15 buenas noticias para las mujeres del mundo en 2020

Planeta Futuro selecciona lo más optimista de la actualidad para la mitad de la población. Aunque ellas son las que han cargado con el impacto económico y social más duro, también se han producido pasos adelante en materia de igualdad

Activistas iraquíes se manifiestan en la marcha feminista en Bagdad en apoyo a las mujeres del país.
Activistas iraquíes se manifiestan en la marcha feminista en Bagdad en apoyo a las mujeres del país.AHMAD AL-RUBAYE / AFP

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La pandemia de la covid-19 parece haber detenido el tiempo, cristalizando este 2020 como un año no solo doloroso y lleno de miedo, sino también estático e inútil. Con la sensación de que no ha pasado absolutamente nada nuevo y de que los progresos que tanto esfuerzo han costado, al menos en materia de derechos humanos, desarrollo, medio ambiente, se han detenido repentinamente y de que, cuando la emergencia sanitaria se archive por fin, deberemos retomar todo desde el principio. En cambio, hay un ámbito en el que 2020 no debe olvidarse por completo, porque ha sucedido algo positivo, enviando algunas señales que auguran un buen futuro.

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Se trata de la igualdad de género. Hemos leído (y escrito) mucho sobre los efluvios negativos liberados por la pandemia sobre la desigualdad y sobre el hecho de que las mujeres sufren y sufrirán las consecuencias sociales y económicas más graves. Como decía un documento político publicado por la ONU en primavera, en conjunto, las mujeres ganan menos, ahorran menos, tienen trabajos menos seguros y más probabilidades de ser empleadas en el sector informal. Además, tienen menos acceso a la protección social y representan la mayoría de las familias monoparentales. Por tanto, su capacidad para absorber el impacto económico es menor que la de los hombres. Por no mencionar los terribles efectos del confinamiento en el aumento de la violencia doméstica, la mutilación genital femenina, o los matrimonios precoces.

Sin embargo, incluso durante este año tan funesto, hay algunos acontecimientos positivos en el frente de la igualdad de género y el protagonismo femenino en la política, la economía y la sociedad. Y tal vez sea bueno tomar nota de estos 15 puntos felices para empezar de nuevo con renovado vigor el camino hacia la igualdad.

1. Más poder en Estados Unidos

La victoria de Joe Biden sobre Donald Trump nos ha ofrecido varias y prometedoras “primeras veces” para las mujeres en la historia de Estados Unidos. No solo por la elección como vicepresidenta de la fiscal californiana Kamala Harris, sino también por el nombramiento como jefa de Inteligencia de la neoyorquina Avril Haines, que ya había sido asesora adjunta de Seguridad Nacional. Haines dirigirá el grupo de 17 agencias que componen los servicios secretos estadounidenses. También es la primera vez que una mujer dirige el Departamento del Tesoro: Janet Yellen, nacida en 1946, estuvo al frente de la Reserva Federal hasta 2018, cuando Trump decidió no darle un segundo mandato. “Podría confirmar el nombramiento, pero es demasiado baja”, ironizó el expresidente sobre su destitución. Solo para recordarnos los tonos machistas de los que, afortunadamente, los estadounidenses por fin se han liberado.

Kamala Harris.
Kamala Harris.Susan Walsh / AP

2. Detener la mutilación genital en Sudán

Si bien es cierto que una ley no es suficiente para erradicar esta práctica en muchas sociedades africanas, representa, no obstante, un punto de partida necesario para demostrar que un Estado se opone a semejante violencia contra las mujeres y castigará a quienes continúen ejerciéndola. Así, en junio, entró en vigor en Sudán la ley que condena a hasta tres años de prisión, además de al pago de una multa, a quienes practiquen la mutilación genital femenina. Comienza ahora una nueva era para los derechos de las mujeres, en un país donde –según datos de Unicef de este año– nada menos que el 87% de la población femenina ha sufrido la crueldad de esta práctica. Y está disminuyendo el número de estados africanos en los que la escisión de los genitales de las niñas con fines rituales o tradicionales aún no se considera delito: actualmente solo quedan cinco (Somalia, Sierra Leona, Liberia, Chad y Mali).

