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Interrumpida la búsqueda de la fosa de García Lorca en Granada

La Junta retira la excavadora a los arqueólogos para afrontar las primeras nevadas

Trabajos de búsqueda de la una fosa en Alfacar (Granada) donde se cree que pueden estar los restos de Lorca.
Trabajos de búsqueda de la una fosa en Alfacar (Granada) donde se cree que pueden estar los restos de Lorca. EL PAÍS

El equipo de arqueólogos que el pasado 17 de noviembre puso en marcha una excavación en Víznar (Granada) para intentar localizar la fosa del poeta Federico García Lorca ha suspendido la búsqueda hasta después de Navidades. La máquina excavadora de la que han dispuesto los últimos 15 días es propiedad de la Junta de Andalucía y ahora tiene que estar disponible para apartar nieve.

"Vamos a aprovechar para analizar los resultados obtenidos y realizar nuevas investigaciones geofísicas y cartográficas", explica Javier Navarro, director de la excavación. "Queremos volver a pasar el georradar y hacer un mapa de anomalías en el terreno y cuando volvamos, hacer sondeos arqueológicos en todas ellas", añade Miguel Caballero, director histórico de la operación.

Los ánimos del equipo de expertos siguen intactos. "Este trabajo va a dar sus frutos. Vamos a por él", insiste Caballero. Este es el segundo intento para localizar la fosa de Federico García Lorca, fusilado el verano de 1936 junto al maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas. En 2009, la Junta de Andalucía invirtió hasta 70.000 euros - la mayor parte en seguridad- para excavar en la zona señalada por el hispanista Ian Gibson como la fosa del poeta. Gibson se basaba en el testimonio de Manuel Castilla, supuesto enterrador de Lorca, pero tras 47 días de búsqueda solo apareció una roca. Cinco años después, con un presupuesto más modesto (15.000 euros), un nuevo equipo ha estado buscando la fosa a un kilómetro de distancia, en la carretera que une las localidades granadinas de Víznar y Alfacar, en un terreno conocido como Peñón Colorado.

La zona ha sufrido una gran transformación en los últimos 70 años, lo que puede haber despistado a algunas de las fuentes orales que señalaban el lugar donde el equipo de arqueólogos ha estado excavando durante estos 15 días. Albergó un campo de instrucción militar, fue un circuito de motocross y estuvo a punto de convertirse en un campo de fútbol en 1998,  pero la hermana del poeta, Isabel García Lorca, que tenía entonces 87 años, logró paralizar el proyecto tras escribirle una dura carta al presidente andaluz Manuel Chaves. “Que sean socialistas quienes hayan autorizado el campo es peor porque allí asesinaron a sus correligionarios. Es una vergüenza”, le decía en la misiva. La polémica llegó incluso al diario The New York Times, que publicó un artículo recogiendo la indignación de Isabel García Lorca, convencida de que allí estaba enterrado su hermano. "El campo de fútbol no llegó a construirse, pero previamente fueron removidos 12.000 metros cúbicos de tierra", explica Caballero.

Esta nueva búsqueda se basa en los testimonios recogidos en el libro Los últimos días de Federico García Lorca, del investigador y falangista Eduardo Molina Fajardo. Algunos de esos testimonios pertenecen a personas que dicen haber participado en el traslado, ejecución y desaparición del poeta. Caballero ha dedicado casi una década a analizarlos y contrastarlos.

Así, Fernando Nestares, mando militar del frente de Víznar durante la Guerra Civil, resumió para Fajardo algunas de las conversaciones que había tenido con falangistas que participaron directamente en la desaparición de Lorca. "Llegó sobre las once y media o doce de la noche.Yo estaba dormido. Entró y me despertó el teniente de asalto Martínez Fajardo. Llamé a Martínez Bueso para que los guiara, los vigilara y presenciara la ejecución... después, Manolo Martínez Bueso me dijo que Federico [García Lorca] iba en pijama y que los habían matado en el campo de instrucción de las tropas, antes de llegar a Fuente Grande, a la derecha de la carretera, según se va hacia Alfacar, después de pasado el puentecillo..."

Durante los últimos 15 días, ha visitado la excavación uno de los hijos del capitán Nestares. También ha ido, casi a diario, Enrique Marín Fajardo,de 79 años,vecino de la zona y sobrino de dos fusilados durante la Guerra Civil. "Cuando llego a casa y me duermo, sueño que los huesos de Lorca aparecen aquí. Si pudiera, ayudaría a excavar con mis propias manos. Era un fuera de serie. Si le hubiesen dejado vivir, cuánto nos habría aportado a todos". 

Mientras, la familia del poeta sigue oponiéndose a la excavación. "No tienen legitimidad alguna porque nuestra postura no ha cambiado. No hemos dado ni vamos a dar autorización para buscar sus restos”, asegura a EL PAÍS Laura García Lorca.

 

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