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El Gobierno está dispuesto a mantener los Presupuestos del PP si pierde el apoyo independentista

El Ejecutivo traslada que prefiere prorrogar las cuentas antes que convocar elecciones anticipadas

Por definición, cualquier convocatoria de elecciones anticipadas se hace por sorpresa, por lo que no hay nada seguro en la ciencia de pronosticar la fecha electoral, pero el Gobierno transmitió este jueves la idea de que está dispuesto a todo antes de dar por agotada la legislatura. Y ese todo incluye la posibilidad de gobernar con los Presupuestos del PP prorrogados, algo que hasta ahora se consideraba impensable. La Moncloa quiere despejar cuanto antes la posibilidad de un adelanto electoral y la idea de que el de Pedro Sánchez es un Gobierno provisional.

El presidente del gobierno Pedro Sánchez, durante su reunión con el primer ministro de Finlandia, Juha Sipilä, este jueves en el palacio de La Moncloa en Madrid.

El Gobierno transmitió este jueves por todos los canales posibles, en público y en privado, que Pedro Sánchez no trabaja con un escenario de adelanto electoral inminente por mucho que se complique la situación en Cataluña. Fue el presidente el que abrió esa posibilidad la semana pasada en Nueva York, cuando dijo que si los independentistas “priorizan el conflicto, la legislatura está acabada e iremos a elecciones”. Cuando Quim Torra dio un ultimátum, el recuerdo de esas palabras hizo pensar inmediatamente que las elecciones se aproximan e incluso podrían coincidir con las autonómicas andaluzas, que las especulaciones dentro del PSOE sitúan el 2 de diciembre. La lógica de este razonamiento era sencilla: si el independentismo rompe con Sánchez, no hay Presupuestos y se va a elecciones.

Pero el Gobierno dio ayer un notable giro a su discurso para despejar este escenario de adelanto electoral, que le perjudica en su estrategia de ofrecerse como un Ejecutivo sólido y estable con una mayoría parlamentaria con la que ha logrado hasta ahora, al menos desde que empezaron las sesiones después del verano, aprobar todas las iniciativas que ha llevado al Congreso.

El cambio es de fondo. El presidente del Gobierno y el PSOE insistían en que no gobernarían con los Presupuestos del PP más allá de un par de meses imprescindibles porque con los plazos que hay los Presupuestos nuevos no estarían aprobados antes de febrero. Pero este jueves desde La Moncloa trasladaron el mensaje contrario y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, lo dijo claramente. “Tenemos mucho proyecto por delante. Con o sin Presupuestos vamos a intentar promover iniciativas políticas que cuenten con la mayoría de la Cámara y que permitan la sanidad universal, volver a un sistema de becas que permita premiar el talento, ser capaces de impulsar una nueva capacidad para la dependencia o la reforma de la Seguridad Social”, aseguró en una entrevista en Antena 3.

Es la primera vez que la principal encargada de la negociación de las cuentas admite que podrían prorrogarse los Presupuestos del PP. No es el escenario ideal del Gobierno, que ahora mismo está tratando de cerrar la negociación con Podemos, en una semana que ha sido clave y hoy viernes Pablo Iglesias explicará a su dirección la marcha de las reuniones con Hacienda. Sánchez aún confía en lograr el apoyo de ERC y el PDeCAT cuando se despeje la batalla interna dentro del independentismo.

Pero si todo se complica y finalmente los independentistas impiden la aprobación de los Presupuestos, el Gobierno parece ahora dispuesto a aguantar incluso en esas circunstancias. En realidad, las fuentes del Ejecutivo y del PSOE consultadas asumen que eso no sería sostenible mucho tiempo, y por tanto, como avanzó Sánchez, un bloqueo total de los catalanes llevaría a un adelanto electoral. Pero no sería ahora, y mucho menos coincidiendo con las andaluzas.

Susana Díaz no quiere ni oír hablar de eso y Sánchez tampoco parece interesado. El presidente cree que es demasiado pronto y ninguno de sus socios clave, ni Podemos ni especialmente el PNV, quiere ir ahora a elecciones.

Sánchez logró ser presidente de manera muy cómoda porque en la moción de censura se votó sobre todo echar a Mariano Rajoy. Pero después de unas elecciones, incluso aunque mejorara mucho sus resultados, el PSOE necesitaría negociar una investidura con sus socios, algo mucho más complejo. Podemos le reclamaría sin duda la vicepresidencia y varios ministerios, además de un programa pactado de reformas. Y si PSOE, Podemos y PNV no suman, como es probable, y fuera necesario el voto de los independentistas catalanes, sería casi imposible que ellos no reclamaran como condición el referéndum de autodeterminación que Sánchez no les puede dar en ningún caso.

El riesgo de ingobernabilidad es muy alto. Por eso, y porque cree que en La Moncloa tiene mucho que ganar y muchas reformas aún que promover, Sánchez parece dispuesto a retrasar ese momento todo lo que pueda.

Sin embargo, incluso los más optimistas creen que si no hay Presupuestos las elecciones serían como muy tarde en otoño de 2019, después de unas municipales y autonómicas en mayo que, si salen bien para el PSOE y Podemos, serían una plataforma ideal para ir a las generales en otoño.

Montero fue muy clara y descartó que las generales coincidan con las andaluzas. “Tenerlas separadas permite hablar justamente de lo que se trata, que aporta cada uno a Andalucía, Susana Díaz quiere elecciones con claro acento andaluz. Puedo asegurar casi al cien por cien que serán separadas”, sentenció.

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