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El Gobierno mantiene su “confianza plena” en Dolores Delgado pese a la presión de Podemos

Ábalos afirma que se trata de una "cacería" contra el Ejecutivo mientras que Pablo Iglesias pide la dimisión de la ministra de Justicia

El Gobierno y el PSOE cierran filas con la ministra de Justicia en la última crisis que afecta al Ejecutivo de Pedro Sánchez. La más contundente en expresar su apoyo  ha sido la ministra portavoz y responsable de Educación, Isabel Celaá, que ha afirmado que el Gobierno "mantiene" y "tiene confianza plena" en Dolores Delgado en lo que es "un ataque más" a Sánchez y su gabinete. Celaá ha tildado de "manipulación" las grabaciones de Delgado en un almuerzo que mantuvo con el excomisario José Villarejo en 2009, en prisión preventiva desde el pasado noviembre. Pablo Iglesias, socio parlamentario del Ejecutivo, pidió su dimisión: “Hay que alejar de la vida política a quien mantenga amistad con cualquier representante de las cloacas”.

El Gobierno está convencido de que la acusación es muy endeble porque la ministra no hizo nada ilegal ni impropio. Pedro Sánchez, en Nueva York para asistir a la Asamblea General de la ONU, no compareció por el escándalo de las grabaciones, pero fuentes de su entorno señalaron que mantiene el respaldo a Delgado y la animó a resistir.

El ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha asegurado  que se trata de una "cacería" contra el Gobierno después de las dimisiones de Màxim Huerta  en junio y de Carmen Montón como ministra de Sanidad hace dos semanas, a la que siguió la polémica por la tesis y libro posterior de Sánchez.

"No hay ningún motivo" para la renuncia de la ministra y sí "para un serial", ha reiterado el número tres de los socialistas en Granada. "Si hay una cuestión ilegal, que se ponga de manifiesto, pero hay que acabar con esta cacería porque es un deporte por parte de quien no tiene nada más que ofrecer, más que un lodazal en esta sociedad", ha insistido el responsable de Fomento. "No he venido a hacer la política a un basurero", ha concluido en su defensa de la ministra de Justicia.

El líder de Podemos calificó en el Congreso de “suciedad y basura” todo lo relacionado con el excomisario. “Cualquier político que se mezcle con eso debería alejarse de una función pública que debe ser noble. Estoy siendo cristalino”, recalcó Iglesias al ser preguntado si estaba pidiendo la dimisión de la ministra.

El Gobierno estaba inquieto por esta exigencia del que ya no es un opositor sino un aliado, pero insistieron en que lo que dijo el líder de Podemos no estaba pactado con Sánchez y no implica que el presidente le vaya a hacer caso.

Dolores Delgado ha repetido que solo ha coincidido tres veces con Villarejo en 25 años. Y ha recordado que este ataque contra ella se produce después de que se publicaran otras grabaciones que afectaban a la jefatura del Estado, en referencia a las manifestaciones de Corinna Larsen sobre Juan Carlos I.

El Ministerio de Justicia aseguró el lunes 17 de septiembre a través de un comunicado que la ministra no había mantenido relación de "ningún tipo" con el comisario jubilado en su etapa como fiscal, aunque después redujo su falta de contacto al ámbito "profesional". Según ella, al principio dijo que nunca se había visto con Villarejo porque creía que se refería a Villarejo en su condición de abogado. "Yo con el Villarejo letrado jamás he tenido relación y con el Villarejo policía solo he tenido esto: tres encuentros", ha apostillado.

Esas tres ocasiones fueron, según han precisado a EL PAÍS fuentes de Justicia, tres comidas. Una primera, en la que "se saludaron"; la segunda, a la que pertenecen las grabaciones difundidas en los últimos días por Moncloa.com del año 2009; y la tercera, organizada a mediados 2017 por el exjuez Baltasar Garzón, y a la que acudió "en el café", según las fuentes del departamento de Justicia.

Apoyo del PSOE

La vicesecretaria del PSOE, Adriana Lastra, considera que detrás de la difusión de las grabaciones están "la derecha y las cloacas del Estado". La portavoz socialista en el Congreso ha advertido de que no admitirán chantajes "ni de Villarejo ni de nadie". "El ruido que se ha generado en las últimas semanas contra el Gobierno, contra el presidente y contra distintos miembros del PSOE ya lo preveíamos, es lo que han hecho siempre la derecha", ha subrayado Lastra.

También ha sido unánime el posicionamiento del PSOE en las reuniones de sus grupos parlamentarios en el Congreso y el Senado. La conclusión a la que llegaban esta tarde en La Moncloa y Ferraz es que el cuestionamiento de la ministra refuerza la unidad en el partido y el Gobierno. Los problemas de descoordinación y rectificaciones cometidas en los casi cuatro meses de gestión del Ejecutivo de Sánchez, que se reconocen dentro del partido y del Ejecutivo, pasarían así a un segundo plano.

El Ejecutivo diseñó varios gestos durante toda la jornada, especialmente en el Senado, para que la ministra se sintiera arropada. La fotografía del abrazo con el principal aludido, Grande-Marlaska, ofreció la imagen de que el problema está en vías de solución.

La conclusión a la que llegaban en La Moncloa y Ferraz es que el cuestionamiento de la ministra refuerza la unidad en el partido y el Gobierno. Sánchez cree que la oposición ha iniciado una maniobra para trasladar la idea de que el suyo es un Gobierno provisional y que puede caer en cualquier momento. El presidente recuerda a los suyos que él siempre se ha destacado por ser un resistente y si ha logrado sobrevivir políticamente a la destitución dentro de su partido una tormenta creada por la oposición no va a tumbar a su Gobierno.