3. La primera Constitución igualitaria está en Chile

Parece increíble que en 2020 no hubiera ninguna Constitución igualitaria en el mundo. Pero esto ha cambiado en octubre, cuando Chile, con un referéndum en el que ganó el sí con un 78% de los votos, decidió sustituir la antigua Constitución, vigente desde la dictadura de Pinochet, por una nueva que será redactada por una asamblea formada por hombres y mujeres a partes iguales. Los 155 miembros serán elegidos el próximo mes de abril y deberán presentar el texto normativo dentro de un año. Es una auténtica revolución en un Chile con tantos contextos patriarcales: las mujeres ocupan solo una quinta parte de los escaños del Parlamento, el aborto es legal solo si es terapéutico y durante mucho tiempo ha estado prohibido que las mujeres se volvieran a casar en los 270 días posteriores al divorcio o la muerte de su esposo. Para el colectivo feminista Las Tesis, que desempeñó un papel importante en la promoción del referéndum y luego se transformó en el Partido Alternativa Feminista (PAF), esta es una oportunidad histórica para redactar una Carta Magna que finalmente sancione la igualdad de género en el país.

Manifestantes queman una imagen de la Constitución de Chile.
Manifestantes queman una imagen de la Constitución de Chile.REUTERS

4. Por fin compresas gratuitas en Escocia

Según una investigación de la empresa sueca Intimina, cada mujer gasta una media de 5.000 euros en compresas a lo largo de su vida. Desde finales de noviembre, Escocia es el único país del mundo que garantiza el acceso gratuito y universal en establecimientos públicos. La ley, impulsada por una gran coalición de sindicatos y organizaciones de mujeres, se denomina Period Products Bill y establece que tanto las autoridades locales como las escuelas de cada condado escocés deben proporcionar compresas. Una novedad absoluta y finalmente paritaria, si pensamos que a muchos países europeos les cuesta incluso reducir los impuestos a las compresas: en Hungría son los más altos, con un 27%, mientras que los estados escandinavos los mantienen en un 25% y Grecia los ha elevado recientemente al 23%. Solo Reino Unido y Chipre los mantienen por debajo del 5%, y en España se habla de bajarlos del 10% actual al 4%. Hasta ahora, el único Estado europeo que no tiene impuestos sobre las compresas es Irlanda.

5. Aumenta el número de mujeres en puestos directivos

En la lista Fortune 500, que clasifica a las grandes empresas estadounidenses, las dirigidas por mujeres alcanzan un máximo histórico de 37. No muchas, de hecho, dado que solo representan el 7,4% de las empresas de la clasificación, pero es un avance que permite tener esperanza, comparado con las escasas 15 mujeres de hace 10 años y las dos de hace 20. Entre las últimas directoras ejecutivas que sustituyeron a sus predecesores masculinos se encuentran Carol Tomé en el gigante logístico Ups, Heyward Donigan en la farmacéutica Rite Aid y Sonia Syngal en la empresa de moda Gap. Sin embargo, aún queda un largo camino para lograr la igualdad étnica: de hecho, solo tres de los 37 altos directivos son mujeres no blancas.

6. Universidad en femenino

En este extraño 2020, se da también el caso de que dos países geográfica y diametralmente opuestos como son Sudán del Sur e Irlanda se encuentren unidos por un acontecimiento relacionado con la participación femenina. Sí, porque en ambos, por primera vez en su historia, encontramos a una mujer al frente de una importante universidad. En el caso de Sudán del Sur, se trata de Awut Deng Acuil, de 57 años, ex ministra de Educación y activista por la paz y los derechos humanos, y, desde este año, presidenta de la junta directiva de la Universidad Bahr el Ghazal, en el oeste del país. Su coetánea Kerstin Mey, presidenta de la Universidad de Limerick, es la primera mujer que ocupa este puesto en los últimos 428 años de la historia de Irlanda. “Me sorprende cuando, en la calle y en las tiendas”, declaraba Mey al Irish Times, “me paran mujeres que no conozco, pero que quieren felicitarme y decirme lo fantástico e importante que es mi nombramiento”.

