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La caja b de Gürtel: facturas falsas, cobros en negro y despidos ficticios

Un informe de la Agencia Tributaria remitido al juez explica cómo defraudaba la trama de Correa

Francisco Correa, tras declarar en Valencia en mayo de 2013.
Francisco Correa, tras declarar en Valencia en mayo de 2013.

La contabilidad fraudulenta que llevaba la trama liderada por Francisco Correa se nutría de tres conceptos: facturas falsas, cobros en efectivo de servicios sin factura y pagos ficticios por supuestas indemnizaciones de despido que no eran tales. Son datos de la Agencia Tributaria en un informe remitido este viernes a las partes del caso Gürtel elaborado por la Oficina Nacional de Investigación contra el Fraude (ONIF). En él se analiza la llamada caja b de Gürtel, también calificada por la propia trama como "caja b actual" o "caja pagos b", y concretamente de dónde procedían las cantidades que en ella se ingresaron entre 2003 y 2006.

La ONIF también se remonta a años anteriores para dejar en evidencia que las empresas de Correa empleaban todas esas técnicas para reducir el beneficio real y no declararlo fiscalmente. "En el año 2000 el real fue de 194,4 millones de pesetas (1,1 millones de euros) se ve reducido en 107 millones (644.500 euros) por el incremento de gastos". La trama de Correa lo consigue con "facturas recibidas de empresas que no han presentado esos servicios y ventas no declaradas (ingresos realizados que se cobran en efectivo pero no se contabilizan)". En total hay un importe de 320 millones de pesetas (1,9 millones de euros) por ingresos no declarados contablemente. Teniendo en cuenta que sobre los gastos falsos e inflados se simula su pago pero luego revierten al socio o a la sociedades como tesorería b, el volumen total de recursos líquidos ocultados procedentes de los beneficios no delcarados fiscalmente ascendería a 758 millones de pesetas entre 1997 y 2001", asegura al ONIF.

Ese dinero, indica el informe en sus conclusiones, se destinaba después a pagar comisiones a políticos, como los exalcaldes del PP de Majadahonda y Pozuelo, Guillermo Ortega y Jesús Sepúlveda; el exedil del primer municipio José Luis Peñas (que fue quien destapó la Gürtel) y el exeurodiputado Gerardo Galeote, entre otros.

En sus conclusiones, la ONIF afirma que esta caja b se alimentaba de facturas que no respondían a ningún servicio en las que se simulaba el pago a un proveedor, de manera que se retiraban los fondos de cuentas bancarias de empresas de la red Gürtel y se ingresaban en esa contabilidad paralela. También se contabilizaban allí cobros en efectivo por servicios prestados por la organización sin que se emitiera factura, es decir, pagos en dinero negro a la trama, así como pagos ficticios de indemnizaciones de despido, entre ellas una al presunto contable de la red, José Luis Izquierdo, a quien precisamente se le incautó el pendrive que contenía toda esta contabilidad paralela.

En cuanto a la entrada de fondos por el pago simulado de facturas, el informe explica que las emitían personas a las que no les afectaban apenas en su declaración tributaria, mientras que las empresas de Correa a las que iban destinadas sí podían deducir el importe en el IVA, por lo que tenían que pagar menos a Hacienda por unos servicios que nunca se abonaban y que en realidad iban a engrosar la contabilidad b.

En la mayoría de los casos, los empresarios que emitían las facturas, que en la jerga fiscal reciben el nombre de "moduleros" o "factureros", emitían facturas que no estaban soportadas por ninguna prestación real de un servicio. Los proveedores que las emiten no cobraban esas facturas (solo el IVA), y en la mayoría de los casos se encontraban en el sistema de Módulos de hacienda, "por lo que una mayor facturación no tiene incidencia para ellos, ni en IRPF ni en el IVA". Esa "masiva" utilización de facturas falsas queda patente, según Hacienda, en los años 2003 y 2004, con facturas contabilizadas por sociedades de la trama Gürtel años antes, por lo que no se simulaba el pago en el ejercicio en que se emitía la factura, sino cuando, posteriormente, las empresas de la red querían hacer uso de los fondos.

Indemnizaciones por despido

Este sistema facilitó que la caja b de Correa realizase cuatro pagos ficticios de indemnizaciones por despido desde Special Events y Pasadena Viajes. De este modo las empresas incrementaban sus gastos de personal para reducir "improcedentemente", el beneficio contable "a la vez que movilizan recursos para la caja b". 

Entre las conclusiones, la ONIF destaca que "la grandísima mayoría de las entradas de fondos se producen a través de pago simulado de facturas" entre los años 2003 a 2006.

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