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el drama de las cuentas públicas

Madrid es la comunidad que menos gasta en sanidad y educación

El gasto en servicios fundamentales dista más del 50% entre regiones

El mayor peso de lo público se da en Extremadura, con un 69% del PIB

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Una manifestación contra los recortes en educación en Madrid el pasado octubre.

El gasto público entre comunidades es muy desigual. Un estudio de la Fundación BBVA destaca las diferencias regionales en el peso que otorgan al sector público y en los recursos que destinan a servicios fundamentales. En sanidad y educación, las dos grandes fuentes de gasto autonómico, la que registra el mayor volumen de gasto se distancia más del 50% de la que menos destina. En las dos rúbricas los extremos los ocupan las mismas administraciones: Navarra asigna los mayores recursos a sanidad y educación, mientras Madrid es la que menos invierte en esas áreas, según los datos presentados esta mañana en Madrid.

Al sistema público de salud Navarra le dedica 1.704 euros por habitante al año, mientras Madrid destina 1.061. Algo menos cuesta la educación: 1.359 euros per cápita en el caso de Navarra y 881 en el de Madrid. El estudio, elaborado en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), analiza datos entre el año 2000 y 2009 (el último del que existen datos territorializados), aunque en el caso de la sanidad y la educación, los resultados llegan hasta 2008. La media está en 1.252 euros por habitante y año en sanidad y 991 en educación.

El director del estudio, Francisco Pérez, se ha mostrado “preocupado” por el diferente despliegue del sector público en las comunidades autónomas. El documento elaborado, Desigualdades regionales del sector público español, concluye que esa disparidad puede condicionar la igualdad de oportunidades y la consolidación fiscal. Sus autores instan a las autoridades a asignar mejor los recursos por territorios y reducir “las actuales desigualdades de recursos por habitante”.

Las cifras revelan que las diferencias de gasto público son superiores dentro de España que respecto a otros países. Así, el porcentaje más alto se localiza en Extremadura, con un 68,8% del PIB dedicado a gasto público, mientras en Madrid su peso es solo del 27,7%. Si se eliminan esos dos extremos, las diferencias resultan algo más suaves, desde el 55% de Castilla-La Mancha al 37% en Cataluña. Hay que tener en cuenta también que cuanto mayor es la economía de un territorio más se diluye la importancia del sector público.

Las diferencias de gasto público son superiores dentro de España que respecto a otros países

En la comparación internacional que ofrece el estudio de la Fundación BBVA y el Ivie, España queda entre los países con menor gasto público, con un 45,8%, muy cerca del nivel de Polonia (44,4%). Francia es el país con mayor pujanza de lo público (56% del PIB), seguido de Italia (51,9%), Reino Unido (51,6%) y Alemania (47,5%). El profesor del Ivie recuerda que esos porcentajes, referentes a 2009, han crecido en estos años de crisis, pues la economía retrocedía al tiempo que el sector público movilizaba más recursos para paliar esa atonía en la actividad. Y concluye: “El gasto público español no es mayor que el de países similares, pero eso no es un consuelo porque el déficit no es sostenible”.

Francisco Pérez se muestra crítico con el proceso de descentralización desarrollado en España –“no es eficiente ni equitativo”- y lo sustenta en estas disparidades regionales. Pérez discrepa del modo de asignación de recursos que establece el nuevo sistema de financiación autonómica, vigente desde 2009, porque cree que las diferencias de recursos con que cuentan las diferentes autonomías no son justificables desde el punto de vista de sus necesidades.

Respecto al endeudamiento, este experto subraya que las comunidades han recurrido a él con fuerza entre los años 2007 y 2009, en la primera fase aguda de la crisis, y que hay que abordarlo “porque no es financieramente sostenible”. Además, recuerda que estas administraciones han tardado más que la central en ajustar sus cuentas públicas al nuevo escenario de austeridad presupuestaria.

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