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De Felipe González a Pablo Iglesias: las mociones de censura de la democracia

Las tres votaciones anteriores para tumbar al Gobierno han fracasado

Felipe González, durante la moción de censura de 1980.
Felipe González, durante la moción de censura de 1980.

El PSOE ha decidido este viernes promover la cuarta moción de censura de la historia de la democracia española. Menos de un año después de que fracasara la tercera, patrocinada por Unidos Podemos con Pablo Iglesias como candidato, el secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, buscará apoyos para lograr los 176 votos necesarios para tumbar al Gobierno de Mariano Rajoy. El objetivo de lograr el cambio de Ejecutivo no se logró en ninguno de los precedentes. Sin embargo, esos episodios sirvieron para promocionar a los líderes que encabezaron la moción.

1980. Felipe González (PSOE) contra Adolfo Suárez (UCD). El joven secretario general de los socialistas sabía que no tenía los votos suficientes para triunfar. Pero no era eso lo que buscaba. Quería aprovechar el foco de atención para presentar ante la sociedad española “un proyecto global de Estado”.

Alfonso Guerra diseñó la estrategia y la explicó en la propia tribuna del Congreso: “Esta moción de censura ha sido ya útil como procedimiento de dinamización de la vida política, como fórmula de creación de una ilusión colectiva que ha terminado con el mito del desencanto político. El Gobierno ha eludido la responsabilidad de enfrentarse con una situación de corrupción y de desorganización administrativa en organismos estatales".

González empleó el debate parlamentario para presentarse como candidato a la presidencia, tras ser interrogado duramente por Suárez y sus ministros sobre su proyecto. Perdió con 152 votos a favor y 166 en contra. Dos años después, en 1982, el PSOE llegaba al poder con 202 diputados y permanecería en el Gobierno durante 14 años consecutivos (hasta 1996).

1987. Antonio Hernández Mancha (AP) contra Felipe González (PSOE). El líder conservador fracasó en su intento de replicar la táctica del socialista. La práctica totalidad del hemiciclo le recriminó usar el debate para intentar un relanzamiento de su figura, que ya estaba cuestionada internamente en su propio partido. Además, buscaba frenar el ascenso de Suárez con el CDS, que se estaba comiendo su base electoral. En esos dos sentidos, la operación fue un fracaso.

"En los últimos meses se ha producido la prueba del fracaso del socialismo español. Ahora se da una gravedad que no había hace un año", explicó el líder aliancista. "No tenemos miedo a nada, cumplimos un deber y mi obligación es desgastarme al servicio de los intereses generales".

Esa explicación previa al debate parlamentario se convirtió en una sorprendente celebración tras perderlo con 66 síes, 195 noes y 71 abstenciones.

"Cuando he salido del Congreso, la gente me ha hecho palmas", le dijo Hernández Mancha a EL PAÍS en una entrevista realizada media hora después de finalizar el debate. "¿Tan críticos han sido los medios de comunicación conmigo? Es que no he leído los periódicos", aseguraba. "Estoy exultante. Por fin los agricultores, ganaderos, médicos y trabajadores en general conocen que hay una propuesta y una alternativa al Gobierno socialista".

Dos años después, un joven José María Aznar ya era el líder de la formación conservadora, convertida en el PP.

2017. Pablo Iglesias contra Mariano Rajoy (PP). Sin el apoyo del PSOE, Ciudadanos o PNV, el líder de Unidos Podemos acudió al Congreso sabiendo que su apuesta no le llevaría hasta La Moncloa. Sin embargo, Iglesias intentó aprovechar así la debilidad de los socialistas. Con Pedro Sánchez fuera de la Cámara tras renunciar a su acta de diputado, el líder de Unidos Podemos abogó por protagonizar una moción de censura que le convirtiera en el referente de los votantes de izquierda.

"Hoy tenemos la oportunidad de hacer algo por el bien de España: echarles, sacar al PP de las instituciones", le espetó Iglesias a Rajoy. “Usted va a pasar a la historia como el presidente de la corrupción”.

"Su devoción por la política como un mero espectáculo le incapacita como gobernante a los ojos de los españoles", le contestó el presidente del Gobierno. “¿A qué viene esta moción de censura señor Iglesias, si no es para conocer de qué lado de la raya se encuentra el PSOE?”.

Iglesias solo sumó 82 síes, 170 noes y 97 abstenciones. Menos de un año después, está dispuesto a darle su apoyo a una moción promocionada por Sánchez.

2018. La Ejecutiva del PSOE apoyará este viernes promover la cuarta moción de censura de la democracia. Para que tuviera éxito, los socialistas necesitarían el apoyo de Podemos y Ciudadanos, o el de Podemos y los partidos secesionistas catalanes. Sánchez optará a La Moncloa sin ser diputado.

Además de las tres mociones de censura que se han votado, también ha habido proyectos que se han quedado a medio camino. Hubo dos ocasiones en las que no se concretó la amenaza de plantear la moción de censura. En 1995, José María Aznar (PP) propuso a Julio Anguita (IU), presentar una contra Felipe González (PSOE), pero el líder del partido de izquierdas se opuso. Y en 2013, Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE) anunció que la presentaría contra la mayoría absoluta de Mariano Rajoy para obligarle a comparecer en el pleno para dar cuenta del caso Gürtel. Finalmente, el presidente del Gobierno acudió a la Cámara.

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