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“Somos un modelo de referencia para Europa en política migratoria”

El ministro del Interior se muestra orgulloso de la gestión de la inmigración española y señala que la UE copia el modelo español mantenido por sucesivos gobiernos

Jorge Fernández Díaz, ministro en funciones.

Pregunta. ¿Hasta qué punto y por qué puede España ser un modelo de gestión de fronteras y de flujos migratorios para Europa?

Respuesta. La situación geoestratégica de España nos ha obligado a tener que hacer frente a esos flujos migratorios, con resultados razonablemente positivos y eso es lo que la UE considera ahora que los flujos migratorios y el drama de los refugiados son los principales desafíos a los que se enfrenta sin tener experiencia anterior, y por eso están mirando a España porque viendo el mapa se dan cuenta de que el Mediterráneo Oriental (Turquía, Lesbos, Grecia), el Mediterráneo Central (Lampedusa, Italia), forman parte del problema y, sin embargo, en el Mediterráneo Occidental está España, está Marruecos, con el Estrecho de Gibraltar, y no forman parte del problema, forman parte de la solución. Entonces se preguntan qué hemos hecho en España para gestionar de forma adecuada los flujos migratorios. Efectivamente las políticas que se impulsaron en España, que constituyen hoy en día una política de Estado que estamos manteniendo los sucesivos gobiernos, se están asumiendo en la Unión Europea como una política que es la correcta y adecuada para hacer frente a estos flujos migratorios.

P. ¿En qué se basa ese modelo?

R. Fundamentalmente los pilares sobre los que se asienta nuestra política de migración son: cooperación con los países de origen y tránsito, cooperación operativa y equipos policiales conjuntos, ayuda al desarrollo y apertura de antenas diplomáticas en todos esos países. Esa es la política para luchar y hacer frente y gestionar de manera adecuada los flujos migratorios.

P. ¿Y hasta qué punto es trasladable a Europa?

En Europa ya se habla de cooperación con países de origen y tránsito, es decir, todo lo que nosotros hemos desarrollado

R. Sin duda es (un modelo) distinto pero es trasladable, de hecho ya hay iniciativas que van en esa línea: En la cumbre de la Valeta el pasado año Rajoy planteó una especie de Plan Marshall para África, y en la agenda comunitaria ya se habla de cooperación con los países de origen y tránsito, es decir, todo lo que nosotros hemos desarrollado con no pocos países: Marruecos, Mauritania, Senegal, Guinea Conacry, Guinea Bissau, Gambia, Cabo Verde, Mali y Nigeria y, donde ya teníamos embajadas abiertas, pues consejerías de Interior. Eso hay que hacerlo porque eso es lo que te permite después gestionar todas esas políticas”. En la Valeta se aprobó un fondo fiduciario de 1.800 millones de euros, para ayudar a los países de los que parte esa inmigración, distinguiendo la inmigración por razones económicas de los refugiados, que tienen derecho a Asilo, a protección Internacional.Toda esa política se está ya implementando a nivel europeo aunque poner de acuerdo a 28 estados es más complejo, pero se está avanzando en la línea del modelo español”.

P. Ese modelo incluye las llamadas “devoluciones en caliente”.

R. En el ámbito de la gestión adecuada de los flujos migratorios es fundamental la existencia de una política de retorno vinculada a las ayudas al desarrollo, es decir, tienen que elaborarse convenios bilaterales de readminisión con los países de origen, que necesariamente van vinculados a ayudas al desarrollo. Eso lo hemos hecho, España tenemos convenios bilaterales de readmisión, de retorno, con diferentes países, con los que colaboramos con ayuda al desarrollo y formación de sus fuerzas de seguridad. Ese modelo se está extrapolando a nivel europeo.

Tienen que elaborarse convenios bilaterales de readminisión con los países de origen

P. Entonces, ¿se ha externalizado un problema?

R. Yo no hablaría de externalización sino de cooperación absolutamente imprescindible y necesaria. Sin Turquía Europa no podría hacer frente al drama de los refugiados. En el caso de Turquía se ha debatido si era un país seguro a los efectos del retorno de los refugiados. La política de cooperación en origen pasaría por solucionar el problema de origen, la causa del conflicto que no solo es la guerra de Siria. Pero lo cierto es que en estos momentos sin la cooperación de Turquía es imposible resolver el problema, y Turquía está jugando sus bazas legítimamente, es verdad, se está negociando la exención de visados para los ciudadanos turcos para antes del 30 de junio, una ayuda inicial de 3.000 millones para el reasentamiento y la atención de los refugiados, más una ayuda adicional de otros 3.000 millones, la apertura de diversos capítulos de negociación para una eventual adhesión de Turquía a la UE… La situación con Marruecos es diferente, porque en el caso de Marruecos no hay el drama de los refugiados, pero quiero recordar que, por ejemplo, inmigrantes irregulares senegaleses recorren el Sahel y miles de kilómetros para, por Libia, llegar a la UE, mientras que antes lo hacían por la ruta a Canarias.

