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Galicia se moviliza contra el expolio de los Franco

Administraciones e instituciones académicas buscan fórmulas legales para que la familia del dictador devuelva el pazo de Meirás y esculturas del Pórtico de la Gloria

Visita al interior del pazo de Meirás el pasado agosto.
Visita al interior del pazo de Meirás el pasado agosto.

Los activistas que en agosto desplegaron en el pazo de Meirás una pancarta reclamando a la familia  Franco su devolución "al pueblo gallego", se acercan ahora a ver sus reivindicaciones cumplidas. Por primera vez desde la instauración de la democracia, esta propiedad ubicada en Sada (A Coruña), en la que habitó la escritora Emilia Pardo Bazán y que el dictador obtuvo a base de donaciones forzosas de los vecinos, podría pasar a manos públicas.

“Esto no es un brindis al sol. Ha llegado el momento y tenemos que acabar con una situación que escandaliza a la mayor parte de los ciudadanos”, advierte la vicepresidenta de la Diputación de A Coruña, Goretti Sanmartín, del BNG. El organismo provincial que el partido de Sanmartín gobierna en coalición con el PSdeG-PSOE encabeza un frente institucional creado este verano en Galicia para promover acciones concretas que permitan la recuperación del pazo de Meirás a manos públicas.

Tras semanas de presiones políticas y con la Fundación Franco vetando las visitas públicas a Meirás que obliga la ley, la Xunta de Alberto Núñez Feijóo se ha mostrado a favor de tomar medidas para propiciar la devolución gratuita del pazo. El PP gallego, que rechazó durante años las iniciativas parlamentarias y municipales presentadas por el resto de partidos, ha llevado a la Cámara autonómica una propuesta para elaborar con las Universidades un estudio jurídico “que analice la posibilidad y mecanismos que, respetando la legalidad vigente, permitan incorporar Meirás al patrimonio público” sin que suponga un coste. Los populares reconocen que existen documentos que demuestran que las donaciones para regalarle el pazo a Franco no fueron voluntarias, sino “resultado de la presión de falangistas y autoridades franquistas de la época en el contexto social de 1938”.

La de Meirás no es la única trinchera abierta contra el expolio de los Franco. El Ayuntamiento de Santiago, dirigido por Compostela Aberta, acaba de dar los primeros pasos para que la familia entregue las dos esculturas del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago que tiene en su poder pese a que, según acaba de demostrar el gobierno local compostelano, son de propiedad municipal y nunca fueron vendidas a nadie. El Consistorio utilizará un expediente administrativo sobre el asunto que ha sido hallado recientemente en los archivos de la Universidad de Santiago para reclamar por vía judicial las valiosas imágenes románicas que representan a Abraham e Isaac.

Mientras Santiago prepara la lucha judicial, el frente institucional encabezado por la Diputación de A Coruña espera la adhesión de más entidades. Además del organismo provincial, la denominada Xunta pro Devolución do Pazo, cuyo nombre da la vuelta a la Junta Provincial pro Pazo del Caudillo que se creó en 1937 para entregarle la finca a Franco, tiene como socios fundadores a la Universidad de A Coruña, los Ayuntamientos de A Coruña y Sada y dos grupos de memoria histórica. Su estrategia consiste en poner a trabajar a los juristas de estas Administraciones y colectivos para desbrozar un camino legal que obligue a los Franco a entregar al patrimonio público la que fue residencia de verano del dictador.

Los informes jurídicos “estudiarán todas las vías”, explican desde la Diputación coruñesa, incluidas posibles modificaciones legislativas. “Lo que hay que conseguir es que se sumen el mayor número de instituciones posible para remar todos en la misma dirección. Si lo hacemos así habrá forma de recuperar el pazo, algo necesario por higiene democrática”, subraya Sanmartín.

Una de las instituciones que se plantea entrar en este frente es la Real Academia Galega, que gestiona la Casa-Museo de Emilia Pardo Bazán, propietaria original de las Torres de Meirás. La escritora mandó construir a finales del siglo XIX el que fue su refugio literario y allí residió hasta su muerte en 1921. Tras fallecer su hija 15 años después, la propiedad iba a ser donada a la Compañía de Jesús pero el golpe militar franquista contra la Segunda República lo impidió y el pazo de Pardo Bazán acabó en manos de Franco, incluido el legado de la aristócrata guardado entre sus paredes. "La relevancia del tema aconseja que sea tratado en el pleno de la institución", señalan desde la presidencia de la Real Academia sobre su eventual adhesión al movimiento.

Además de diseñar una estrategia jurídica, la Xunta pro Devolución do Pazo tiene previsto impulsar investigaciones históricas sobre la colecta que en plena Guerra Civil se realizó en A Coruña para comprar la propiedad de Pardo Bazán y regalársela a Franco. La reconstrucción del proceso realizada hasta ahora a través de testimonios y documentos desmonta la versión difundida por la dictadura de que el pazo “fue donado por el pueblo gallego mediante suscripción popular”. La inmensa mayoría de las donaciones para reunir el dinero que costó la finca (entre 400.000 y 700.000 pesetas según las fuentes) fueron forzosas. “Haremos una campaña fuerte para divulgar la verdad sobre el pazo, que fue arrebatado a los vecinos a base de extorsión y malos modos”, anuncia la Diputación coruñesa.

La demanda llega a la ONU

S. V.

Desde la dirección federal del PSOE se suman a la iniciativa. “No se puede consentir que se vulnere la legalidad democrática y el pazo se convierta en un lugar de peregrinaje y de exaltación de la dictadura y el fascismo”, señala Fernando Martínez, secretario de Memoria Histórica de los socialistas.

El Bloque ha entregado ya una denuncia ante el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU en la que solicita al organismo internacional que inste a las autoridades españolas a "llevar a cabo las reformas legislativas necesarias para la devolución de Meirás al pueblo gallego, así como de todos los bienes incautados durante la dictadura". En Marea e Izquierda Unida han registrado una propuesta en el Congreso de los Diputados para que se expropie el pazo y hasta Ciudadanos, con apenas representación en Galicia, aboga por que Meirás sea "público, como gran parte de los bienes de interés cultural”.

“Sé de gente del PP escandalizada con lo que hace la Fundación Franco. La Xunta hasta ahora se ha puesto de lado en este tema pero no es una posición de todo el PP. Nosotros hacemos un llamamiento para que el partido se ponga de parte de las víctimas y de la democracia”, proclama la vicepresidenta de la Diputación de A Coruña.

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