7. Terremoto rosa en Polonia

Con un rayo rojo pintado sobre las mascarillas, las mujeres polacas se manifestaron durante más de un mes, desde el 22 de octubre, cuando una sentencia del Tribunal Constitucional prohibió el aborto incluso en caso de malformaciones graves e irreversibles del feto. Su movimiento se llama Strajk Kobiet, “la huelga de mujeres” y To Jest Wojna, “Esto es una guerra”, es su lema contra el PiS, el partido de derecha en el poder desde 2015, y contra las campañas antiaborto de la Iglesia Católica. Las mujeres han arrastrado a toda la sociedad civil polaca a la batalla, y el Parlamento Europeo las ha respaldado: en una resolución aprobada el 27 de noviembre, los diputados de Bruselas afirman que la sentencia “pone en riesgo la salud y la vida de las mujeres”, ya que conduciría a un aumento de los abortos “inseguros, clandestinos y posiblemente mortales”.

8. Cerco a los feminicidios en Emiratos Árabes Unidos

Penas más severas a la vista para el marido que mata a su esposa alegando que ha llevado la deshonra a la familia. El presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Khalifa bin Zayed al Nahyan, lo anunció el 7 de noviembre, prometiendo aprobar próximamente una ley al respecto, y subrayando que la reforma demuestra “el sólido compromiso de nuestro país con la defensa de los derechos de las mujeres”. Esperemos que sea solo el primero de una serie de pasos hacia la igualdad de derechos para las mujeres que, según Amnistía Internacional, en el rico país del Golfo continúan siendo discriminadas “en la ley y en la práctica”.

9. África, abierta a las jóvenes en política

Adjany Costa, nacida en 1989, es bióloga, políglota, ganadora de numerosos premios internacionales por su ecologismo y su investigación y, desde abril, Ministra de Cultura, Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Angola: es la primera vez en el país que los tres ministerios se unen y se confían a una mujer, que ya ha prometido reducir el impacto de la explotación de los recursos naturales, promover tecnologías limpias, dedicarse a la conservación de los ecosistemas, mejorar la gestión ambiental y relanzar el turismo. En febrero, también la vecina Namibia eligió a una joven para una función esencial: Emma Theofelus, de 23 años, Viceministra de Información, Comunicación y Tecnología. Hasta la fecha, es el miembro del Gobierno más joven de todo el continente africano. Experta en derecho humanitario, licenciada en feminismo africano y estudios de género, Emma Theofelus se ha comprometido ya a luchar sin cuartel contra las noticias falsas y a involucrar a los jóvenes en la política.

10. Europa, la igualdad se acerca

El último informe del Instituto Europeo para la Igualdad de Género (Eige) contiene muchas sombras, pero también algo de luz. Cada año, el organismo con sede en Vilnius, Lituania, publica la lista de los progresos realizados por los países de la Unión Europea en la participación de las mujeres en la política, la economía y la sociedad, y este año registra una mejora de medio punto. Se necesitarán al menos 60 años para lograr la igualdad plena, pero al menos se está avanzando, aunque lentamente, a pesar de todos los obstáculos debidos a la pandemia de la covid-19. Las mejores puntuaciones corresponden a Suecia, Dinamarca y Francia, pero son Italia, Luxemburgo y Malta los que se están moviendo más rápido, y desde 2010 hasta hoy ya han subido 10 puntos. Grecia, Hungría y Rumanía están muy lejos del objetivo. Sin embargo, la verdadera buena noticia es el avance de las mujeres en el campo del poder, que mide su participación en los procesos de toma de decisiones en política, economía, medios, investigación y deporte, y que este año abarca el 65% de todos los avances conseguidos desde 2010.

11. Alemania contra el capitalismo machista

En noviembre, el Gobierno alemán anunció una ley que establecerá una cuota obligatoria de mujeres en los consejos de administración de las grandes empresas que cotizan en bolsa. Los de más de tres miembros deben incluir al menos una mujer dirigente, mientras que en las empresas con participación pública, la presencia femenina en los órganos de control deberá ser al menos del 30%. Un reordenamiento destinado a cambiar el rostro del capitalismo alemán, que siempre ha sido masculino: hoy las mujeres solo representan el 12,8% de los consejos de administración de las 30 principales empresas, según una investigación de la Fundación AllBright, frente al 22,2% de Francia y el 24,5% de Reino Unido. Para la ministra de la Familia, Franziska Giffey, la nueva legislación será “un ejemplo de sociedad sostenible y moderna”.