P. Lo que recibe a cambio Turquía está claro, pero ¿y Marruecos? ¿Cuáles son sus contrapartidas?

R. España viene desarrollando una política que parte de la base de que la seguridad y la estabilidad de Marruecos es estratégica para España. Hemos superado aquel antiguo concepto de “estamos condenados a entendernos”. Al contrario: Marruecos y España somos países vecinos, somos socios, somos amigos somos aliados, donde hay confianza mutua. Amenazas como el terrorismo yihadista, el narcotráfico, las mafias que trafican con personas, la inmigración irregular, serían imposibles de solucionar, o de encauzar o controlar sin la colaboración activa de Marruecos. De tal manera que en la política exterior española Marruecos tiene un rol determinante. Y nosotros procuramos evidentemente ser consecuentes. En esta legislatura me he reunido 13 veces con mi colega marroquí, las fuerzas y cuerpos de seguridad españolas mantienen una colaboración estrechísima con la gendarmería real marroquí, con la policía marroquí. En mayo de 2012 inauguré con mi colega marroquí los centros de cooperación policial de Tánger y Algeciras de España y Marruecos, tenemos a policías españoles y marroquíes trabajando conjuntamente. Realizamos operaciones muy importantes para los dos países, como la operación paso del Estrecho, casi tres millones de personas y 650.000 vehículos, hemos constituido el G-4 junto con Portugal y Francia… La magnífica colaboración, que hay que alimentarla día a día y que existe entre España y Marruecos, hace que el Mediterráneo Occidental se vea como solución y que las políticas para el control de flujos migratorios irregulares se estén poniendo como modelo de referencia para extrapolarlos al ámbito de la UE”.

P. Sí, pero sabemos qué recibe a cambio Turquía y no Marruecos

Sin Turquía Europa no podría hacer frente al drama de los refugiados. Si Turquía es un país seguro, España es 

R. Turquía está haciendo un gran esfuerzo, tiene 2,5 millones de refugiados, fundamentalmente sirios, y evidentemente tiene que ser compensado porque si no ya hemos visto lo que ha pasado en la UE y cómo país tras país están cerrando sus fronteras y surgiendo la xenofobia. En el caso de Marruecos a mí lo que me preocupa es que surja la sensación de agravio comparativo, porque es verdad que Marruecos es un socio indispensable para la UE. Ahora se ha levantado la suspensión de relaciones pero Marruecos tiene la sensación de ser maltratada por la UE, de hecho hemos estado unas semanas en las que suspendió sus relaciones con la UE, es más hemos hablado para ayudar a que esa situación se supere. La UE ha de tener conciencia clara de que Marruecos es un socio indispensable para hacer frente de manera adecuada, democrática, razonable y operativamente ejecutable a los desafíos que tiene Europa en su conjunto.

P. Disculpe que insista, ¿Pero qué es lo que gana Marruecos haciendo de filtro de los flujos migratorios?

El Mediterráneo Occidental ya no forma parte del problema sino de la solución

R. Se firman tratados comerciales, Marruecos no forma parte de la UE pero es un socio en muchos ámbitos. Pero Marruecos considera, y creo que no le falta razón, que no está recibiendo el trato con la reciprocidad que exigiría la colaboración de un socio preferente de la UE. Últimamente hubo un contencioso con Marruecos por razón del Sáhara, no me voy a meter en esta cuestión porque además fue el Tribunal Superior de Justicia de la UE el que planteó la cuestión, pero hay cuestiones que hay que tratar con la sensibilidad suficiente, porque tenemos ya muchos problemas y no es necesario buscar más. Mi opinión es que para España es fundamental la estabilidad y la seguridad de Marruecos, es estratégica para España. Y Marruecos desde 2013 está desarrollando una política de Inmigración y Asilo, que impulsó el Rey Mohamed VI, a quien nosotros estamos apoyando, merece ser ayudado, porque está prestando mucha ayuda al conjunto de la UE. Estamos cooperando con Marruecos para la gestión adecuada de los flujos migratorios, junto con la Organización Internacional de Migraciones, estamos llevando a cabo un política de retornos voluntarios, que ya nos permitió el año pasado el retorno voluntario de más de 6.000 personas, a sus países de origen, eran inmigrantes irregulares en Marruecos y, con financiación española, facilitamos su retorno. Esas personas se las ayuda, no solo para retornar, sino para que puedan en su país comenzar un negocio, una actividad que les permita empezar a desarrollarse económica y socialmente y no verse abocados otra vez a la aventura de la inmigración ilegal.

P. ¿Hasta qué punto esta situación nos hace dependientes de Marruecos?

R. Somos mutuamente dependientes. Del mismo modo que la seguridad y la estabilidad de Marruecos es estratégica para España, es evidentemente que la seguridad de España es estratégica para Marruecos. En España residen cerca de un millón de marroquíes. Basta con ver la Operación Paso del Estrecho, casi tres millones de personas se desplazan a través de España y del Estrecho hacia Marruecos y Argelia. Marruecos tiene en España muchos intereses, intereses compartidos, a España le conviene que Marruecos vaya bien y a Marruecos le conviene que España vaya bien, y a ninguno de los dos nos conviene enzarzarnos en disputas.

En el caso de Marruecos, a mí lo que me preocupa es que surja la sensación de agravio comparativo con respecto a Turquía

P. Las ONG han denunciado en diversas ocasiones que Marruecos no respeta los derechos humanos y cuestionan que se deje en sus manos parte del control de flujos, ¿usted qué opina?

R. Se ha denunciado a Turquía ahora como que no era un país seguro a los efectos del acuerdo al que ha llegado la UE con ellos, de tal manera que pueden ser retornados demandantes de asilo, refugiados. Bien, yo te puedo decir, que el parlamento griego, y en el parlamento griego no gobierna el PP, acaba de aprobar esta semana que Turquía es un país seguro. Yo tengo que decir que igual que Turquía es un país seguro, Marruecos es un país seguro.

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