Villar, expresidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), por presuntas irregularidades en las cuentas del organismo —aunque destacó su "pésima gestión"—. Y se enfrentó al agresor sexual El Boca ("Usted va a ir a prisión"), cuando este le amenazó: "Nos volveremos a ver".

Pero, sobre todo, su nombre saltó de a la primera línea en el marco del caso Espías. El entonces número dos del Ejecutivo regional, Ignacio González, denunció que había sido objeto de espionaje político durante un viaje a Cartagena de Indias (Colombia). La Cadena SER difundió un vídeo donde se veía al exvicepresidente regional y a otras dos personas del Canal de Isabel II pasear por la vía pública con unas bolsas de plástico en la mano y acceder a un edificio del que más tarde salían sin ellas.

Carretero, que asumió la investigación de una escena que posteriormente se vincularía a la Operación Lezo, abrió las pesquisas contra varios detectives de la agencia Método 3 como responsables de esa grabación. Y, también, tras rechazar dos veces imputar a Pilar Velasco, la periodista de la SER que difundió el vídeo, finalmente, lo hizo tras ordenarlo la Sección Cuarta de la Audiencia de Madrid. La reportera lo recordaba el pasado domingo: "Este juez tuvo la instrucción abierta nueve años al servicio de Ignacio González, sin practicar una sola diligencia en su contra. Nueve años de informaciones y declaraciones de testigos e imputados sobre las mordidas vinculadas a González y el Canal que nunca investigó", apuntó la periodista en Twitter, donde acusó al juez de "acosar" a la prensa. "Tramitó la imputación judicial por no desvelar la fuente, por 'reiteración informativa' y 'perjudicar la imagen' del expresidente de Madrid". Agustín Carretero, hermano del titular del juzgado de Instrucción número 47, ocupaba cargos de confianza en el Gobierno de Esperanza Aguirre.

Tras un año imputada, la Audiencia Provincial de Madrid sobreseyó la causa contra Velasco al considerar que se limitó a informar sobre un personaje relevante. Pero en el auto de archivo, el magistrado Juan José Ortega criticaba al instructor Carretero: "La periodista se vio obligada a soportar múltiples requerimientos para que revelase sus fuentes. En mi opinión, constituye un serio motivo de preocupación que la imputación de la periodista haya servido para propiciar un interrogatorio que, por la forma en que ha sido conducido, la ha expuesto a verse forzada a revelar sus fuentes informativas, una de las más importantes garantías con que cuenta una prensa libre en una sociedad democrática".

Hijo del exvicepresidente del Poder Judicial

Nieto de un guardia civil leal a la República, la vinculación de Carretero a la judicatura viene de familia. Su padre, Adolfo Carretero Pérez, fue magistrado del Tribunal Supremo, vicepresidente del primer Consejo General del Poder Judicial y presidente del Tribunal de Cuentas. El PP lo vinculaba con el PSOE.

Adolfo Carretero hijo, nacido en Valencia, ha desarrollado la mayor parte de su carrera en la Comunidad de Madrid. Tras pasar por un juzgado de Valdepeñas (Ciudad Real), después aterrizó en Coslada, Fuenlabrada —donde fue decano— y, finalmente, en el número 47 de Madrid. Vinculado a la moderada Asociación de Jueces Francisco de Vitoria (AJFV), suele escribir artículos en su revista sobre literatura, historia y filosofía.

"Es absurdo decir que los medios no influyen para nada en los jueces. Sin embargo, yo puedo asegurar que los jueces juzgan en conciencia los casos con independencia del clamor mediático. Lo tienen en cuenta, pero ellos deciden conforme a la ley", aseguraba Carretero en una entrevista. "Yo estoy dispuesto a acudir las veces que haga falta. Pero no entiendo muy bien qué hago allí", afirmó este lunes Dani Mateo en El Intermedio, tras acudir a su juzgado a declarar. "Fue un gag de humor. Había un guion y una interpretación. Era una ficción", dijo, antes de ponerse una nariz de payaso y concluir: "Todo lo que hacemos aquí es una broma".

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