12. Bielorrusia, la esperanza está en las mujeres

“Bielorrusia es mi amante, no la dejaré marchar”, dijo el presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, en un discurso preelectoral. Las mujeres, desde las plazas, le respondieron: “No puede haber amor por mandato. ¡Vete!”. De hecho, las manifestaciones en contra del longevo dictador, que han continuado desde su reelección en agosto pasado, han sido lideradas por mujeres. Las figuras de Svetlana Tikhanovskaya y Veronika Tsepkalo, líderes de la oposición obligadas a huir al extranjero para escapar de la represión, pasarán a la historia. Y también Maria Kolesnikova, secuestrada en plena calle por la policía. Se pusieron del lado de otros miles de mujeres que, en un país con una inmensa sed de libertad, se manifestaron vestidas de blanco, blandiendo flores y globos.

Manifestantes cargan con retratos de Svetlana Tikhanovskaya, Maria Kolesnikova y Veronika Tsepkalo.
Manifestantes cargan con retratos de Svetlana Tikhanovskaya, Maria Kolesnikova y Veronika Tsepkalo.Sergei Grits / AP

13. Una mujer indígena en el Gobierno boliviano

Bolivia cuenta por primera vez con un Ministerio de Cultura, Descolonización y Despatriarcalización. Y está dirigido por una mujer indígena de etnia quechua, Sabina Orellana Cruz, feminista e histórica activista de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas. Al jurar el cargo, la nueva ministra pidió el fin del racismo institucional y se declaró orgullosa de sus raíces: “Porque soy quechua, y todos debemos sentirnos orgullosos de ser de origen indígena”. Orellana ha prometido que trabajará para construir “una patria descolonizada y despatriarcalizada”, devolviendo el orgullo no solo a los pueblos indígenas sino también a las mujeres, en un Estado que lucha por sacudirse el “machismo atávico”.

14. El foco sobre los derechos con #BlackLivesMatter

Se llaman Alicia Garza, Patrisse Cullors y Opal Tometi y son las tres mujeres que, en 2013, fundaron el movimiento #BlackLivesMatter por los derechos civiles de las personas de color, pero también a favor de las mujeres y las personas LGBTI. Contra todo racismo. Tres afroamericanas que volvieron a escena después del asesinato de George Floyd el 25 de mayo en Minneapolis, que desató oleadas de protestas en todo Estados Unidos contra la violencia policial contra los ciudadanos negros. Alicia Garza inventó el eslogan, Patrisse Cullors lanzó el hashtag #BlackLivesMatter y Opal Tometi lo convirtió en un gran movimiento. Pero, sobre todo, las tres activistas acuñaron una nueva forma de coordinación de la disidencia, que sin duda hará escuela en el futuro.

15. Irak, las mujeres reclaman el espacio público

Con el deseo de construir un país independiente y progresista, las protestas se avivaron en Irak desde el 1 de octubre de 2019. El 13 de febrero de este año, cientos de mujeres se movilizaron también en la capital, Bagdad contra la corrupción y el nuevo ejecutivo de Mohammed Tawfiq Allawi, que, de hecho, dimitió poco después. Aunque en las revueltas las mujeres son solo el 12% del número total de manifestantes, en un país donde el espacio público está cerrado a la participación femenina, su implicación “ha sido asombrosa”, señaló el periodista iraquí Zuhair al Jezairy. “No solo como enfermeras en la retaguardia, sino también en los enfrentamientos cara a cara con la violencia policial. Se manifiestan hombro a hombro con varones jóvenes en las circunstancias más peligrosas. Muchas de ellas tienen menos de 30 años”. Y cita a la investigadora Fatima al Mohsen, que declaró: “Ha surgido una nueva generación de mujeres en Irak”. No es casualidad que el 1 de octubre, en el aniversario del inicio de la revuelta, su lema en las calles fuera: “No penséis que hemos olvidado. ¡Estamos aquí!

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